Kilómetro 83 de la A-67 dirección Palencia donde han muerto cinco personas en apenas un mes
El tramo de la A-67 donde murió la familia Sanz Garijo ya se había cobrado otra vida solo un mes antes
Con apenas 100 metros de diferencia, el lunes 1 de junio murió una médica gijonesa de 30 años a las 6.55 horas, cuando se desplazaba a trabajar en Palencia
El tramo de la A‑67 donde murió la familia Sanz Garijo ya había avisado. Apenas cien metros separan dos tragedias ocurridas con solo un mes de diferencia en la misma recta, en el mismo punto negro, en la misma carretera que une Palencia con Cantabria.
La última, la más devastadora, se cobró la vida de toda una familia de Valladolid el domingo por la tarde, sobre las 16.20 horas. La anterior ocurrió el lunes 1 de junio a las 6.55 de la mañana: una médica gijonesa de 30 años falleció cuando se dirigía a su puesto de trabajo en Palencia. Dos muertes en treinta días.
La joven doctora, residente en Palencia, circulaba sola en dirección a la capital tras pasar el fin de semana en Gijón cuando su coche se desvió hacia la cuneta y volcó. No hubo otros vehículos implicados.
Un mes después, el relato se ha repetido con una precisión inquietante. La familia Sanz Garijo (matrimonio y dos hijos menores, con una pequeña de 9 años que aún no está fuera de peligro, aunque sobrevivió al accidente y se encuentra en el Hospital de Burgos) perdió la vida en circunstancias muy similares: salida de vía, sin impacto contra otro coche, sin explicación aparente.
Estado en el que ha quedado el vehículo familiar en el que viajaban la familia Sanz Garijo tras el accidente
La coincidencia del lugar, la mecánica y la ausencia de terceros ha reabierto todas las preguntas que quedaron sin respuesta en junio.
Se trata de una recta larga, aparentemente segura, donde la monotonía del paisaje y la falta de referencias visuales pueden inducir a una falsa sensación de tranquilidad. Los agentes de Tráfico señalan sobre este tipo de vías que son puntos donde los conductores tienden a relajar la atención, especialmente en desplazamientos rutinarios o a primera hora de la mañana.
Los especialistas en seguridad vial recuerdan que las salidas de vía sin colisión previa suelen estar asociadas a micro‑sueños, distracciones breves o pérdidas de atención de apenas segundos. En una recta como esta, esos segundos pueden ser letales.
La joven médica Ángela Corbato llevaba meses recorriendo ese trayecto para acudir a su hospital, el Río Carrión de la capital palentina, ya que estaba en su quinto año de residencia como intensivista en la UCI. La familia vallisoletana del director de la bodega Dehesa de los Canónigos, Iván Saiz de 48 años; su mujer Irene Garijo, de 45; y los menores Álvaro, de 14; Irene, de 17 y Carlota de 9 regresaba de un fin de semana en Cantabria. En ambos casos, las primeras hipótesis han sido similares a la hora de buscar una explicación para la pérdida del control del vehículo.
De hecho, La 8 de Valladolid ha asegurado, en palabras de la Dirección General de Tráfico de Palencia, que este tramo se acababa de reasfaltar, por lo que el estado del firme era adecuado.
Estado del coche que conducía la joven médica gijonesa, que murió en el mismo lugar
El director provincial de Tráfico de Palencia, Fernando Alonso ha recordado en palabras a Radio Palencia recogidas por El Debate que la mayoría de los siniestros viales tienen su origen en factores humanos. «Los accidentes los provocamos nosotros los conductores y casi siempre por excesos de velocidad, distracciones o alcohol y drogas», ha afirmado, tras insistir en que las distracciones continúan siendo una de las principales causas de mortalidad en carretera.
Alonso describió el impacto del domingo como una colisión «muy fuerte» y subrayó que las elevadas velocidades a las que se circula por autovía aumentan de forma exponencial las consecuencias de cualquier error. «Nuestros vehículos están muy bien aislados y nos dan la sensación de que vamos despacio, pero cuando surge un incidente sufrimos las consecuencias reales de la velocidad», ha advertido.
Fernando Alonso ha hecho finalmente un llamamiento a la prudencia en plena Operación Verano. «Conducir es una de las actividades más peligrosas que realizamos a diario. Con el tiempo se pierde el respeto al volante, pero accidentes como este nos recuerdan que cualquier descuido puede tener consecuencias irreversibles».