La iglesia del Convento de San Bernardino de Siena, en Cuenca de Campos, tras el primer derrumbe de la bóveda lateral, en 2025

La iglesia del Convento de San Bernardino de Siena, en Cuenca de Campos, tras el primer derrumbe de la bóveda lateral, en 2025Rehabitar Tierra de Campos

​Se derrumba parte de una iglesia castellana del siglo XV que avanza directa hacia la ruina

El templo pertenece al Convento de San Bernardino de Siena, en Cuenca de Campos (Valladolid), donde una fundación privada trata de evitar su completa desaparición

La iglesia del Convento de San Bernardino de Siena, en Cuenca de Campos (Valladolid), ha sufrido un nuevo derrumbe concretamente de la bóveda de la nave central, que era la parte «más delicada» tras el desplome en un plazo de poco más de un año de la techumbre de la bóveda lateral, un muro y la espadaña.

Así lo ha confirmado el presidente de la Fundación Rehabitar Tierra de Campos, José Luis Sáez Guerra. Esta entidad es propietaria del templo desde 2018 y que trabaja para intentar «detener la ruina» del inmueble, que data del Siglo XV, y que sufrió el último derrumbe la pasada semana.

La situación, ha definido Sáez Guerra, es «bastante irreversible» ya que tras la caída de las bóvedas –las de las naves laterales se derrumbaron en febrero de 2025 y la central se ha desplomado este mes–. Por el momento quedan en pie los muros de la iglesia y el claustro del convento, que no es propiedad de la Fundación y que tiene unas condiciones más «sólidas».

La fundación, a través de donativos y sobre todo gracias a una ayuda de la Junta de Castilla y León que recibió hace unos años tras el derrumbe del coro, ha acometido obras para tratar de afianzar el templo, pero han sido cantidades «muy pequeñas» como para arreglar la iglesia.

Convento de San Bernardino de Siena, en la localidad vallisoletana de Cuenca de Camposna,_Cuenca_de_Campos

Convento de San Bernardino de Siena, en la localidad vallisoletana de Cuenca de Camposna,_Cuenca_de_CamposRodelar vía Wikipedia

Por ello, ahora su función es «hacer de 'pepito grillo', intentar tirar de la manga a la Junta y presionar para que se gasten el dinero un poco y mantener el patrimonio en un futuro», ha detallado el presidente de Rehabitar Tierra de Campos, que ha considerado «horrible abandonar un monumento» como éste, que data del siglo XV.

A estas alturas, la voluntad de los propietarios es conservar lo que hay y que el deterioro no vaya a más

«Esperemos que se produzca esa ayuda y poder consolidar la ruina, conservar lo que hay y que no vaya a más», ha relatado el responsable de la Fundación, que ha subrayado que la iglesia es «en estos momentos una pieza muy importante, desde el punto de vista patrimonial y también económico, es dinero», ha advertido.

Un patrimonio en manos de Hearst

La situación de las bóvedas del templo ha estado marcada en las últimas décadas por un deterioro que comenzó con la venta del artesonado de 400 metros cuadrados, que Sáez Guerra explica que fue adquirida para decorar, en parte, una mansión en California del magnate norteamericano de los medios de comunicación William Randolph Hearst.

Las monjas del convento sustituyeron el artesonado por una techumbre que, ha explicado, «no tenía la calidad que tenia anteriormente, lo que ha dado muchos problemas», tanto en las bóvedas del templo como en la denominada habitación del Conde, que también sufrió el derrumbe del techo.

«Para rematar», ha continuado Sáez Guerra, el convento, incluida la iglesia, fue adquirida por una familia de agricultores que la utilizaron «para guardar aperos de labranza» e incluso afirma que llegaron a «hacer un agujero en la pared» para poder introducir los aparatos.

Como consecuencia de todas esas obras se han producido estos problemas que, ha insistido, si no se lleva a cabo una inversión para la consolidación de lo que queda, seguirán causando la caída de partes del templo «poco a poco».

Paradigma de la España despoblada

La Junta, ha añadido el presidente de Rehabitar, «siempre da buenas palabras pero todavía no ha llegado la ayuda» para un templo que, reconoce, no es el único que sufre estos problemas, que son algo «común» en la «España vaciada». Cuenca de Campos tiene 192 habitantes, con una población «envejecida».

Por ello, lamenta Sáez Guerra, «en este pueblo no se invierte, la última inversión importante fue la de la residencia, que la impulsó el exalcalde» y se carece de iniciativa privada ni pública.

En este sentido, ha relatado que el Gobierno autonómico en ocasiones ha justificado que no interviene en el monumento debido a que es de propiedad privada, pero el presidente de la Fundación recuerda que en el caso de la iglesia de la Vera Cruz de Valladolid capital, la administración autonómica aportó buena parte de los fondos pese a que también es un templo de titularidad privada.

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