Salvador Illa charla con María Jesús Montero, en una imagen de archivo
El laberinto catalán
Cataluña, la novena provincia de las elecciones andaluzas
Montero incluye a Illa entre sus invitados a la campaña para intentar levantar sus magras expectativas
Las elecciones autonómicas en Andalucía del próximo 17 de mayo cierran la primera etapa de un ciclo electoral previo a las municipales, autonómicas y generales de dentro de un año. Hasta ahora se han celebrado comicios en Extremadura, Aragón y Castilla y León, pero las andaluzas son las elecciones más importantes, por peso demográfico y económico.
El PSOE ha intentado elegir a una candidata que, por su relevancia, en apariencia, es la más potente para intentar recuperar el poder tras ocho años de presidencia del PP. Sin embargo, la exvicepresidenta María Jesús Montero aborda la campaña con malos augurios, y ha solicitado la presencia de todos los pesos pesados de su partido para que acudan a su rescate. En este contexto, acudirán Pedro Sánchez, José Luis Rodríguez Zapatero... y Salvador Illa. Serán los invitados de lujo a una campaña socialista por ahora alicaída.
¿Por qué Illa es equiparado a Sánchez o ZP si no es ni un mitinero vibrante ni un hombre carismático? Porque Cataluña es la novena provincia andaluza. En los años 70 del siglo pasado, llegaron a vivir en Cataluña 840.000 andaluces, y hoy son cerca de medio millón. El 44 % de los andaluces residentes fuera de su tierra lo hacen en Cataluña.
La relación entre la política catalana y la andaluza es total. En las primeras elecciones autonómicas de la historia de la democracia en Cataluña, celebradas en 1980, el Partido Socialista Andaluz (PSA) logró dos diputados.
Inmigración andaluza
El PSC basa su poderío político en las ciudades de alrededor de Barcelona, que crecieron por la llegada de decenas de miles de andaluces a Cataluña. La identificación entre el PSC y este cuerpo electoral se ha mantenido a lo largo de los años, y Felipe González, Alfonso Guerra, Manuel Chaves o Susana Díaz siempre han encontrado apoyo incondicional en grandes mítines del PSC o la Fiesta de la Rosa.
Ahora Montero intentará emular a sus antecesores y seguir tirando del hilo electoral en Cataluña. Muchos andaluces que cruzaron la península para trabajar y hacer su vida en Cataluña han vuelto a su tierra. Algunos de ellos dicen hoy que nunca fueron del todo catalanes y ahora, tras tantos años fuera de su tierra, no acaban de ser del todo andaluces.
Juanma Moreno presenta los equipos de candidatos del PP para las elecciones de Andalucía, en directo
El propio Juanma Moreno nació en Barcelona, dado que sus padres vivieron ahí unos años y luego volvieron a su Málaga natal. El presidente andaluz sabe de la importancia de Cataluña y se ha prodigado en visitas a hermandades y cofradías, así como a la Romería de Montmeló o la Feria de Abril que ahora se celebra en el Fórum de Barcelona.
Las relaciones económicas entre Cataluña y Andalucía también son intensas. Desde 2017, alrededor de 750 empresas catalanas, algunas del peso de Gallo o San Miguel, se han ido a Andalucía buscando seguridad jurídica, facilidades económicas y menos burocracia.
La Cataluña gobernada por el nacionalismo siempre miró a Andalucía por encima del hombro, pero hoy la comunidad del sur ha desbancado a Cataluña como región con más autónomos cotizantes. En Barcelona, más de uno se niega a aceptar la realidad de la pujanza de unos frente al estancamiento de los otros.
No solo Illa viajará a Andalucía: está previsto que alcaldes de grandes ciudades catalanas con fuerte componente demográfico de andaluces, como Santa Coloma de Gramanet o L’Hospitalet de Llobregat, también viajen al sur para apoyar a Montero. Con Felipe González y Alfonso Guerra excluidos de la lista de apoyos a la candidatura de Montero, la presencia de líderes catalanes gana importancia, y para Montero todo vale para evitar el naufragio.