Captura de pantalla del documental «Ícaro: la semana en llamas», el documental de Filmin a historia de la semana que Barcelona ardió en llamas tras la sentencia del proces, contada por los agentes de la UIP desplegados.
El nacionalismo carga contra Filmin por un documental sobre cómo vivió la policía los peores días del procés
El independentismo impulsa una campaña de bajas contra la plataforma por estrenar «Ícaro: la semana en llamas», un film que recoge el testimonio de agentes de la Policía Nacional durante los disturbios posteriores a la sentencia del procés
El independentismo ha desatado una campaña para darse de baja de Filmin como castigo por estrenar un documental que recoge el testimonio de la Policía Nacional durante los disturbios de Urquinaona, presentándolo como una supuesta «justificación» de la actuación policial en los días más duros del procés.
El digital catalán El Món y otros medios del entorno independentista detallan cómo se ha impulsado en redes una campaña organizada para cancelar suscripciones a Filmin en protesta por el documental sobre la Policía española.
En estos entornos se acusa a la plataforma de «blanquear la violencia policial» y de alinearse con posiciones «españolistas» por permitir un relato que no sitúa a los agentes como verdugos, sino como objetivo directo de una ofensiva violenta en el centro de Barcelona.
El documental, titulado «Ícaro: la semana en llamas», se centra en la semana posterior a la sentencia del procés y en los disturbios de Urquinaona, con testimonios de agentes de la Policía Nacional desplegados en Cataluña.
Las imágenes muestran barricadas, lanzamiento de objetos, fuego en las calles y escenas de extrema tensión que, desde la perspectiva policial, reflejan un asedio organizado contra las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, algo que el independentismo se resiste a admitir en el relato público.
Filmin rompe su silencio: «no censuramos»
Ante la campaña de bajas, Filmin ha aclarado en declaraciones recogidas por El Món del Tele que no entra a censurar contenidos y defiende su apuesta por programar obras que muestran miradas diversas, también cuando incomodan a una parte de la opinión pública catalana.
La plataforma subraya que el documental forma parte de una oferta plural y recuerda que su deber es garantizar la libertad de creación y de exhibición, no plegarse a vetos ideológicos que pretendan expulsar de la esfera cultural el punto de vista de la Policía.
La furiosa reacción nacionalista confirma que el control del relato sobre el procés sigue siendo un campo de batalla clave, también en el ámbito audiovisual.
Mientras el independentismo intenta castigar a Filmin por dar voz a los agentes que defendieron el orden público y la unidad de España, crece el interés por conocer cómo vivieron aquellos días quienes estuvieron en primera línea frente a los disturbios y la presión política secesionista.