Elio Oliva y Manel Mesa, en la Facultad de Derecho de la UPF
Entrevista
S'ha Acabat!, en pie contra el «sectarismo» en la universidad catalana: «Los separatistas creen que es suya»
Elio Oliva y Manel Mesa han logrado que S'ha Acabat! sea la segunda fuerza en el Claustro de la UPF por la Facultad de Derecho
Desde su fundación en octubre de 2018, un año después del referéndum ilegal de independencia que marcó el punto álgido del procés independentista, la asociación S’ha Acabat! ha sido la referencia de la resistencia patriota en las universidades catalanas. Esta semana, sin embargo, han conseguido un «hito histórico», según lo describía su presidenta, Andrea Llopart: han entrado por primera vez en el Claustro de una universidad.
Se trata de la Universidad Pompeu Fabra (UPF), que celebró el pasado fin de semana las elecciones a este órgano de representación estudiantil. En ellas, los dos candidatos de S’ha Acabat!, Elio Oliva y Manel Mesa, consiguieron ser la segunda fuerza en el Claustro de la UPF por la Facultad de Derecho. Unos días después, atienden a El Debate en la universidad para analizar el resultado y mirar hacia adelante.
— ¿Esperaban resultar elegidos o fue una sorpresa?
— Elio Oliva (EO). Al principio estábamos muy confiados, porque había bastante expectación y pensamos que el sistema electoral nos podía beneficiar, pero luego hubo bastantes complicaciones: el sistema no era como pensábamos, nuestros oponentes se aliaron contra nosotros… Al final hemos entrado, pero fue bastante una sorpresa.
— ¿En qué sentido sus oponentes operaron contra su candidatura?
— EO. Nos presentábamos contra dos asociaciones independentistas: la Federación Nacional de Estudiantes de Cataluña (FNEC) y el Bloque Estudiantil, que integra al Sindicato de Estudiantes de los Países Catalanes (SEPC). Ambos tenían en sus programas un punto de «Fora feixisme», que se traduce en silenciar nuestro mensaje: es su manera de actuar de siempre. Lo vimos a la hora de colgar carteles: los suyos aún se pueden ver en la universidad, pero los nuestros volaban a los cinco minutos de colocarlos.
Manel Mesa (MM). Habíamos planificado una pegada de carteles de tres días, pero cuando el primero ya vimos lo que ocurría decidimos dejar de perder esfuerzos y dinero. Nuestro punto fuerte en la campaña han sido las redes sociales y el reparto de flyers en persona.
— Uno de los puntos de su programa aboga por el «fin del sectarismo» en la universidad. ¿A qué se refieren en concreto cuando hablan de sectarismo?
— MM. A que los independentistas se creen que la universidad es suya.
EO. Sectarismo es que las asociaciones separatistas y de izquierdas tienen su grupo, se conocen entre todos y atacan a todo lo que no es su manera de pensar. Cualquier propuesta que no venga de ellos les molesta. Es más, ya no es que no nos escuchen, es que quieren echarnos de la universidad porque somos una voz disidente.
Manel Mesa y Elio Oliva, en la UPF
— También proponen cambiar el nombre de la «plaza primero de octubre de 2017» por «plaza de Sant Jordi».
— MM. A ver, es que ¿cómo puedes fomentar un debate constructivo desde la universidad si pones ese nombre? Aunque la UPF diga que fomenta la libertad de expresión, gestos como este demuestran que es mentira.
— ¿Cuáles serán sus próximos pasos, una vez dentro del Claustro universitario?
— MM. La experiencia siempre favorece a los veteranos, y nosotros pecamos de novatos: nos ha pasado en la campaña, porque era la primera vez que S’ha Acabat! se presentaba, y nos pasará seguramente dentro, pero el plan es hacer que se escuche la voz de los estudiantes que están a favor de nuestras propuestas.
EO. Es evidente que las otras asociaciones nos harán un veto, un cordón sanitario, pero esperamos que con este altavoz podamos llegar a más gente, y entrar con más fuerza en las próximas elecciones.
— El CEO constata desde hace tiempo una caída del sentimiento independentista entre los catalanes, ¿lo notan también en la universidad?
— EO. Sí, yo conozco a muchos que eran independentistas y ya no. Pero tal vez donde se note más es en que ya no se nos oponen [a S’ha Acabat!] con tanto desenfreno. O en la derrota del SEPC en estas elecciones: hace cinco años era impensable.
MM. Aun así, quizá en las universidades sobrevive el brazo más radical del independentismo. Yo el mayor cambio lo veo en que las personas que defienden la soberanía de España tienen menos miedo a hablar en los pasillos, se sienten más libres.
— La imposición del catalán en las aulas es otra polémica constante, ¿ha llegado a la universidad?
— EO. La UPF trata de fomentar el catalán, pero cada profesor suele poder elegir su lengua a discreción, siempre que lo ponga en el plan docente de la asignatura. Nosotros queremos que esto se mantenga, pero la FNEC, por ejemplo, proponía que el 80 % de clases fueran en catalán.
MM. Recuerdo cuando empecé la carrera, y en el primer seminario todos teníamos la duda de en qué idioma hablar, porque el profesor empezó en catalán. Fui de los pocos que pregunté si podía usar el español, y me dijo que claro: muchos estudiantes que habían hablado en catalán pasaron entonces al español.
— Ahora que habla de un tema personal, ¿cómo entraron uds. en S’ha Acabat!?
— EO. Yo sabía que existía una asociación patriota en las universidades catalanas, lo había visto por redes sociales. Me hice simpatizante y conocí a Andrea en la previa de un partido del Espanyol: me enchichó y fui entrando más.
MM. Yo estaba en una asociación de la UPF que supuestamente fomenta el debate, pero que siempre excluía a una ideología concreta: son los que organizaron el debate en las pasadas elecciones autonómicas y no invitaron a Vox. El día de la feria de asociaciones en la UPF, estaba en el stand con ellos y vi el de S’ha Acabat. Estaban Elio y otros chavales, y me dieron ganas de hablar con ellos. Fui cuando estaban desmontando y ahí empecé.
— Hablando de política, ¿qué le responden a los que les acusan de ser las juventudes de Vox, o del PP?
— EO. Que somos una asociación independiente de los partidos. Recibimos el apoyo del PP y de Vox y nos gusta, pero si nos lo retiraran seguiríamos con nuestra actividad de forma natural.