Pollán y Mañueco, este martes, en la sesión constitutiva de las nuevas Cortes de Castilla y León, en Valladolid
La Legislatura se pone en marcha en Castilla y León con PP y Vox acercando posiciones para investir a Mañueco
Pollán apuntaba a que se trata del «primer paso para recoger el mandato de las urnas» mientras que Mañueco afirmaba que la XII Legislatura comienza «bajo el signo de la estabilidad»
Tras meses de reproches, a veces con malas formas, y una campaña electoral a cara de perro, finalmente este martes Partido Popular y Vox han dejado la primera prueba de lo que todo el mundo venía viendo y que solo ellos parecían querer obviar: que están condenados a entenderse en Castilla y León –como en otros lares–, porque así lo quiere la mayoría de los ciudadanos, a tenor del veredicto de las urnas el pasado 15 de marzo. O, como apuntaba tras la sesión constitutiva de las nuevas Cortes el líder de ¡Soria Ya!, Ángel Ceña: «Los novios reñidos son los más queridos [...] socios preferentes lo llaman ahora».
Las formaciones de derechas se ponían de acuerdo para que el PP recuperase tras siete años la Presidencia de la Cámara autonómica, con la figura de Francisco Vázquez. Incluso acordaban cederle la Secretaría primera de las Cortes al PSOE para asegurar los dos asientos a Vox ante la posibilidad de que un posible pacto entre los socialistas y sus 30 procuradores y el Grupo Mixto pudiera dar una de las tres secretarías a uno de los cinco miembros de este último grupo, que se queda, así, sin representación en la Mesa.
Tanto PP como Vox ven en el acuerdo en las Cortes un preludio para conseguir el esperado acuerdo de gobernabilidad, con una investidura de Mañueco y, probablemente, con un Gobierno de coalición, como el que alcanzaron tras los comicios de 2022. El presidente de la Junta en funciones destacaba que la XII Legislatura comienza «bajo el signo de la estabilidad», aunque admitía que a partir de ahora tendrán que «seguir trabajando en el futuro». «Eso es ya otra historia», apuntalaba.
Los miembros de la Mesa de las Cortes de Castilla y León
Por su parte, Pollán apuntaba a que se trata del «primer paso para recoger el mandato de las urnas». El nuevo portavoz de Vox en las Cortes apelaba a «seguir trabajando» con el PP para lograr un pacto de gobierno, que tendrá que ser alcanzado «medida a medida, con garantías de cumplimiento de plazos» y, como hasta ahora, bajo un diálogo «discreto y fluido» que permita «seguir avanzando» en lo que «las urnas han dicho que tiene que tener Castilla y León».
Eso sí, no se aventuraba a fijar «calendario ni fechas establecidas». En todo caso, el expresidente de la Cámara autonómica llamaba a «hacer las cosas bien, de forma discreta» para que el acuerdo «llegue a buen puerto». En este sentido, instaba a no hablar continuamente porque «se genera confusión». Ahora, una vez constituidas las Cortes, el nuevo presidente de la Cámara deberá consultar a los grupos con representación parlamentaria y proponer a un candidato en un plazo máximo de 15 días hábiles: o sea, antes del próximo 7 de mayo. Ya con un candidato definido –esto es, con el nombre de Mañueco puesto negro sobre blanco–, la Cámara autonómica celebrará la sesión de investidura.