Rafael Delgado, exviceconsejero y exsecretario de Economía de la Junta de Castilla y León
El supuesto cabecilla de la trama eólica revisaba uno a uno los expedientes de parques eólicos antes de la autorización definitiva
Idustrias San Cayetano llegó al negocio de los parques eólicos sin ningún estudio previo de valoración de riesgos
Nueva sesión del juicio de la 'trama eólica'. Rafael Delgado, exviceconsejero de Economía de la Junta de Castilla y León, y principal acusado, revisaba personalmente todos los expedientes de parques antes de firmar su autorización definitiva. Así lo aseguró una funcionaria autonómica que trabajo durante varios años como administrativa de la Consejería de Economía.
A preguntas del Fiscal Anticorrupción, esta empleada reconoció que trabajó directamente a las órdenes de Rafael Delgado y que era la encargada de presentarle, para su autorización definitiva, los expedientes de parques eólicos que, habitualmente, procedían del Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN).
Además, explicó que ella elaboraba en un documento ‘excel’ un listado cronológico con todos los parques eólicos en los que figuraba la fecha de entrada y de autorización.
En su declaración, también reconoció que en algunas ocasiones el propio Delgado le devolvía algún expediente sin firmar argumentando que faltaba diversa documentación. No obstante, que definitivamente no se «aparcó» ningún parque, ya que los expedientes continuaban abiertos.
Industrias San Cayetano
Durane la jornada también declaró como testigo el que fuera director financiero de Industrias San Cayetano, Carlos Plaza, que reconoció que esta empresa llegó al negocio eólico sin ningún tipo de experiencia y sin haber encargado una valoración de riesgos.
A su vez, durante el interrogatorio de Ministerio Público, reconoció que Industrias San Cayetano, que en los años 2003 y 2004 presentaba una situación financiera estable y no «corría riesgos», recibió un préstamo de Iberdrola que luego fue devuelto por San Cayetano Wind, la empresa vehicular creada para introducirse en el negocio eólico.
A su vez, también prestó declaración una antigua secretaria de Rafael Delgado, que indicó que nunca recibió ninguna instrucción del propio exviceconsejero respecto a los parques eólicos. Su testimonio a penas fue reseñable, dado que casi recordaba lo acontecido en los años en los que trabajó para Delgado.