El socialista Carlos MartínezEl Debate (asistido por IA)

El lado personal del candidato del PSOE

Martínez, el jolgorioso y polémico rockero que gobierna Soria desde hace 19 años y quiere suceder a Mañueco

El candidato socialista lleva años encadenando victorias en la capital soriana, donde ha protagonizado numerosas polémicas por su excesiva animosidad en ambientes festivos

Hace unos días se podía ver al candidato del PSOE a las elecciones en Castilla y León, Carlos Martínez Mínguez (Soria, 1973), poniendo cervezas en un «pincho-mitin» de campaña. Una imagen que podría sorprender a muchos, pero no a un soriano de a pie. Y es que, el que es desde hace casi 19 años su alcalde, es conocido en la capital castellana por su animosidad, especialmente en los festejos, un área de la que él mismo se ha venido ocupando en el Consistorio. No, en vano en las fiestas de San Juan de la capital soriana, en las que participa como peñista, habitualmente se le corea y se le mantea por las calles. Incluso se reparten estampitas con su cara.

El alcalde de Soria, Carlos Martínez, manteado durante unas fiestasConcha Ortega

Por las redes sociales circulan imágenes suyas en festejos, e incluso en un mitin, en publicaciones en cuyos comentarios se le acusa de haberse pasado con el alcohol. Más allá de conjeturas, lo cierto es que ese carácter jolgorioso es uno de los motivos por los que se dio a conocer en buena parte de España. Fue hace un par de veranos cuando se le pudo ver en las fiestas patronales del pueblo soriano de Tardelcuende imitando al Papa, subido a una suerte de 'Papamóvil'. El vídeo se hizo viral y le valió una lluvia de críticas por burlarse de los católicos y una multa de 100 euros por una infracción contra la seguridad vial.

El alcalde socialista de Soria, Carlos Martínez, durante su parodia del PapaVox Soria vía Twitter

Otra ocasión en la que le se le posó encima el foco mediático fue en 2023, cuando protagonizó otro suceso sonado, esta vez como víctima. Fue también durante sus queridas fiestas de San Juan, pero ese año un hombre se cruzó con él en el Mesón Castellano, en plena Plaza Mayor, y le pegó dos puñetazos al grito de «¡Prevaricador, hijo de...!». Hace ahora un mes, la Audiencia de Soria condenó al agresor a un año y tres meses de prisión por un delito de atentado contra la autoridad y otro de lesiones leves.

«Es un tío que aquí en Soria cae bien a casi todo el mundo», más allá de si eres de derechas o de izquierdas», apunta sobre Martínez un periodista de esta ciudad de 41.000 habitantes, la segunda capital de provincia menos poblada de España. Precisamente esta cuestión es la que ha articulado buena parte de su campaña para las elecciones de este domingo. Ese «derecho a quedarse» en las distintas provincias de Castilla y León, que él ahora tratará de aplicar, pero yéndose, a Valladolid. A la oposición, si se cumple el pronóstico demoscópico y además PP y Vox se pusieran de acuerdo.

Carlos Martínez, tras la barra en el local donde se celebra un pincho-mitin en Sahagún (León)Miriam Chacón

Este «sanchista converso», como se malician sus adversarios, que le acusan de haber sido aupado a la secretaría general del PSOECyL por Santos Cerdán, ya ha dicho que tras las elecciones deja la Alcaldía, donde el PP denuncia que desde que asumió las riendas del partido en la Comunidad, hace un año, «ni está ni se le espera». Eso sí, Martínez llega a las urnas con opciones de dar la campanada y seguir los pasos de su predecesor en el cargo y aspirante a la Presidencia de la Junta. Luis Tudanca venció a Alfonso Fernández Mañueco en sus primeros comicios, en 2019, pero no pudo gobernar porque el Ciudadanos de Francisco Igea –hoy profundamente arrepentido– optó por apoyar al PP. «No es ninguna locura», que diría Óscar Puente sobre la posibilidad de una victoria que supondría un giro a la racha electoral que lleva el PSOE de Pedro Sánchez en los últimos comicios autonómicos.

Ingeniero agrícola y padre de dos hijos, es un fan acérrimo de Rosendo, artista que han pinchado en bucle en sus actos de campaña. Incluso le han compuesto un himno rockero que le ha acompañado en su gira de campaña en autobús por una autonomía más extensa que Portugal o Irlanda. «Castilla-León», que se empeña en llamarla, aunque se enfaden los leoneses. Este domingo se verá si ese carácter «especial» que el propio Martínez dice que tiene le sirve más allá de Soria capital, donde lleva ostentando la vara de mando cinco legislaturas seguidas, cuatro de ellas gobernando con mayoría absoluta.