(Foto de ARCHIVO)
El candidato de Junts a la Generalitat de Catalunya, Carles Puigdemont, durante una rueda de prensa para valorar los resultados de las elecciones catalanas, a 13 de mayo de 2024, en Argelès (Francia). Durante la comparecencia, Puigdemont ha anunciado que ya ha abierto los primeros contactos con ERC y ha anunciado su intención de presentar su candidatura a la presidencia de la Generalitat en el debate de investidura. Junts obtuvo ayer, 12 de mayo, en las elecciones a la Generalitat de Catalunya, 35 escaños, tres más que en las pasadas elecciones autonómicas de 2021.

Glòria Sánchez / Europa Press
13 MAYO 2024;JUNTS;PUIGDEMONT;ARGELES;FRANCIA
13/5/2024

El líder de Junts, Carles Puigdemont, en una imagen de archivoEuropa Press

Cataluña

Puigdemont se suma al acoso a un bar de Barcelona que no quiso poner una canción en catalán

El líder de Junts asegura que «un local que practica la xenofobia no debería quedar impune»

El mismo día que el Gobierno ha vuelto a fracasar en su empeño por materializar uno de los compromisos adquiridos con Junts, la oficialidad del catalán en la UE, el líder de los postconvergentes, Carles Puigdemont, ha decidido dedicar su esfuerzo a sumarse a una campaña de acoso contra un bar de Barcelona que no quiso poner una canción en catalán. «Un establecimiento que practica la xenofobia no debería quedar impune», ha dicho en X.

Puigdemont se suma así a una publicación viral del escritor Pep Antoni Roig, columnista habitual del digital afín a Junts El Nacional, que señalaba al Café Berlín de la calle Muntaner por negarse a reproducir una canción de Els Pets. En un hilo en X, Roig asegura que la camarera les dijo: «No me gusta lo catalán», lo que motivó una discusión con las acompañantes del articulista.

Roig termina su alegato diciendo que pondría «una buena denuncia» a través de Plataforma de la Llengua e invitando a sus seguidores a «ir al Café Berlín y pedir una canción en catalán y reventarles las reseñas de Google con comentarios negativos». Una invitación a la que se ha sumado alegremente Puigdemont, tildando de «actitud supremacista que no puede tener cabida en nuestro país» la respuesta de la camarera.

«Deriva supremacista»

Puigdemont aprovecha el caso para cargar contra el actual gobierno municipal de Barcelona, en manos del socialista Jaume Collboni, a quien afea que no «garantice el respeto por la lengua propia de Cataluña». El líder de Junts dice que el español es «la lengua del régimen, de los poderosos y de la represión», con la que «nos pegan, insultan, espían y persiguen».

Sobre el caso denunciado por Roig, reta a Collboni a actuar: «A ver qué hará el alcalde Collboni, que se va a manifestarse a otros países para defender los derechos de las minorías pero en su ciudad permite que en un establecimiento abierto al público se practique el odio contra los catalanoparlantes».

Y también mete en el saco al consejero de Política Lingüística de Salvador Illa, Francesc Xavier Vila, a quien caracteriza como el «consejero de Malestar Lingüístico», ya que «hasta ahora todo lo que hace es ‘expresar su malestar’ y poco más». Y termina advirtiendo de una «deriva supremacista en castellano» y asegurando que «cuando el poder quiere imponer una lengua, no hay acto más revolucionario que negarse a hablarla».

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