El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, este lunes junto al alcalde de Barcelona, Jaume Collboni
Política
Illa tendrá que revelar si «iniciará contactos» para que la Selección juegue más partidos en Cataluña
Vox presenta una propuesta al Parlament que insta a empezar a trabajar con los clubes y la RFEF para que Cataluña acoga un partido oficial de la Roja
La selección española de fútbol es una cuestión incómoda para Salvador Illa. El presidente de la Generalitat hace equilibrios con el tema para no incomodar demasiado a sus socios de investidura de ERC –uno de los puntos del acuerdo que le llevó al Palau incluye el compromiso de «reconocer a las selecciones deportivas catalanas», no a las españolas– ni a los votantes catalanistas a los que busca seducir emulando a la vieja Convergencia.
Como sea, los equilibrismos del líder socialista en referencia al combinado nacional quedaron patentes hace unos días, en la respuesta parlamentaria que su consejero de Deportes, Berni Álvarez, cursó a una pregunta de Junts sobre el partido que jugaron la selección española femenina de fútbol y la de Inglaterra el pasado 3 de junio en el estadio del Espanyol, en Cornellà-El Prat (Barcelona).
En ella, Álvarez celebraba el encuentro: «Desde el Govern valoramos positivamente que Cataluña pueda acoger eventos deportivos de gran valor añadido», y certificó por escrito su «compromiso» de trabajar para acoger este tipo de citas deportivas. Sin embargo –una de cal y otra de arena– también constataba que el gobierno catalán no ha destinado, destina ni destinará ninguna partida presupuestaria específica «para fomentar queque las selecciones españolas compitan en Cataluña».
Illa, obligado a mojarse
Vista la cuestión, desde el grupo de Vox en el Parlament de Cataluña van a obligar a Illa a mojarse y bajarse de la cuerda floja, por un lado u otro. Este lunes, presentaron una propuesta de resolución a la -Comisión de Asuntos Institucionales en la que instan al ejecutivo socialista a colaborar con los principales clubes catalanes para «iniciar contactos» con la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).
El objetivo de estos contactos sería «ofrecer todas las facilidades posibles para que se pueda realizar un partido oficial de la selección en nuestra región». La última vez que se jugó un encuentro de este tipo en Cataluña fue en 1975, hace 50 años, cuando el estadio de Sarrià –ya derrumbado– acogió un partido contra Dinamarca en la fase de clasificación para una Eurocopa.
En 2022 se jugó el último partido amistoso de la selección española, contra Albania, en el citado estadio del Espanyol. «Más de 35.000 catalanes festejaron el retorno de su selección», recuerdan desde Vox. En el texto también recuerdan la reacción entusiasta que hubo a la victoria de España en la pasada Eurocopa, a pesar del «desprecio constante» de la administración.
De ahí que la propuesta de Vox también inste al ejecutivo de Illa a «fomentar eventos y actividades en nuestra región junto a la selección española de fútbol, para poner al alcance de los catalanes la historia de esta, sus trofeos y su vínculo histórico con Cataluña», y también a «reconocer la labor de la selección española de fútbol como herramienta para la unidad social de todos los catalanes».
Dada la composición actual de la cámara, para que esta moción prosperase requeriría del apoyo del PSC, además de los votos de PP y Vox, que se dan por descontados en esta materia. Es, por tanto, una oportunidad para que los socialistas, con Illa a la cabeza, se posicionen, aunque previsiblemente votarán en contra por ser una propuesta de Vox, a quien tienen sometido a un «cordón sanitario».