Se libera así una de las carreteras de peaje más antiguas de España
Carreteras
40 euros por menos de 300 kilómetros: adiós al peaje más caro de España que usan 15.000 conductores al día
Este año cumple la concesión administrativa concedida por el Gobierno a una empresa privada en los 70, lo que supone la liberalización de uno de los peajes más impopulares de España
Buena parte de la actual Red Nacional de Carreteras fue planteada en los años 60 a partir de la Ley de Carreteras de la época, entonces se planteó la puesta en funcionamiento de la autopista del Ebro, aunque su construcción no comenzó hasta mediados de los 70, en concreto en 1975.
La autopista fue levantándose por tramos bajo modelo de peaje o pago por uso y la empresa adjudicataria fue Autopista Vasco-Aragonesa Concesionaria Española, S.A. (Avasa), un peaje que está previsto que termine en noviembre de este mismo año, lo que según confirmó el Ministerio de Transportes supondrá la gratuidad de la autopista.
Será gratis...
Hablamos de una carretera que ronda los 295 kilómetros de longitud y que nace con la intención de vertebrar el eje del Ebro y unir Zaragoza con Bilbao, aunque su recorrido pasa por el País Vasco, Castilla y León, La Rioja y Aragón.
Imagen de la conocida como autopista vasco-navarra
La finalización del contrato de explotación supone que la autopista va a seguir el mismo camino de otras grandes carreteras españolas en las que también ha terminado el período de concesión y actualmente son de libre circulación, por lo que la titularidad de las mismas y con ello el mantenimiento cambia de manos y pasa a ser responsabilidad del Estado, de la comunidad autónoma o de la provincia que atraviesa.
Uso gratuito
Aunque en este caso el Gobierno vasco es ya titular de su tramo desde el año 2023 por una cesión del Gobierno de Pedro Sánchez, por lo que cabría la posibilidad de que este tramo de algo más de 77 kilómetros siguierá siendo de pago.
Este gesto desaparecerá de la AP-68 en noviembre
En este caso hablamos de la desaparición del peaje más caro de España, pues los conductores que la utilizan tienen que abonar 40 euros por recorrer algo menos de 300 kilómetros, lo que equivale a unos 13 céntimos por kilómetro.