El expresidente de la Generalitat de Cataluña Jordi Pujol, en enero
Tribunales
El juicio por la fortuna oculta del clan Pujol queda visto para sentencia
La Fiscalía mantiene su petición de penas para los hijos de Jordi Pujol, que van de los 8 a los 29 años
La Audiencia Nacional ha dejado este jueves visto para sentencia el juicio al expresidente de la Generalitat de Cataluña Jordi Pujol y su familia por el origen de la fortuna oculta en Andorra. En total, se han celebrado 38 sesiones durante casi seis meses: en la última, los acusados han renunciado a su derecho a la última palabra.
Jordi Pujol Soley, de 95 años, se encontraba entre los acusados pero el pasado 27 de abril el tribunal decidió eximirle del juicio y sobreseer la causa para él al comprobar mediante un examen forense in situ en Madrid que está «imposibilitado» para afrontar la vista.
En el banquillo se han sentado sus siete hijos, la exesposa del primogénito y nueve empresarios acusados de delitos de asociación ilícita, blanqueo de capitales, falsificaciones de documentos mercantiles, contra la Hacienda Pública y alzamiento de bienes.
La Fiscalía mantiene su petición
El fiscal anticorrupción Fernando Bermejo ha pedido la pena más alta, 29 años de prisión, para el primogénito de la familia, Jordi Pujol Ferrusola. Además ha solicitado 17 años para su exesposa Mercè Gironés; 14 años para su hermano Josep Pujol, y ocho para los otros cinco hijos del expresidente de la Generalitat, Oriol, Marta, Mireia, Pere y Oleguer.
Además ha reclamado cinco años de cárcel para nueve empresarios, algunos de los cuales fueron adjudicatarios de contratos con la Generalitat. Les acusa de cooperación en el blanqueo de capitales mediante la comisión de falsedades en documentos como contratos y facturas por servicios de intermediación y asesoramiento supuestamente prestados por empresas de Jordi Pujol Ferrusola que el fiscal cree ficticios para justificar pagos de comisiones a la familia.
Jordi Pujol Ferrusola, en una imagen de archivo
Según la Fiscalía, la familia Pujol fue amasando grandes cantidades de dinero en sus cuentas en bancos de Andorra en las que estima que llegaron a disponer desde 1990 de más de 38 millones de euros.
Todos los acusados han pedido su absolución al estimar que no se ha probado un origen corrupto del dinero acumulado por la familia del expresidente catalán en Andorra cuyos hijos han alegado que procede de un legado de su abuelo Florenci.