Carlos Pollán, candidato a la Presidencia de la Junta de Castilla y León por Vox
Entrevista | Candidato de Vox en Castilla y León
Carlos Pollán: «La gente vota a Vox porque está harta»
En último presidente de las Cortes autonómicas se lanza ahora a la conquista del Ejecutivo que, de alguna forma, estará en sus manos a partir del 15 de marzo, según todas las encuestas
Carlos Pollán (León, 1967) es el hombre designado por Bambú para ser el candidato de Vox a la Presidencia de la Junta de Castilla y León en las elecciones de este domingo 15 de marzo. Último presidente de las Cortes autonómicas, Pollán es jurista, empresario y anteriormente un hombre muy ligado al mundo del deporte. No en vano fue jugador, entrenador y presidente del Club Balonmano Ademar León.
Ahora, según todas las encuestas, la gobernabilidad de la Junta pasará de alguna forma por él, dado que el 'popular' Alfonso Fernández Mañueco no lograría por sí mismo los números para ser reelegido jefe del Ejecutivo y el candidato socialista, Carlos Martínez, tampoco, ni sumando al resto de grupos minoritarios que salgan de las urnas. En medio de una intensa campaña electoral, en la que ha estado acompañado en casi todos sus actos públicos por el presidente de Vox, Santiago Abascal, Pollán responde por escrito a un cuestionario de El Debate, en una de las pocas entrevistas que ha concedido en prensa desde que es candidato.
–Viene de presidir las Cortes autonómicas y ahora se lanza a la conquista del Ejecutivo. ¿Qué cree que puede aportar en un hipotético Gobierno de la Junta donde esté Vox?
–Vox estará donde nos pongan los castellanos y leoneses. Aspiramos a lograr un cambio de rumbo para una tierra muy necesitada de cambiar las políticas que el Partido Popular lleva aplicando durante demasiados años. Hay que revertir todos las políticas y los pactos que tienen el PP y el PSOE: inmigración masiva, fanatismo climático, que arruina nuestro campo y nuestra industria, despilfarro político, leyes ideológicas, que nos dividen y enfrentan, poner a las familias en el centro de todas las políticas públicas y recuperar a la España abandonada que el bipartidismo del PP y del PSOE ha maltratado durante años.
–Usted viene del mundo de la empresa y del deporte. ¿En qué momento decide lanzarse a la política y por qué?
–Decidí afiliarme a Vox en el momento en el que me di cuenta de que el separatismo nos estaba robando España y los que supuestamente debían defenderla no hacían nada. Di el paso porque, como muchos españoles, estaba harto de la estafa del bipartidismo del PP y del PSOE. Aspiraba y aspiro a mucho más que tener que elegir entre la mafia socialista y la estafa del PP.
–Santiago Abascal está protagonizando la campaña electoral, con varios actos casi a diario a los que está acudiendo mucha gente. ¿Cree que los electores de Castilla y León le votarán principalmente a usted, a las siglas de Vox o a su presidente nacional?
–En primer lugar, me gustaría agradecer a nuestro presidente nacional que se haya pasado tres semanas recorriendo todas y cada una de las provincias de Castilla y León. Allí donde ha ido se ha dado un baño de masas y ha recibido el cariño de la gente. Esa es nuestra mejor encuesta y es el motivo por el cual especialmente durante esta campaña hemos visto cómo el PP y el PSOE han seguido intentando difundir toda clase de mentiras y difamaciones como hemos visto en campañas anteriores. Están muy nerviosos.
Santiago Abascal allí donde va recibe el cariño de la gente. En el PSOE, en especial Pedro Sánchez, no pueden decir lo mismo
La realidad es que Santiago Abascal allí donde va recibe el cariño de la gente. En el PSOE, en especial Pedro Sánchez, no pueden decir lo mismo, ya que reciben el desprecio y los abucheos de la gente y tienen que hacer sus actos a puerta cerrada. En el PP, el señor Feijóo es ignorado, hasta tal punto que el PP tiene que poner autobuses y pasar lista, como hemos visto durante esta campaña. La gente vota a Vox porque está harta. Ve en las ideas de Vox un motivo de esperanza. Por eso no les podemos decepcionar y haremos valer sus votos pase lo que pase.
–Uno de los puntales de su campaña está siendo la denuncia del aumento de la inseguridad en Castilla y León por la inmigración descontrolada. ¿Qué margen de maniobra tiene un Gobierno autonómico para combatir, por ejemplo, el fenómeno de las pandillas hispanoamericanas?
