Alumnos musulmanes en una clase

El número de alumnos musulmanes en España se ha incrementado en el curso actual hasta los 290.110, unos 8.000 más que el año anterior, aunque el 95 por ciento de ellos (unos 276.000) siguen sin recibir clases de religión islámica, porque los colegios no la ofertan o no informan a los padres sobre la posibilidad de apuntar a sus hijos a esta asignatura, según denuncia la Comisión Islámica de España (CIE), que reivindica el "derecho" de estos niños y jóvenes a asistir a clase de Islam.

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Alumnos musulmanes en una clase, en una imagen de archivoEuropa Press

Los colegios con Islam se cuadruplican en ocho años en Castilla y León y Vox denuncia el «privilegio» de sus profesores

El partido registra en las Cortes una Proposición no de Ley que apuesta por la mejora de las condiciones laborales de los docentes de Religión Católica

Al igual que sucede en el resto de España, el aumento de la población inmigrante en Castilla y León está trayendo consigo un fuerte aumento de la población musulmana. Una realidad que se puede constatar a distintos niveles; entre ellos, la educación. En la comunidad viven actualmente 56.431 musulmanes, de los cuales 21.440 ya tienen la nacionalidad española, según los últimos datos del Observatorio Andalusí, elaborado por la Unión de Comunidades Islámicas de España, que detalla que hay en la región 8.114 alumnos musulmanes entre Primaria y Secundaria.

Este aumento del alumnado islámico se deja notar, asimismo, en el crecimiento de colegios que imparten la asignatura de Religión Islámica, que se han cuadruplicado en apenas ocho años. Según explicaba hace unos meses la consejera de Educación de la Junta de Castilla y León, Rocío Lucas, la región cuenta este curso con 51 colegios que imparten esta materia, con 16 profesores y 1.152 alumnos. El curso 2017/2018, cuando se comenzó a ofertar la asignatura, eran 12 colegios, con cinco docentes y 416 escolares, por lo que el número de centros de Infantil y Primaria con esta asignaturas se han más que cuadruplicado en apenas ocho años.

Vox viene denunciando que «los profesores de Religión Católica tienen un trato de segunda frente a los privilegios de islámica», según apuntaba el pasado abril el procurador en las Cortes de Castilla y León Carlos Menéndez, quien le afeaba al Gobierno autonómico que lidera el 'popular' Alfonso Fernández Mañueco la «discriminación» a los docentes católicos frente a los mahometanos.

Docentes con trato «preferencial»

Según el dirigente del partido liderado por Santiago Abascal, los profesores de Religión Católica tienen contratos de «menos horas» que los que imparten la islámica, quienes, aseveraba, agrupan a los alumnos que cursan Religión Católica de «forma indiscriminada» lo que supone una merma «importante» de horas de contrato para los docentes, en contraposición a los de Islámica, quienes, apuntaba, tienen un trato «preferencial» con alumnos «no agrupados», con «más horas lectivas y contratos de jornada completa».

Ante esta situación, su grupo parlamentario en la Cámara autonómica ha registrado esta semana una Proposición No de Ley ante la Comisión de Educación con la que, de la mano de las procuradoras Susana Suárez, Rebeca Arroyo y María Luisa Calvo, reclama a la Junta «la mejora de las condiciones laborales de los docentes de la asignatura de Religión Católica de la Comunidad ante la situación de incertidumbre y precariedad que vienen sufriendo».

Las procuradoras de Vox en las Cortes de Castilla y León Susana Suárez, Rebeca Arroyo y María Luisa Calvo

Las procuradoras de Vox en las Cortes de Castilla y León Susana Suárez, Rebeca Arroyo y María Luisa CalvoVox

La PNL se sustenta en el Real Decreto 696/2007 de 1 de junio que regula la relación laboral de los profesores de Religión que no son funcionarios y que establece sus condiciones laborales. Según Vox, «actualmente se está vulnerando su aplicación en Castilla y León, ya que no existe aún regulación específica para este colectivo en la Comunidad, situándolos en desventaja frente al resto de Comunidades».

Los de Abascal indican en su iniciativa que en particular es necesario dar cumplimento al artículo 6 del Real Decreto, donde se establece que el acceso al destino se debe realizar conforme a criterios objetivos de valoración fijados por la Administración competente. Este Real Decreto garantiza los principios de igualdad, mérito, capacidad y publicidad; pero en Castilla y León, actualmente, este mandato legal no se cumple ya que el acceso al destino depende exclusivamente de los delegados diocesanos, sin criterios públicos ni baremación.

Prácticas laborales «anómalas»

Asimismo, desde Vox recuerdan que el sindicato de Profesores de Religión en Centros Estatales de Castilla y León (APPRECE) ha denunciado que en la región se producen prácticas laborales «anómalas», tales como que el profesorado es contratado «por minutos», de modo que una simple variación de media hora en el horario conlleva la modificación de un contrato indefinido, o que los contratos no se formalizan por jornadas completas como sí ocurre en otras Comunidades.

La PNL del partido también afirma que «se está incumpliendo la normativa relativa a los Decretos 37 y 38/2022 de 29 de septiembre sobre la ordenación y currículo en Educación Infantil y Primaria en Castilla y León, donde se establecen las horas para la enseñanza de Religión Católica que no se está cumpliendo, ya que, se están dando menos horas lectivas de Religión Católica que las marcadas en dicha normativa».

Por estos motivos, el Grupo Parlamentario Vox en Castilla y León pide que se aplique «de manera inmediata» la implantación de un sistema de baremación objetiva, pública y equitativa para el acceso a destinos del profesorado de Religión Católica en la Comunidad Autónoma; que se adopten «las medidas necesarias para equiparar la carga horaria de la asignatura de Religión Católica con la existente en otras Comunidades Autónomas, en aras de garantizar tanto la estabilidad laboral del profesorado como la calidad educativa del alumnado», que se impulse «la creación de departamentos específicos de Religión en los Institutos de Enseñanza Secundaria de Castilla y León, dotándolos de los recursos necesarios»; y que se incorpore «de forma efectiva la asignatura de Religión en los currículos de la Formación Profesional Básica que se impartan en la Comunidad».

Cuando Menéndez expuso la situación en las Cortes, la consejera del ramo acusó al procurador de «olvidar y no conocer la norma que exige el nombramiento de los profesores de Religión Católica» en base al Concordato con la Santa Sede. «Parece mentira, siendo usted de Vox», ironizó Lucas, quien zanjó que «los profesores de Religión Católica tienen que tener los mismos requisitos que cualquier profesor de cualquier religión, o sea, maestro para el cuerpo de maestros, para colegios o Secundaria o máster. Y luego tienen que tener la missio canónica, que es lo que determina en este caso la confesión católica». Unos argumentos que no convencieron a los de Abascal, lo que les ha llevado a registrar esta iniciativa parlamentaria.

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