La ingeniera María Jesús Puerta
Ciencia
Una ingeniera de Tarragona competirá en un reto de la NASA para crear el menú de los astronautas en Marte
María Jesús Puerta, ganadora de un concurso previo de la agencia espacial sobre reciclaje en la Luna, se prepara ahora para el reto alimentario del programa ‘Mars to Table’
La ingeniera de minas tarraconense María Jesús Puerta, de 57 años, afronta un nuevo desafío ligado a la NASA: participar en el programa ‘Mars to Table’, una competición internacional que busca diseñar el sistema de alimentación para catorce astronautas en una futura misión tripulada a Marte. Aunque no podrá optar al premio económico por no ser ciudadana estadounidense, la investigadora catalana ya trabaja en una propuesta centrada en los minerales de los alimentos y en el comportamiento de los probióticos en condiciones de microgravedad, apoyándose en modelos de inteligencia artificial.
La trayectoria de María Jesús Puerta ante la NASA no es nueva. Esta ingeniera de minas se dio a conocer internacionalmente tras imponerse en la primera fase del reto Lunar Recycle Challenge, un concurso de la agencia espacial que buscaba soluciones para reciclar residuos sólidos y regolita en la superficie lunar. Desde su propia casa diseñó un «gemelo digital» con inteligencia artificial capaz de transformar restos y polvo lunar en metales, plásticos, combustibles y materiales similares al hormigón, un proyecto que la situó entre las ganadoras de la competición en 2025.
Pese a ese éxito, Puerta no pudo recibir la dotación económica del galardón debido a las restricciones del certamen, que reservaba el premio monetario a residentes en Estados Unidos. Lejos de desanimarla, esa limitación se ha convertido en un acicate para continuar vinculada a la exploración espacial con nuevos proyectos de alto impacto tecnológico.
El siguiente paso llega ahora con ‘Mars to Table’, un programa que invita a investigadores y equipos de todo el mundo a diseñar sistemas alimentarios completos para misiones humanas de larga duración al planeta rojo. La NASA trabaja con el escenario de una tripulación de catorce astronautas y necesita definir menús que garanticen el aporte nutricional adecuado, la seguridad alimentaria y la viabilidad logística durante meses lejos de la Tierra. Puerta se ha propuesto presentar su propuesta este verano, en plena fase de investigación y recopilación de datos.
En declaraciones realizadas en el marco del Talent Arena, el salón profesional paralelo al Mobile World Congress de Barcelona, la ingeniera ha explicado que su trabajo se centra en dos líneas principales: el papel de los minerales en la dieta espacial y el comportamiento de los probióticos en órbita, un aspecto que, según advierte, «parece que da problemas» en el espacio. Para ello está entrenando un modelo de inteligencia artificial que le permita simular escenarios y optimizar combinaciones de ingredientes adaptadas a las condiciones extremas de una misión a Marte.
Puerta suele subrayar que la inteligencia artificial va mucho más allá de herramientas populares de uso masivo y la considera un aliado al servicio del investigador. En su experiencia, la IA no sustituye al criterio humano, sino que actúa como «socio» que multiplica las capacidades de una sola persona, hasta el punto de permitirle competir con éxito en un concurso internacional de la NASA desde un entorno doméstico y con recursos limitados. Al mismo tiempo, insiste en la necesidad de fijar normas claras y «guardarraíles» para garantizar un uso responsable de estas tecnologías en proyectos críticos.
La historia de la ingeniera tarraconense tiene además una dimensión humana relevante. Diversos medios locales han explicado cómo Puerta afrontó una enfermedad grave y se propuso convertirse en un referente para sus hijos adolescentes, demostrando que la perseverancia y el esfuerzo pueden abrir puertas incluso en ámbitos tan exigentes como la ingeniería aeroespacial. Esa motivación personal se ha traducido en una carrera marcada por la resiliencia y por la aspiración de aportar soluciones sostenibles a la presencia humana fuera de la Tierra.
Con el reto marciano, María Jesús Puerta consolida su perfil como una de las ingenieras españolas con mayor proyección en el ecosistema de concursos y desafíos tecnológicos vinculados a la NASA. Su trabajo, en la frontera entre la ingeniería, la alimentación y la inteligencia artificial, entronca con la creciente preocupación por la sostenibilidad y el aprovechamiento de recursos en futuras misiones tripuladas, un campo estratégico en el que la ciencia española suma presencia mediante iniciativas individuales como la suya.