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Multitudinario velatorio de la familia Sanz Garijo en Valladolid: «Es algo verdaderamente atroz»
El periodista José Ribagorda, primer padrino de la vendimia de Dehesa de los Canónigos y amigo personal de la familia Sanz, ejerció como portavoz de esta y confirmó que la única superviviente de la tragedia, la hija de nueve años, evoluciona favorablemente
El velatorio de Iván Sanz, director general de la bodega Dehesa de los Canónigos, de 48 años; su esposa, Irene Garijo, de 45; y dos de sus hijos, de 17 y 14 años, fallecidos el domingo en el accidente de tráfico registrado en la A-67, a la altura de Herrera de Pisuerga (Palencia), reunió este lunes a cientos de personas en el tanatorio de Las Contiendas, en Valladolid. Familiares, amigos, representantes institucionales, del sector vitivinícola y empresarios acudieron durante toda la tarde a la capilla ardiente para arropar a la familia Sanz Garijo tras una tragedia que ha conmocionado a Castilla y León.
La familia quiso que fuera José Ribagorda, periodista, primer padrino de la vendimia de Dehesa de los Canónigos y amigo personal, quien atendiera a los medios de comunicación. Visiblemente emocionado, resumió el sentimiento que se respiraba en Las Contiendas: «No hay consuelo posible. Es una tragedia de una magnitud tremenda».
Ribagorda explicó que la familia atraviesa «un dolor que rebasa toda lógica» y aseguró que la madre de Iván Sanz se encuentra «muy, muy afectada». Añadió que prefirió no acudir al tanatorio para evitar la «enorme carga emocional que suponía recibir las constantes muestras de afecto» de las personas que se acercaron al velatorio.
Iván Sanz, director general de la bodega Dehesa de los Canónigos
El periodista atribuyó la multitudinaria asistencia al cariño que despertaba el bodeguero y su familia. «El tanatorio está abarrotado de personas. Iván era una persona muy querida», afirmó. Ribagorda lamentó que la tragedia acabara con los proyectos personales y profesionales de Iván Sanz. «Porque no es solo perder, que pierde la vida una familia. Dos niños pequeños con todo el futuro por delante. Iván, con sus ilusiones, con los proyectos que tenía, con todo el trabajo desarrollado en la bodega, la modernización de la misma y muchas ilusiones puestas en el futuro», afirmó.
El periodista recordó que Dehesa de los Canónigos «se estaba expandiendo internacionalmente, ganando prestigio a nivel nacional y a nivel internacional». «Y, de pronto, todo se trunca en un instante. Es algo atroz, es algo verdaderamente atroz», añadió. Ribagorda quiso destacar la calidad humana de la familia. «Por encima de todo, es la condición de personas, de bien, de una familia buena, buena, buena, de verdad», afirmó, antes de recordar los valores de esfuerzo, honestidad y sacrificio que habían marcado tanto a los padres de Iván como al propio bodeguero y que este había tratado de transmitir a sus hijos.
La hija de 9 años, evoluciona favorablemente
En medio del dolor, Ribagorda confirmó que la hija menor del matrimonio, de 9 años y única superviviente del accidente, permanece ingresada en el Hospital Universitario de Burgos, donde evoluciona favorablemente tras ser intervenida de un tobillo. Según explicó, la menor «es consciente ya de todo», presenta varias fracturas en los brazos y se encuentra fuera de peligro. «Esa es la única noticia buena dentro de la tragedia que estamos viviendo», señaló.
El periodista José Ribagorda, en el velatorio de la familia Sanz Garijjo
Mientras Ribagorda atendía a los medios en el exterior del tanatorio, el flujo de personas no cesaba. Entre quienes acudieron a trasladar personalmente su pésame se encontraban el presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar; el exalcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva; el exfutbolista del Real Valladolid, Alberto López Moreno, además de numerosos bodegueros de la Ribera del Duero.
Tanatorio Las Contiendas, Valladolid
El funeral por Iván Sanz, Irene Garijo y sus dos hijos se celebrará este miércoles en la Catedral de Valladolid, donde familiares y amigos volverán a reunirse para despedir a una familia muy querida en Castilla y León.