El Nou Sardenya lleno por el partido contra el Lleida
Nueva polémica
Los clubes apelan a Louzán ante la traición de la Federación Catalana de Fútbol al CE Europa
El detonante de la crisis institucional es la situación de una entidad histórica del fútbol barcelonés que se ha visto obligado a cambiar de campo por causas ajenas a su voluntad
En una acción conjunta, los clubes que representan el fútbol catalán no profesional en la Asamblea de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) emitieron el 10 de enero de 2026 una petición de amparo institucional a este estamento nacional. Los presidentes de la UE Olot, Joan Agustí Alfara, y del Nàstyic de Tarragona, Lluís Fàbregas, son los firmantes de la carta dirigida al presidente de la RFEF, Rafael Louzán, denunciando una situación de «gravedad excepcional» y un funcionamiento «arbitrario e impropio» por parte de la Federación Catalana de Fútbol (FCF).
El detonante de esta crisis institucional es la situación del CE Europa, entidad histórica del fútbol barcelonés catalán. El club se ha visto obligado a cambiar de terreno de juego por causas ajenas a su voluntad. Ante este escenario, el club solicitó un margen de una semana para adecuar la nueva instalación y garantizar la seguridad y dignidad competitiva de los deportistas. Según ha podido saber El Debate, en su momento el presidente de la FCF, Joan Soteras, le dijo al presidente del CE Europa, Héctor Ibar Tomás, que si necesitaba aplazar un partido que se lo pidiera a sus amigos del Nàstic y el Olot, que él no movería un dedo.
El cambio se ha debido a un problema crítico de mantenimiento y seguridad en su estadio habitual, el Nou Sardenya. La superficie de juego ha llegado a un punto de deterioro que no garantiza la seguridad física de los deportistas. Jugar allí suponía un riesgo de lesiones graves, lo que obligó a buscar una alternativa de emergencia. El CE Europa ha sido enviado a jugar sus partidos como local al Centro Deportivo Municipal Can Dragó, situado en el distrito de Nou Barris. Este campo no cumple con los requisitos mínimos de seguridad y técnicos necesarios para un partido de su categoría.
La respuesta de la FCF no solo ha sido negativa, sino que ha sido calificada por los asambleístas como «profundamente improcedente, desleal y carente del más mínimo respeto institucional». Los firmantes subrayan que esta actitud evidencia una falta absoluta de sensibilidad y criterio deportivo hacia los clubes que sostienen el sistema. El comunicado busca la intervención directa de figuras clave del organigrama federativo.
Autoridad superior
En primer lugar la de Rafael Louzán, que es en la actualidad presidente de la RFEF. Expresidente de la Diputación de Pontevedra y líder de la Federación Gallega de Fútbol, Louzán llegó a la presidencia tras la inhabilitación de sus dos predecesores, los presidentes Luis Rubiales y Pedro Rocha. En la carta se le apela como la autoridad superior capaz de intervenir cuando las estructuras territoriales, en este caso la catalana, fallan en su deber de amparo.
Uno de los firmantes es el presidente de la Unió Esportiva Olot, Joan Agustí Alfara, conocido en el fútbol catalán por defender un modelo de club con fuertes valores sociales y una identidad arraigada al territorio. Su firma en este documento aporta el peso del fútbol del norte de Cataluña y la visión de un dirigente que aboga por un fútbol que construya y no que fracture.
El otro es el presidente del Gimàstic de Tarragona, Lluís Fàbregas Mateu, que representa a una de las entidades históricas y con mayor masa social del fútbol catalán. Su participación eleva la queja de un nivel puramente administrativo a una cuestión de calado institucional, demostrando que el malestar con la gestión de la FCF afecta tanto a clubes de categorías territoriales como a estructuras profesionales o semi-profesionales.
El CE Europa se fundó el 5 de junio de 1907 en el barrio barcelonés de Gràcia. Es uno de los diez equipos fundadores de la Liga Española en 1929, junto a equipos como el FC Barcelona, Real Madrid, Atlétic Club, Real Sociedad, Arenas de Getxo, Real Unión de Irún, Atlético de Madrid, RCD Español y Racing de Santander.
Tras décadas de historia, el club representa hoy el auge del fútbol popular, manteniendo una de las masas sociales más activas y comprometidas de las categorías no profesionales. La petición de aplazamiento se basa en el sentido común, buscando evitar riesgos innecesarios en terrenos de juego que aún no cumplen los requisitos mínimos.
A través de esta demanda Agustí y Fàbregas han solicitado formalmente a la RFEF que se atienda la petición del CE Europa permitiendo el aplazamiento solicitado para garantizar la seguridad y equidad deportiva; evitar que cualquier club quede desamparado por razones personales, políticas o por un ejercicio indebido del poder; y reclaman referente que construyan y no fracturen, y que protejan y no castiguen.
Los dos presidentes, que son representantes de los clubes catalanes no profesionales en la Asamblea General de la RFEF, asumen esta posición desde la responsabilidad y la firme convicción de que las instancias superiores deben intervenir cuando el sistema de protección de los clubes falla. El fútbol no profesional sostiene una parte fundamental del sistema español con recursos limitados y un enorme compromiso territorial. Por ello confían en que la RFEF estará a la altura de lo que el fútbol federado se merece.