Monti Gutiérrez, fundadora de mint&roseCedida por mint&rose

La firma con sello vallisoletano que ha conquistado a la Reina Letizia y vende más de 15.000 alpargatas al año

Mint&rose, fundada con Monti Gutiérrez Benavides, comercializa también botines, bailarinas, bolsos, cinturones y pañuelos, entre otros productos

Cuando Monti Gutiérrez Benavides dejó su trabajo en banca privada en Los Ángeles para lanzar su propia empresa, tenía una idea clara. Quería lanzar un producto tradicional que reivindicara la fabricación española. Ahora, 14 años después, su empresa mint&rose vende más de 15.000 pares de alpargatas al año, tiene ocho tiendas, 37 empleados y sus zapatos han 'conquistado' a la Reina Letizia.

Tras estudiar Administración y Dirección de Empresas en Madrid, Monti completó su formación en Estados Unidos, donde también cursó un posgrado en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA). Posteriormente, trabajó en banca internacional para Banco Santander, aunque su vocación emprendedora acabó imponiéndose. «Mientras vivía en Los Ángeles me daba cuenta de que los españoles no siempre nos sabemos vender muy bien», cuenta la empresaria a El Debate.

Ese pensamiento fue el origen de una empresa que comenzó vendiendo alpargatas y que hoy comercializa también botines, bailarinas, bolsos, cinturones, pañuelos y una línea de jerséis de cachemira bajo la marca Stone.

Un nuevo concepto de alpargatas

La idea de las alpargatas surgió en un momento en el que las grandes firmas de lujo comenzaban a incorporar ese calzado a sus colecciones. «Chanel, Hermès o Dior estaban haciendo alpargatas y estaban hechas todas en España», explica. Ahí vio una oportunidad para posicionarse en un segmento intermedio, alejado tanto del lujo como del fast fashion.

Alpargatas mint&roseAlpagatas mint&rose

Los primeros años estuvieron centrados exclusivamente en las alpargatas. Sin formación en diseño, pero con experiencia en marketing, apostó por introducir materiales poco habituales hasta entonces en este tipo de calzado, como terciopelo, ante, cuero o acabados metalizados. «Elevamos el concepto de alpargata para que fuera más un zapato», resume.

La producción nacional sigue siendo una de las principales señas de identidad de la firma. El 98 % de los artículos de mint&rose se fabrican en España. «Nació como un proyecto que realza y da voz al producto, a la fabricación española y a los talleres de nuestro país que llevan haciendo esto décadas y que lo hacemos muy bien», cuenta Monti.

No obstante, reconoce que mantener esa apuesta no siempre resulta sencillo. El sector del calzado ha atravesado numerosos cambios durante las últimas décadas, con deslocalizaciones y cierres de fábricas que han reducido la capacidad productiva nacional. Aun así, no contempla cambiar de rumbo. «Defiendo mint&rose como una marca española producida en España, que genera beneficio dentro de España y que circula la economía dentro del país», sostiene.

Monti Gutierrez, fundadora de mint&roseCedida por mint&rose

Actualmente, la empresa cuenta con ocho puntos de venta repartidos entre Madrid, Valencia, Bilbao, Santander y Valladolid. A ello se suma el canal online, que representa aproximadamente el 45 % de la facturación. España sigue siendo el principal mercado de la compañía, seguida de Portugal y Francia.

El impulso de la Reina Letizia

Uno de los momentos de mayor visibilidad para la firma llegó cuando la Reina Letizia comenzó a lucir algunos de sus diseños. La empresaria recuerda especialmente una aparición durante las vacaciones en Marivent que multiplicó la repercusión internacional de la marca. «Ahí tuvimos 104 apariciones en prensa internacional. Vogue Japón, Estados Unidos, Australia... fue muy fuerte», explica.

Sin embargo, matiza que el principal efecto no fue un aumento inmediato de las ventas. «La gente piensa que esto es como cuando salía algo en una serie y se agotaba. No se transforma tanto en ventas como en credibilidad de marca», relata. La repercusión mediática ayudó a reforzar la confianza de proveedores, entidades financieras y potenciales socios, además de mejorar el posicionamiento internacional de la empresa, especialmente en Latinoamérica.

El regreso a Valladolid

Aunque la compañía nació en California y desarrolló buena parte de su crecimiento en Madrid, Valladolid siempre estuvo presente en la hoja de ruta de su fundadora, aunque la apertura de la tienda en la ciudad pucelana no respondió inicialmente a criterios empresariales. «Valladolid no era una ciudad donde los números nos dijeran que teníamos que abrir una tienda, pero es que es mi ciudad, y ahora resulta que es una de las tiendas que mejor va», reconoce.

Interior de la tienda de mint&rose en ValladolidCedida por mint&rose

La alpargatería

Pese a la diversificación de la marca, las alpargatas continúan siendo el producto estrella de mint&rose, y este año la empresa ha decidido reforzar precisamente esa línea con un nuevo proyecto llamado la Alpargatería.

La iniciativa ya está en marcha en la tienda flagship de la calle Ayala, en Madrid, donde han creado un espacio específico con una imagen inspirada en los chiringuitos mediterráneos de los años 70. Las paredes pintadas de rayas amarillas y beige enmarcan una explosión de color en alpargatas, acompañada de un packaging exclusivo y una línea de accesorios con expresiones españolas (siesta, tapas, chiringuito) pensados especialmente para el cliente internacional y turista que tiene mucho peso en sus tiendas de Madrid.

«Queremos convertirnos en el lugar donde te puedes ir a comprar las alpargatas, no las de alpargatería de toda la vida, sino las de un nivel más elevado», explica Gutiérrez. La empresaria ve en este formato una posible vía de expansión internacional en mercados de clima cálido como México, Panamá o Miami, donde una alpargatería especializada podría funcionar sin necesidad de abrir una tienda con toda la gama de productos.

Mientras tanto, la estrategia seguirá siendo la misma que ha acompañado a la compañía desde sus inicios. «mint&rose no es una marca que hayamos construido muy rápido. Es una marca a fuego lento», resume. En 2026 prevé un crecimiento del 20 % respecto al ejercicio anterior.