Jordi Segura y Armand Pujadó, fundadores de CenteIA
Entrevista
«La IA no está reservada solo para jóvenes»: la empresa catalana que forma a 500.000 personas de todo el mundo
Armand y Jordi, de 23 y 25 años, han creado en 10 meses la institución líder en formación de inteligencia artificial en español
Cuando ChatGPT irrumpió en noviembre de 2022, dos jóvenes catalanes que compartían piso vieron una oportunidad donde otros veían confusión. Armand y Jordi, de 23 y 25 años, notaron que mientras los jóvenes adoptaban la inteligencia artificial sin problemas, personas de entre 35 y 65 años la probaban y la abandonaban frustradas.
«No me sirve, no funciona», era el comentario más repetido, según explican. Ahí nació CenteIA, una empresa de formación tecnológica que en solo 10 meses ha formado a 500.000 personas de 32 países y facturado más de seis millones de euros.
Su propuesta es clara: democratizar la IA para que cualquier profesional —desde un chapista hasta un abogado— pueda dominarla sin conocimientos técnicos previos. Con un equipo de 90 personas, directos gratuitos que alcanzan a más de 100.000 espectadores y una metodología que requiere solo cuatro horas semanales, CenteIA se ha posicionado como referente en formación tecnológica disruptiva. Ambos fundadores mantienen además proyectos de consultoría con empresas como Masterchef World, aplicando cada día lo que enseñan.
- ¿Cómo surge la idea de crear CenteIA?
-Armand y yo vivíamos juntos en 2022. Yo estaba haciendo un máster en inteligencia artificial cuando en noviembre apareció ChatGPT. Se empezó a hacer viral y nos dimos cuenta de que había mucha gente joven usándola, pero un segmento de mercado —personas de 35 a 65 años— que la probaban y la abandonaban. Recibíamos muchos comentarios de «a mí la IA no me sirve, no funciona». Creímos que había una labor de formación. En febrero de 2023 montamos una de las primeras formaciones en castellano sobre ChatGPT. A finales de 2024 decidimos crear nuestra propia empresa.
- ¿A qué perfiles os dirigís exactamente?
- Tenemos tres perfiles muy claros. Primero, personas que quieren reinventarse o entender qué está pasando con la IA. Puede ser desde un chapista de coches hasta un arquitecto o un abogado. Segundo, empresarios o dueños de negocio, desde una peluquería hasta un multiempresario con cinco empresas que quieren automatizar procesos. Y tercero, quien quiere ofrecer soluciones de IA: chatbots, llamadas con inteligencia artificial, automatizaciones, y monetizar estos servicios.
- ¿Qué tipo de soluciones, por ejemplo?
Imagínate que todos los correos que recibes diariamente, al final del día te genera un resumen por IA en un documento. No estás mirando correo por correo, sino que cada mañana a las ocho sabes todo lo que pasó el día anterior. O un chatbot con IA para una empresa que vende palas de pádel, que pueda atender al cliente y generar ventas automáticamente. Una alumna nuestra trabaja en una clínica dental: en lugar de que la secretaria atienda cada llamada, una IA contesta, se vincula al Google Calendar y agenda citas.
- Vuestros números son impresionantes: 500.000 alumnos y 6 millones de facturación en 10 meses. ¿Cómo lo habéis conseguido?
- Creo que lo explica el momento y las necesidades del mercado. Hace dos años había una duda existencial: «¿Llegará esto de la IA? ¿Me afectará?» Ahora la pregunta es «¿cuándo llegará y cómo me preparo?» La gente se da cuenta de que tiene que actualizarse. Hacemos directos gratuitos de cuatro días donde formamos a cualquiera. En el último hubo más de 100.000 personas. Es una propuesta gratuita, atractiva, la gente aprende, y al final ofrecemos un programa más avanzado. Quien quiere, sigue; quien no, se va contento con lo aprendido.
- ¿Cómo es vuestra metodología?
- Son seis meses de formación, un postgrado universitario con convenio con la Universidad Europea de Andorra y certificación de Microsoft. Cada semana se desbloquean entre tres y cinco horas de contenido pregrabado —más de 70 horas en total— y hay tres sesiones en directo semanales. Lo importante es que solo necesitas dedicar cuatro horas por semana. Nuestro perfil tiene entre 35 y 60 años, tienen vida, familia, hijos, trabajo. La intención es que en solo cuatro horas a la semana que dividan como quieran puedan formarse. No es una carrera de cuatro años, te lo damos en seis meses.
- También ofrecéis formación gratuita. ¿Por qué siendo una empresa?
- Hemos formado a más de 450.000 personas en directos gratuitos. Es nuestro método de captación, pero también de democratización. Hemos formado a gente de 32 países diferentes. En cuatro días gratuitos, dos horas cada día, enseñamos desde cómo comunicarte con ChatGPT hasta generar imágenes, vídeos, audio, e incluso automatizaciones.
Captura de pantalla de una formación gratuita de CenteIA
- Sois muy jóvenes y formáis a gente de 50 años. ¿No genera desconfianza?
- Al principio sí, y era un reto. La gente decía: «¿Qué me va a explicar este chico de 23 años?» Pero en estos 30 meses, esto se ha convertido en un punto fuerte. Ahora la gente de 45-55 años entiende que es normal, que nacimos con esta tecnología, que la vivimos desde el día uno. Una persona de 45 años con carrera puede explicar muy bien la historia de España, pero nosotros hemos usado ChatGPT cada día desde que salió. Lo dominamos porque lo vivimos.
- ¿Seguís trabajando fuera de CenteIA?
- Sí, eso nos da credibilidad. Además, también hacemos consultoría con empresas más pequeñas. Todo lo que aprendemos en consultoría lo enseñamos después. Nuestra frase es: «Hacemos lo que enseñamos y enseñamos lo que hacemos».
- ¿Cuáles son vuestros próximos retos?
- Estamos lanzando la formación en inglés para expandirnos internacionalmente. También estamos desarrollando CenteIA Pro para formar departamentos completos de empresas. Imaginamos que una empresa traiga 50 empleados de marketing para formarlos. Y prepararemos formaciones sobre criptomonedas y activos digitales con el mismo enfoque.
¿Cómo veis la IA dentro de cinco años?
- La IA será ubicua en absolutamente todo. Ya lo está siendo: Gmail crea emails con IA, Google Meet toma notas con Gemini, Microsoft igual. Mucha gente ve ese lápiz en la pantalla y no tiene ni idea de qué es. No habrá otra opción: dentro de cinco años todo el mundo tendrá que dominar la IA. Por eso nuestra misión es democratizarla, que no esté reservada solo para ingenieros o jóvenes, sino para cualquier profesional de cualquier edad.