Estand del Ejército en ediciones anteriores del Salón
Cataluña
Las Fuerzas Armadas 'atraen' en Cataluña: 4.500 jóvenes visitaron su estand en el salón de la enseñanza
A pesar de los intentos de los secesionistas y de la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, de expulsarlas de Salón, el espacio del Ejército es el más visitado
El personal del Ejército atendió en el pasado Salón de la Enseñanza que se celebró en marzo, en Barcelona, a 4500 jóvenes que pidieron información para entrar en las Fuerzas Armadas. Su estand, de hecho, fue, un año más, y de largo, el que registró más colas de jóvenes interesados en la carrera militar.
En concreto, casi 2.000 de estas personas se interesaron por las salidas profesionales en Ejército de Tierra; 814 para la Armada; 1181 para el Ejército del Aire y el Espacio, y 556 para la Guardia Civil. Eso no significa que todos ellos decidan dar el paso e ingresar en las Fuerzas Armadas.
Según datos de la Delegación de Defensa en Barcelona, y a los que ha tenido acceso El Debate, han ingresado en el primer ciclo de Militar Profesional de Tropa y Marinería de 2024 casi un centenar de estudiantes procedentes de Cataluña y, en concreto, 59 de la provincia de Barcelona.
Hay que tener en cuenta que el acceso a las Fuerzas Armadas no es directo. Hay que demostrar, de entrada, que se posee el título que se requiera o sus equivalentes. Además, se piden otros requisitos, como tener cumplidos los 18 años, carecer de antecedentes penales y no tener abierto ningún procedimiento judicial por delito doloso, ni estar privado de los derechos civiles.
El proceso selectivo se desarrolla en dos fases. En la primera se realiza en Concurso en el que se valoran los méritos generales, académicos y militares que acrediten los participantes; y en la segunda fase se llevan a cabo pruebas físicas (salto de longitud sin carrera, abdominales, flexiones y carrera de ida y vuelta); también un reconocimiento médico y un test psicólogo.
Polémicas de Colau con el Ejército
Precisamente, la participación del Ejército en el Salón de la Enseñanza de Barcelona ha sido objeto de polémica en ediciones anteriores por el empeño que tuvo la exalcaldesa, Ada Colau, por expulsarles del certamen. En 2016, por ejemplo, se acercó al mostrador de las Fuerzas Armadas para comentar a los responsables militares que estaban allí presentes, que hubiera preferido «que no hubiera presencia militar en el salón» porque «hay que separar los espacios». Es más, les dejó claro, tras el saludo inicial, que a ella «no le gusta que estén en el Salón».
Tal fue la presión que se ejerció en aquellos años, que en 2019 el Ministerio de Defensa decidió que el Ejército no participara, por primera vez desde 2001, en el Salón. Defensa trató de explicar que no era una cesión a las peticiones de Ada Colau, sino que se debía a una cuestión meramente técnica, porque se había hecho un calendario, y en función de los intereses de reclutamiento se había escogido participar en un salón u otro. Desde entonces, el Ejército no ha vuelto a fallar en el certamen.