–Estamos acostumbrados a que los políticos de uno y otro partido utilicen las competencias para eludir sus responsabilidades. Sólo las quieren para lo que les pueda beneficiar y miran para otro lado cuando no les interesa. Incluso se las tiran a la cara cuando se trata de echarse la culpa por su mala gestión. Lo primero que se necesita en Castilla y León son políticas valientes, son políticos que digan la verdad a la gente y estén dispuestos a cambiar el rumbo de esta tierra. Está claro que el PP y el PSOE siempre van a decir que no se puede hacer nada con la inmigración masiva porque son ellos los que la han traído y promovido. Nosotros defendemos la prioridad nacional en el acceso a todas las ayudas sociales, en especial la vivienda. Defendemos la máxima transparencia y que las administraciones dejen de ocultar los datos y las consecuencias que la inmigración masiva tiene para nuestros servicios públicos.
El líder de Vox, Santiago Abascal, y el candidato a la Presidencia de la Junta, Carlos Pollán, participan en un acto electoral en Aranda de Duero
Con respecto a las pandillas, nos dan igual que sean de Hispanoamérica o de África del Norte. Todo el que se encuentre de forma ilegal en España debe ser repatriado. Todo el que viva del esfuerzo de los demás o haya venido a vivir de las ayudas debe reemigrar a su país. Y, por supuesto, todo extranjero que se dedique a delinquir debe ser deportado de forma inmediata. Esto sólo lo exige Vox en estos momentos. Desde que Sánchez gobierna en España, las violaciones han aumentado un 376 % y la Junta destina más de 18 millones al mantenimiento de menas en la Región. Creemos que es muy preocupante y que las familias castellanas y leonesas merecen que el dinero de sus impuestos se destine a atender primero sus necesidades.
–Desde que salieron del Gobierno de coalición con el PP, han ejercido una oposición muy dura contra Alfonso Fernández Mañueco, quien, a su vez, les ha acusado a ustedes de cosas graves, como querer tirar a los inmigrantes al mar. ¿Cómo puede condicionar esto a la posible conformación de un hipotético Gobierno?
–En primer lugar hay que ver lo que tienen que decir castellanos y leoneses el próximo 15 de marzo. Vox es un partido coherente, con unas ideas muy claras y unos principios muy firmes, como demostramos en julio del 24. Mañueco pactó con Pedro Sánchez el reparto de menas e ilegales por orden de Génova y Feijoo. Nos dio a elegir entre nuestros principios, entre traicionar a nuestros votantes o conservar nuestros sillones. Y, por supuesto, elegimos nuestros principios y no traicionar a los que habían confiado en nosotros. Vox es un partido fiable y coherente, decimos lo mismo en todas partes. Uno sabe lo que está votando cuando vota a Vox y, sobre todo, sabe que no vamos a traicionar sus votos. El problema del PP es que dice una cosa hoy y mañana puede decir la contraria. En Castilla y León defiende una cosa pero en el País Vasco defiende la contraria.
–¿Cómo es su relación personal con el líder del PPCyL?
–Se que a los periodistas les encantan estas cuestiones, pero lo importante no es mi relación personal con el señor Mañueco. La realidad es que es difícil fiarse del PP porque ha incumplido sistemáticamente todos los acuerdos que ha firmado con nosotros. Cualquiera que nos lea entenderá que cuando uno le ha dado la mano a alguien y se ha comprometido con algo y luego esa persona lo incumple hace difícil que podamos fiarnos. Por eso en otras regiones las negociaciones no consisten en un reparto de sillones, que es a lo que nos tiene acostumbrado el bipartidismo del PP y del PSOE, sino a un cambio de políticas concretas, con un calendario de cumplimiento, yendo partida a partida y haciendo valer los votos. Lo que pasará en Castilla y León lo decidirán el próximo 15 de marzo los castellanos y leoneses. Solo puedo anticipar una cosa: seguiremos siendo coherentes y leales a nuestros votantes y a nuestros principios.
Para nosotros no existe un PSOE bueno, es una mafia, un partido corrupto hasta el tuétano con el que no hay nada que hablar ni negociar
–Alberto Núñez Feijóo señala que las elecciones y los pactos en otras comunidades pueden condicionar la gobernabilidad en Castilla y León. También están en el horizonte unas generales como tarde el año que viene… ¿Puede comprometerse a que su partido en ningún caso permitiría un Gobierno en la región encabezado por el PSOE si está en su mano?
–Si me lo permite, esta pregunta me parece un poco absurda, porque es algo que ya hemos dejado claro: la línea roja de Vox es cualquier tipo de pacto con el PSOE o con el separatismo. Nosotros sí somos claros. El problema es que el PP no lo es. No hablan del PSOE, sino del sanchismo. Insisten en el relato fantasioso del PSOE bueno, como le hemos visto decir hace escasos días a Moreno Bonilla. En realidad sueñan con un pacto con el PSOE, como ya tienen en Bruselas, como han hecho durante esta misma legislatura para repartirse el Tribunal Constitucional, el Tribunal de Cuentas, el Defensor del Pueblo o el Consejo General del Poder Judicial.
