Vista aérea del fuego en Paüls (Tarragona), este martes
El parque natural que ha ardido en Tarragona lleva 40 años sin un plan de prevención de incendios
Un decreto de 1986 sigue esperando: Els Ports, vulnerable ante el fuego
La tragedia de Paüls ha puesto en evidencia una anomalía administrativa que se prolonga desde los años ochenta: el Parque Natural dels Ports jamás desarrolló el plan de prevención de incendios que la ley le exigía hace casi cuatro décadas.
Mientras los equipos de emergencias batallan para contener un siniestro que ha devastado territorio equivalente a más de cuatro mil campos de fútbol y forzado el confinamiento de una población similar a la de Lleida, la ausencia de este protocolo específico añade incertidumbre a una situación ya de por sí crítica.
Según ha revelado El Periódico, fuentes del Departament de Territori han confirmado que este espacio protegido opera sin el documento que debería haber estado operativo desde 1986, cuando el decreto 78 estableció esta obligación para todas las áreas naturales de protección especial en Catalunya.
La estrategia actual de los bomberos se centra precisamente en blindar el perímetro del parque, conscientes de que su penetración transformaría un incendio ya complejo en un escenario de pesadilla logística. El relieve accidentado y la densa vegetación de Els Ports convertirían las labores de extinción en una misión exponencialmente más arriesgada.
La administración autonómica ha respondido a estas revelaciones con un discurso que combina reconocimiento y defensa. Aunque admiten la carencia documental, sostienen que el territorio no está desprotegido gracias a medidas preventivas implementadas de forma paralela. También han subrayado que, según los últimos reportes, el fuego permanece fuera de los límites del parque.
El gobierno de Salvador Illa ha anunciado que la Dirección General de Bosques ya tiene el encargo de subsanar esta laguna, con presupuesto asignado y proceso de licitación en marcha. La estrategia oficial evita la confrontación política y se centra en el mensaje de «preservación de la biodiversidad».
Esta situación refleja un patrón más amplio en la gestión de espacios protegidos catalanes. Otros parques como Alt Pirineu y Cadí atraviesan procesos similares, mientras que Cap de Creus y las Cabeceras del Ter aguardan la aprobación definitiva de sus respectivos planes.
La formación independentista CUP ha aprovechado esta coyuntura para denunciar lo que considera una gestión territorial deficiente, recordando precedentes como el incendio de Horta de Sant Joan de 2009 y reclamando un modelo que no margine al sector primario.