El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, durante una sesión plenaria, en el Parlamentp de Cataluña, a 22 de julio de 2025, en Barcelona, Cataluña (España).

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, durante una sesión plenaria, en el Parlamentp de Cataluña, a 22 de julio de 2025, en Barcelona, Cataluña (España).Europa Press

Illa subvenciona con 271.000 euros un curso en el extranjero para promocionar el independentismo y atacar a Alicante y a Aragón

La Universidad Catalana de Verano, con un presupuesto que depende en el 71,6 % de ayudas públicas, contará con las intervenciones de Puigdemont, Torra, Junqueras y la consejera de investigación y universidades de la Generalitat de Cataluña

Este domingo se pone en marcha la Universidad Catalana de Verano (UCE), un clásico en el programa de verano independentista que lleva décadas celebrándose en Prades, un municipio francés, de poco más de 6.000 habitantes, gobernado por el partido de Emanuel Macron.

La edición de este año lleva por título: ¿Hacia la posdemocracia? Y entre sus ponentes contará con el socio de Pedro Sánchez prófugo de la justicia, Carles de Puigdemont, que así se acercará una vez más a la frontera española, el otro socio de Sánchez -en este caso inhabilitado-, Oriol Junqueras, el expresidente de la Generalitat también condenado e inhabilitado por desobediencia, Quim Torra, el Abad de Montserrat, Manel Gasch y la vigente consejera de universidades e investigación de la Generalitat de Cataluña, la socialista Nuria Montserrat.

En realidad, la autodenominada Universidad Catalana de Verano es un encuentro anual de lo que históricamente era el independentismo más radical y trasnochado que actualmente tiene, de la mano de ERC y Junts y gracias a las concesiones de Sánchez, las llaves del gobierno de España. Lo que años atrás era casi un evento político friki, ahora merece atención política porque de la UCE pueden salir reivindicaciones políticas que acaben siendo publicadas en el BOE.

Los temas que la UCE aborda a lo largo de la semana de duración en realidad se resumen a un tres en uno: Independencia, anti España y fomento de la idea de los Países Catalanes, la ensoñación del nacionalismo catalán de absorber en un país separado de España y bajo el yugo del nacionalismo catalán a la Comunidad Valenciana, las Islas Baleares, Andorra, la franja de Aragón, el Sur de Francia -donde se celebra la UCE- y un pedazo de la Isla de Cerdeña.

Las ponencias no dejan duda sobre los fines del cursillo con ínfulas de curso universitario: «Sijena y el anticatalanismo», como forma de atacar a Aragón. «Alicante como síntoma», para mostrar su hostilidad a aquellas provincias o comunidades que no se someten a sus deseos políticos y lingüísticos, «El auge de la ultraderecha y la posdemocracia», en la que obviamente no se identifican a ellos mismos a pesar de su supremacismo, o «Municipalismo y construcción nacional».

Lo más relevante de la UCE no es que su leitmotiv sea el fomento al separatismo y la hispanofobia sino que la misma no se llevaría a cabo si no fuera porque recibe onerosas subvenciones públicas de las administraciones gobernadas por el partido socialista.

Según las cuentas que publica la propia UCE en su página web su presupuesto es de 379.128,82 euros de los que 271.461,28 proceden de subvenciones, la mayoría de ellas otorgadas por la Generalitat de Cataluña gobernada por el socialista Salvador Illa y en menor medida de la Diputación de Barcelona también en manos del PSC.

El 71,6% de los ingresos de la UCE dependen de subvenciones. En definitiva, si Illa no regalará dinero para celebrar un cursillo, en el extranjero, para promover la independencia y el odio a España, el mismo no se llevaría a cabo.

La Generalitat de Cataluña ha aportado 162.591,5 euros, la Diputación de Barcelona otros 20.000 euros y el resto de patrocinadores son el Instituto de Estudios Catalanes, la Xarxa Vives de Universidades (red de universidades públicas de Cataluña), El gobierno de Andorra, la región francesa de Occitancia, el departamento francés de la Pirineos Orientales, la Diputación de Lérida, el Instituto de estudios Ilerdenses, la Diputación de Gerona, la Diputación de Tarragona, el Ayuntamiento de Prades y la Asociación Catalana de Municipios.

La memoria de la UCE afirma que asisten a su semana de festejos 702 alumnos lo que supone una subvención de 386, 69 euros por asistente desplazado desde Cataluña a Francia, la inmensa mayoría de ellos militantes de ERC o Junts que disfrutan de unos días de vacaciones en el Pirineo francés subvencionados por la Generalitat de Cataluña y donde en sus paseos por los caminos pirenaicos, sin duda no dejan de reírse de Illa y los socialistas por pagarles unos días de asueto en los que soñar con cuando volverán a dar otro intento de golpe como el de 2017.

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