Pinturas murales del Monasterio de Sijena expuestas en el Museo Nacional de Arte de Cataluña
Cataluña
El museo que exhibe los murales de Sijena se niega a devolver las pinturas alegando «incapacidad técnica»
El MNAC dice que acatará la sentencia del Supremo, pero no sabe cómo hacerlo sin dañar las pinturas
El patronato del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) ha acordado pedir una incidencia de ejecución de sentencia al Tribunal Supremo en la que se alegará la «incapacidad técnica» del museo para trasladar las pinturas murales de Sijena en el plazo establecido por ley de enjuiciamiento civil ni tampoco técnicamente.
Así lo asegura en un comunicado que se ha hecho público tras la reunión que han mantenido esta mañana los miembros del patronato, formado por la dirección del equipamiento, los representantes de las administraciones consorciadas (Generalitat, Ministerio de Cultura y Ayuntamiento de Barcelona), además de otras personalidades y entidades privadas.
Según se explica, el museo ha presentado un nuevo informe en el que se incide en la «imposibilidad» de restituir los murales a la sala capitular del monasterio de Vilanova de Sijena «sin ponerlos en riesgo». Aun así, expresa su «voluntad» de cumplir la sentencia e insta a las administraciones a que creen un grupo de trabajo «de carácter técnico», que está integrado «únicamente por personal especializado» y con técnicos de Aragón, para evaluar los trabajos necesarios para proceder al traslado.
Desde que se conoció la sentencia, desde el museo han defendido que el conjunto pictórico «nunca» ha sido objetivo de una operación de transporte y traslado «comparable» como la que se plantea en este caso. Y ha asegurado que, desde hace 28 años, ningún fragmento del conjunto musealizado «ha viajado y las pinturas están excluidas de préstamo».
En este comunicado también se destaca el trabajo «impecable» que ha hecho el museo a lo «largo de los años en la custodia y conservación de estas pinturas» que ha recordado, fueron «salvadas y rescatadas» por Josep Gudiol en 1936 después de que resultaran «gravemente dañadas por un incendio en el contexto de la Guerra Civil y exhibidas en el Museo de forma permanente desde 1961».
También se incide en que el MNAC ha garantizado «su accesibilidad universal», hasta el punto de que estas obras «han sido visitadas por millones de personas y estudiadas en el marco de los congresos científicos sobre Románico más prestigiosos del mundo».
El museo deja claro y pone de relieve «el valor patrimonial y artístico que tienen las pinturas» y recuerda que el Real Monasterio de Santa María de Sijena fue declarado Monumento Nacional mediante una Real Orden de 28 de marzo de 1923. Y, en el caso concreto de los murales, constituyen «bienes inmuebles que tienen la consideración de bien de interés cultural».