Pollán, candidato de Vox en Castilla y León, en un posado para Ical
Para nosotros no existe un PSOE bueno, es una mafia, un partido corrupto hasta el tuétano con el que no hay nada que hablar ni negociar. Ojo, me estoy refiriendo al partido. Sabemos que hay muchos votantes socialistas, buena gente que tendrían sus motivos y que ahora van a votar a Vox y les damos la bienvenida como hacemos con muchos españoles que antes votaban al PP y ahora también van a votar a Vox. El problema es que el señor Feijóo hace un par de semanas puso su línea roja en Bildu –aunque se haya opuesto a la propuesta de Vox para ilegalizar a ese partido proetarra–, pero no dijo nada de Junts, del partido de Puigdemont. Tampoco dijo nada del PNV. Ni siquiera del PSOE, sino de Sánchez. En resumen: Vox es un partido fiable, somos claros, coherentes y no engañamos a nadie.
–La inmigración, en concreto el reparto de menores extranjeros no acompañados (menas), fue el argumento que Vox esgrimió para romper las coaliciones autonómicas con el PP, incluida la castellanoleonesa. ¿Cree que ambas formaciones tienen posturas irreconciliables en esta materia?
–En realidad no fue un argumento para salirnos de los gobiernos, sino el motivo por el cual nos echó el PP. Cuando se nos dio a elegir entre nuestros principios, entre traicionar a la gente que había confiado en nosotros o conservar nuestros sillones, evidentemente elegimos nuestros principios. Y es importante destacarlo porque es un hecho insólito en España el que un partido político abandone cientos de puestos y cargos para no traicionar a sus votantes.
Nuestras ideas sobre la inmigración están muy claras y los españoles las conocen. Las del PP depende del día. Depende del lugar. Por eso preferimos esperar al 16 de marzo para ver con qué partido Popular nos encontramos. La realidad es que por mucho que cambien sus ideas en base a las encuestas, cada vez engañan a menos gente. Y en todo caso, serán los castellanos y leoneses los que decidirán el rumbo que debe tomar esta tierra: si seguir con las políticas de siempre, o lograr un cambio de rumbo de la mano de Vox.
–Su partido ha enfrentado en las últimas fechas varios problemas internos con cargos de distintos puntos de España. ¿Cree que estos asuntos pueden pasarles factura en las urnas?
–Los únicos problemas que nos preocupan son los de la gente de Castilla y León. Poder solucionar que muchas familias no lleguen a fin de mes, que muchos jóvenes se tengan que marchar, que mucha gente vea cómo las ayudas sociales que no les llegan a ellos ni a su gente cercana se las lleven extranjeros que acaban de llegar, que los servicios públicos están destrozados o que sus barrios y pueblos son cada vez más inseguros.
El PP y el PSOE están muy nerviosos por el crecimiento de Vox y eso se traduce en muchas mentiras y noticias teledirigidas para distraer a la gente
Lo importante son las ideas y unos principios. Hoy me ha tocado a mi encabezar este proyecto en Castilla y León, mañana quizás me tocará hacerlo desde otra posición o desde el banquillo. Lo importante es apoyar este proyecto ilusionante al servicio de España allí donde nos corresponda y eso es lo que seguiremos haciendo. El PP y el PSOE están muy nerviosos por el crecimiento de Vox y eso se traduce en muchas mentiras y noticias teledirigidas para distraer a la gente, pero no les ha funcionado y no les va a funcionar. La gente quiere un cambio de rumbo y sabe que sólo con Vox va a ser posible.
El leonés Carlos Pollán, candidato de Vox a la Junta
–Usted es leonés y además viene de una familia minera. ¿Cómo están tratando de promocionar su discurso centralista en una provincia que cuenta con un apoyo relevante a la idea de configurar una comunidad autónoma propia?
–Vox es el partido que más defiende la riqueza y la pluralidad de nuestras nueve provincias y de hecho somos los que más denunciamos el desastre de un estado autonómico construido a la medida de las necesidades de los políticos y no de la gente, un estado autonómico que ha creado nuevos centralismos y que ha robado el futuro y la prosperidad a León con las desastrosas políticas del PP y del PSOE. Ser leonés es mi forma de ser español. Defiendo a mi provincia, que además es parte de la España abandonada que ha creado el bipartidismo en parte, con sus pactos con el separatismo.
Por eso creo que la solución a los problemas de León no es crear nuevos entes políticos, no es crear más puestos políticos, sino más bien lo contario, lograr un cambio de rumbo y superar todas las políticas del PP y del PSOE que nos han traído hasta aquí, en muchas ocasiones por cierto, de la mano de partidos localistas que se han aprovechado de la desesperación de la gente pero que lo único que han conseguido es carguitos para sus líderes.