Los eurodiputados aprobaron las nuevas normas por 505 a 93

Imagen del parlamento europeoEFE

Cataluña

Los eurodiputados visitarán dos escuelas de El Prat para evaluar el sistema de inmersión lingüística

  • En uno de los centros, un instituto, se aplica un 25% de español, obligado por una sentencia.

  • En la otra escuela, un centro de educación especial, se aplica «la total inmersión en catalán»

Los eurodiputados que visitarán Cataluña los próximos 18, 19 y 20 de diciembre para comprobar los efectos de la inmersión lingüística entre los alumnos, tienen una apretada agenda. Se entrevistarán con padres que han pedido más educación en castellano, con representantes de entidades que defienden el bilingüismo, con representantes de la consejería de Educación o de la judicatura. Pero también visitarán dos escuelas de El Prat para ver in situ cómo se aplica ese modelo «de escuela catalana», como lo define la Generalitat.

Según ha podido saber El Debate, el jueves por la mañana visitarán el Centro de Educación Especial Can Rigol, que atiende a «alumnos con necesidades educativas muy diversas en las etapas educativas de: Infantil, Primaria, Secundaria y transición a la Vida Adulta». En esta escuela se aplica el modelo de inmersión lingüística en catalán.

De hecho, en su proyecto lingüístico se deja claro que «el catalán, como lengua propia de Cataluña, será usado normalmente como lengua vehicular de educación y aprendizaje y en las actividades internas y externas de la comunidad educativa: actividades orales y escritas del alumnado y del profesorado, exposiciones del profesorado, libros de texto y material didáctico, actividades de aprendizaje y de evaluación y comunicaciones con las familias».

En otro apartado se deja claro que «el alumnado tiene derecho a recibir enseñanza en catalán en la educación primaria», aunque el objetivo es acabar la educación obligatoria con uso correcto de catalán y de castellano. Aunque eso sí, más adelante se explica que la lengua castellana tiene cabida en el centro «a nivel curricular, como vehículo de comunicación, en el caso de alumnos gravemente afectados en los que sea la lengua materna i / o en el caso de alumnos recién llegados (que provienen de América del Sur)».

Y, por supuesto, la lengua de comunicación con las familias es el catalán. Y si no lo entienden, «eso no significa que queden excluidas de las actividades del centro, pero tampoco comporta una renuncia en el uso de la lengua, que se considera una oportunidad para la integración de las familias del alumnado».

Un instituto de El Prat

El otro centro que visitarán en El Prat es el Instituto Salvador Dalí. En este caso, hay un grupo que sí recibe un 25% de español, a raíz de que lo reclamara una familia para su hijo. Estos padres consiguieron, en primera instancia, que se aplicaran medidas cautelares.

Se da la circunstancia de que, cuando se aprobó la normativa que impedía el uso de porcentajes en la enseñanza de lenguas (el decreto de la Generalitat y la ley del Parlament), este centro decidió incumplir la sentencia, siguiendo las directrices que le marcó el entonces consejero de Educación, Josep González-Cambray. Según explicó el padre afectado, la dirección sucumbió a «las presiones» del que fue responsable de Educación de la Generalitat. Pero la Asamblea por una Escuela Bilingüe denunció esta situación, y el tribunal volvió a dar la orden para que se respetara la sentencia. Algo que el Instituto está respetando, hasta ahora.

La Generalitat, por cierto, ha mostrado su disconformidad por el hecho de que no haya podido decidir qué centros educativos podían visitar los eurodiputados. Así lo ha hecho saber en una carta dirigida a la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo.

Otros encuentros

En cualquier caso, ese mismo jueves, y antes de visitar las escuelas, los miembros de la misión de la Eurocámara mantendrán un encuentro con el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, Jesús María Barrientos, y con el de la Sala del Contencioso, Javier Aguayo. No hay que perder de vista que los tribunales, de forma reiterada, han dado la razón a los padres que pedían más educación en castellano. Y es más, en las últimas sentencias del TSJC se ha intentado esquivar la norma de la Generalitat que prohíbe el uso de porcentajes en la enseñanza de lenguas, instando a los centros a dar «otra asignatura u otra materia» troncal, además de la propia de lengua y literatura española, en castellano. Y el TSJC, de hecho, ha elevado una cuestión de inconstitucional al TC para que se pronuncie sobre estas normas.

Y después de la visita a los dos centros, los eurodiputados se reunirán con representantes de asociaciones de la sociedad civil, como la Fundació Jaume Bofill; y de profesores, como es el caso de Docentes Libres. A media tarde están previstos encuentros con la consejera de Educación, Anna Simó; con el presidente del Consejo Escolar de Cataluña, Jesús Vinyes; con el del Consejo Superior de Evaluación del Sistema Educativo, Carles Vega, y con la directora de la Alta Inspección de Educación, Josefina Beltrán.

El día anterior, el miércoles, los europarlamentarios se reunirán con algunos de los padres que han pedido más educación en castellano, y que han presentado peticiones para que Europa investigue los efectos del modelo de inmersión lingüística en los alumnos, especialmente los que tienen necesidades especiales. Entre los peticionarios está también Ana Losada, como presidenta de la Asamblea por una Escuela Bilingüe. El mismo miércoles también está previsto un encuentro con representantes del sindicato USTEC-Stes, el sindicato mayoritario entre el profesorado, y que es defensor a ultranza de la inmersión sólo en catalán.

La misión acabará el jueves. Ese día, los eurodiputados ofrecerán una rueda de prensa, aunque previamente tendrán un último encuentro, con el defensor del Pueblo catalán, la Síndic de Greuges, Esther Giménez Salinas.

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