Imagen de archivo de papeles encima de una mesa
Así retrató la CIA la división del catalanismo en su primer informe sobre Cataluña
Un documento confidencial de 1947, titulado «Catalan Political Organizations», describe una Cataluña política fragmentada y un Govern en el exilio cuestionado, según el propio informe de la CIA revelado por «La Razón»
La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos redactó el 15 de enero de 1947 el que se considera su primer informe específico sobre Cataluña, un documento interno titulado «Catalan Political Organizations» que permaneció clasificado durante décadas con la marca de «Confidencial» y fue desclasificado en 1999. Según ese informe de la CIA información del cual difunde La Razón, el texto ofrece un retrato de la Cataluña de posguerra como un escenario de fractura entre las fuerzas catalanistas, desconfianza hacia la Generalitat en el exilio y auge de nuevas organizaciones de resistencia en el interior.
Un documento clave en los archivos de la CIA
El informe de 1947 se presenta como la primera pieza de análisis de la inteligencia norteamericana dedicada en exclusiva a Cataluña, en los años iniciales del régimen de Franco. Bajo el título «Catalan Political Organizations», la CIA traza un mapa de organizaciones, tensiones y alianzas tanto en el exilio como en el interior, con un enfoque claramente estratégico.
Aunque el documento conservado llega parcialmente censurado y no permite identificar al redactor, el contenido permite conocer cómo se percibía desde Washington la realidad política catalana. Tal y como explica La Razón a partir de este material desclasificado, la Agencia situaba el foco en la capacidad real del catalanismo para articular una oposición eficaz al franquismo.
Malestar con la Generalitat en el exilio
Uno de los ejes principales del informe de la CIA es el diagnóstico sobre el Govern de la Generalitat en el exilio. El documento recoge un malestar extendido entre los propios catalanes exiliados, que reprochan a la Generalitat inactividad, falta de orientación política y apoyo insuficiente, tanto moral como material, a los esfuerzos de resistencia que se desarrollaban dentro de Cataluña.
La crítica, según se desprende del texto, afecta a distintas sensibilidades del exilio y no se limita a un solo partido o corriente. Al mismo tiempo, el informe señala que muchos consideran necesario mantener la autoridad de la Generalitat como institución, aunque sea con reservas, pese a su incapacidad para coordinar de forma efectiva a las fuerzas del interior.
El Consell, núcleo de la resistencia interior
El documento presta especial atención a dos grandes estructuras de resistencia en el interior de Cataluña: el Consell Nacional de la Democràcia Catalana y la Alianza Nacional de Fuerzas Democráticas (AMFD). A juicio de la CIA, el Consell se convierte en la organización más relevante, en expansión y en prestigio, hasta ser aceptado en los círculos catalanes como la mejor expresión de la resistencia catalanista.
El informe detalla que en el Consell se integran la práctica totalidad de las fuerzas nacionalistas catalanas de la época, como Esquerra Republicana, el Front Nacional, Estat Català, el Moviment Socialista de Catalunya o Acció Catalana, entre otras. La CIA subraya su carácter pragmático: el Consell estaría dispuesto a entenderse con cualquier fuerza contraria a Franco, incluso con sectores monárquicos, siempre que se garantice un mínimo de autonomía para Cataluña en un eventual cambio político.
Frente a esta línea, la Generalitat en el exilio aparece retratada como más ligada a la restauración de la legalidad republicana. El informe apunta que el Consell apostaba por fórmulas de gobierno de transición y menciona contactos con el Govern en el otoño de 1946, sin aportar más detalles sobre sus resultados.
Partidos, redes exteriores y publicaciones
La CIA también desglosa el peso de las distintas formaciones presentes en el Consell y sus conexiones internacionales. Del Moviment Socialista de Catalunya se indica que estaba formado en buena parte por antiguos militantes del PSUC y del POUM y que, pese a su orientación socialista, gravita en torno al nacionalismo catalán.
El informe destaca que este movimiento mantenía buenas relaciones con el Partido Socialista francés y el Partido Laborista británico y que estaba representado en la Generalitat por Manuel Serra Moret. Del Front Nacional se afirma que era el grupo más influyente dentro del Consell y el mejor conectado con el interior, responsable además de la revista «Opinions», con una tirada de unos 2.000 ejemplares, considerada una pieza clave para sostener el prestigio del Consell y alimentar la resistencia.
Conclusión de la CIA: división y falta de liderazgo
El balance final del documento de 1947 es escueto pero contundente. La CIA concluye que las fuerzas catalanas seguían divididas, tanto en el exterior como en el interior, y que la Generalitat en el exilio no había logrado organizar bajo su control las estructuras de resistencia ni constituirse en un verdadero centro de coordinación del catalanismo antifranquista.
Frente a esa debilidad, el Consell Nacional de la Democràcia Catalana aparece en el informe como la organización que se expande y gana prestigio, aceptada como la mejor estructura de la resistencia. A partir de este diagnóstico, el documento —hoy conservado en los archivos desclasificados de la CIA— permite comprender la mirada que la inteligencia estadounidense proyectaba sobre Cataluña y el conjunto de la oposición al franquismo en la inmediata posguerra.