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28 de febrero de 2024

Material de los Mossos de Esquadra en una imagen de archivo

Material de los Mossos de Esquadra en una imagen de archivoEuropa Press

Cataluña

Once jóvenes magrebíes que acumulan 260 detenciones tienen atemorizada a Calella (Barcelona)

Hace sólo unos días tres de estos jóvenes provocaron un incendio en un bloque de pisos y agredieron a los policías que se personaron

Son once jóvenes de origen magrebí, que acumulan 260 detenciones sólo desde mayo. Son «delincuentes habituales», según dicen desde la policía local de Calella (Barcelona) y los Mossos, que tienen atemorizado al municipio. De hecho, cada semana protagonizan una detención. Se trata de jóvenes extutelados por la Generalitat, que al cumplir los 18 años se quedaron en la comarca del Maresme, en casas ocupadas ilegalmente.
Su última ‘gesta’ fue el incendio que provocaron en un piso de la calle Sant Jaume de la localidad, y posteriormente agredieron con bates de béisbol y otros objetos punzantes a los agentes de policía que se acercaron a la zona. Hasta el alcalde, Marc Buch, ha pedido medidas, «incluida la expulsión» de estos jóvenes, para poner fin a esta situación de inseguridad.
Hay que tener en cuenta que todas esas detenciones se han producido desde mayo, coincidiendo con el registro de una mayor actividad delincuencial en el municipio, según ha explicado el alcalde. Uno de ellos acumula medio centenar de detenciones en estos meses. Lo cierto es que el pasado sábado la policía detuvo a tres de estos jóvenes, después de una pelea con un vecino que vive cerca de una de las casas que tienen okupadas. Quemaron un inmueble, se acercó la Policía Local y algunos agentes fueron atacados.
El resultado fue dos agentes heridos y tres vecinos, en este caso, por inhalación de humo. Se tuvieron que desalojar 35 pisos por las llamas y el humo que había en el bloque. «Podía haber sido mucho más grave», asegura el alcalde de Calella, pero la situación no fue a más «gracias a la intervención rápida de los bomberos y de la policía».
El juez decretó prisión provisional para uno de ellos. Y los otros dos, después de pasar 72 horas en el calabozo (el máximo permitido por la ley), salieron a la calle. Pero pocas horas después aún tuvieron el ánimo de participar en una pelea en la que también hizo falta que se personara la policía.

Robos, peleas y tráfico de drogas

Es la última actuación que protagonizaron estos jóvenes, pero desde mayo, los robos, y las peleas son constantes, además de que se trata de pequeños traficantes de droga. Y eso preocupa a los vecinos y al sector comercial y hotelero. No hay que perder de vista que en Calella, la actividad turística es fundamental, y los turistas, según nos dice un hotelero, «se han convertido en sus objetivos favoritos. Y así no es fácil que repitan el año que viene».
Eso es lo que temen desde el municipio. Que las reservas se resientan ante «esa imagen desastrosa de inseguridad», nos dice la propietaria de una tienda de ropa, quien también asegura que «nunca sabes qué te vas a poder encontrar cuando abres la persiana». Y explica que cerca del establecimiento de un amigo apareció un gran charco de sangre tras una pelea en la que estuvieron implicados estos jóvenes. También reconoce cierta «frustración», porque «sí, son detenidos. ¿Pero de qué sirven si a las pocas horas los echan a la calle? Es un bucle constante», apunta.
Ante este panorama, ante el incremento de la actividad delincuencial que ya se vivió en verano, se celebró a finales de septiembre una junta extraordinaria de seguridad, en la que no participó ni el consejero de Interior, Joan Ignasi Elena, ni ningún otro cargo político del Departamento. Aunque, eso sí, se llegó a la conclusión de que hacían falta más Mossos de Esquadra en el municipio, una petición que, a corto plazo, no se va a poder cumplir. En ocasiones, dice el alcalde, hay noches en las que sólo se dispone de una patrulla para cubrir los doce municipios del Alt Maresme.

La oposición acusa al alcalde de «racismo»

Y el alcalde de Calella también incide en la idea que tienen los vecinos, todo ello a raíz del incendio que provocaron: «tres multirreincidentes detenidos por incendiar una vivienda y atacar la policía. Tres días después, dos de ellos salen en libertad. Horas después, la policía interviene en una pelea donde participan los dos. Ellos impunes; nosotros indefensos. Si la ley permite esto, se tiene que cambiar».
Marc Buch, de Junts, gobierna en Calella con el PSC. Pero no va a contar con el apoyo de la oposición en sus demandas. Y es que ERC, Podemos y la CUP le han acusado de «generar alarmismo» e incluso de «racismo» además de dejar claro que no «van a hacer un problema político de la seguridad».

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