Varios niños realizan ejercicios en un colegio de Granollers, en una imagen de archivo
Educación
El gobierno de Illa avala un plan escolar que obliga a hablar catalán: «El profesorado no cambiará al español»
El plan lingüístico «ejemplar» de un centro de Barcelona exige a los docentes evitar el español en todo momento
La Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB) y la asociación Docentes Libres han denunciado un aumento de las quejas de profesores en los últimos meses, que se sienten vigilados y presionados para usar únicamente el catalán en las aulas. Este fin de semana, El Debate daba voz a Mario, un docente que explicaba que ha recibido «broncas» por hablar en español con un compañero y que no le dejan repartir materiales en este idioma a alumnos venidos de países latinoamericanos.
Un ejemplo de esta misma dinámica lo hizo público la asociación Red de Familias por el Catalán (RFC), que compartía hace unos días en X un proyecto lingüístico de centro (PLC) –así se conoce el documento que establece las directrices de uso de las lenguas en cada colegio en Cataluña– que consideran «ejemplar», «innovador» y «valiente» y que, según destacan, ha recibido el aval del departamento de Educación de la Generalitat de Cataluña.
Este PLC –que tiene carácter normativo y es, por tanto, de obligado cumplimiento en el centro– se ha aprobado en una escuela del área metropolitana de Barcelona, y pone el énfasis en el arrinconamiento del español en todos los espacios escolares, dentro y fuera de las aulas. «El catalán, además de ser la lengua vehicular y de los aprendizajes, es la lengua de relación y cohesión de toda la comunidad educativa en el ámbito académico», señalan.
El documento, que la RFC pone como modelo para que sea adoptado por otras escuelas catalanas, reconoce que el español «actúa como lengua dominante» en las relaciones sociales informales –esto es, fuera de clase–, y se propone revertir esta situación de «subordinación lingüística».
Presión a los profesores
El PLC pone negro sobre blanco la actitud que denunciaban la AEB o Docentes Libres, ya que traslada la presión a los profesores para condicionar la lengua en la que deben expresarse. «El centro –dicen– pide la implicación activa de todo el profesorado en el proceso de aprendizaje y en la normalización lingüística de la lengua catalana», y añaden que todos los trabajadores «han de colaborar para mantener y, si hace falta, mejorar el uso del catalán».
En este sentido, se insiste en que «el profesorado hablará normalmente en catalán con todo el alumnado, sin hacer distinciones de ningún tipo» y que «no cambiará al castellano», ni en el caso de que los estudiantes se dirijan a ellos en este idioma. También remarcan que la comunicación «interna» entre profesores «tanto en registros formales como informales» deberá ser en catalán.
También se anima a los profesores a «crear situaciones que estimulen el uso oral del catalán en las interacciones entre alumnos» y se advierte: «El centro implementará mecanismos de seguimiento y evaluación del uso de la lengua catalana en todas las actividades de aprendizaje».