Lobo muerto en La Pernía
La Junta de Castilla y León descarta que el lobo de Palencia muriera por caza ilegal y apunta a una pelea con otro animal
El animal muerto es un macho de lobo ibérico de poco más de seis meses y 26 kilos de peso
La Junta de Castilla y León ha desmentido que la muerte de un lobo de siete meses en la montaña palentina se haya debido a un caso de furtivismo, como ha asegurado este miércoles la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (Ascel). EL jecutivo ha explicado que se debió a una pelea con otro cánido, posiblemente otro lobo.
La Consejería de Medio Ambiente ha emitido un comunicado de prensa basado en las lesiones observadas en la autopsia del cadáver del lobo que han sido realizadas por los veterinarios especializados de los centros de recuperación de la Junta de Castilla y León
Medio Ambiente ha aclarado además que el estudio radiológico realizado al ingreso del ejemplar no muestra restos de proyectiles metálicos, «por lo que se descarta un disparo como causa de muerte del ejemplar», según recoge Europa Press.
Según han informado las mismas fuentes, la recogida de este ejemplar fue realizada por agentes medioambientales el 6 de diciembre para ser fue traslado un día después al CRAS de Burgos donde el día 9 se procedió a la realización de la necropsia por los veterinarios especializados de los centros de recuperación de fauna silvestre de la Junta de Castilla y León.
Seis meses y 26 kilos
Medio Ambiente ha precisado que el animal muerto es un macho de lobo ibérico de poco más de seis meses y 26 kilos de peso. Las lesiones más importantes encontradas en la necropsia fueron pequeños orificios en la piel del cuello de aproximadamente un centímetro de diámetro, «que corresponden en el subcutáneo con desgarros longitudinales profundos y congestión y hemorragia muy marcados», a lo que se añade que en el subcutáneo se observó un hematoma muy intenso en la glotis.
También se observaron hematomas severos en la musculatura temporal izquierda y en la parte rostral del maxilar derecho y pequeñas lesiones en el resto del cuerpo, orificios en la musculatura craneal en la cresta iliaca derecha y hematomas en la cara lateral en el muslo izquierdo, lesiones compatibles con peleas con otro cánido.
Las mismas fuentes han informado de que la causa de la muerte es la lesión por mordisco en la zona de la glotis y las lesiones del cuello y la cabeza mientras que el resto de las heridas encontradas han sido causadas por mordiscos de contención y son características de ataques de cánidos.
Asimsimo,se han tomado hisopos de saliva en la zona de las mordeduras para confirmar que han sido producidas por otro ejemplar de lobo ibérico, que es lo más probable por el tipo de lesiones encontradas (los resultados están pendientes).
Medio Ambiente ha informado de que al poco tiempo de este levantamiento se halló otro ejemplar juvenil de lobo ibérico muerto a escasa distancia de este ejemplar con lesiones compatibles con agresiones intraespecíficas, «por lo que es muy probable que ambos eventos de mortalidad estén relacionados».