Jonathan Andic, el hijo del fundador de Mango, a su salida del Juzgado de Instrucción 5 de Martorell

Jonathan Andic, el hijo del fundador de Mango, a su salida del Juzgado de Instrucción 5 de MartorellEP

Caso Andic

La jueza ve «indicios suficientes» para concluir que Jonathan Andic mató a su padre en Montserrat

El hijo de Isak Andic visitó tres veces el tramo donde murió su padre la semana previa a quedar con él

La titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Martorell (Barcelona) considera que hay «indicios suficientes» para considerar que Jonathan Andic tuvo una participación «activa y premeditada» en la muerte de su padre, el empresario y fundador de Mango Isak Andic. Así consta en la sentencia emitida este martes, a la que ha tenido acceso El Debate, y que decreta prisión provisional para el detenido, eludible con una fianza de un millón de euros.

En total, Jonathan Andic ha pasado siete horas detenido: a primera hora, dos agentes de los Mossos d’Esquadra vestidos de paisano se presentaron en su domicilio para llevárselo a comisaría, investigado como presunto autor del homicidio de su padre, y más tarde ha declarado ante la jueza, un interrogatorio que ha durado una hora y que ha respondido con «monosílabos», según fuentes presentes en la sala recogidas por El Periódico.

Jonathan Andic, el hijo del fundador de Mango, a su llegada al Juzgado de Instrucción 5 de Martorell

Jonathan Andic, el hijo del fundador de Mango, a su llegada al Juzgado de Instrucción 5 de MartorellEuropa Press / David Oller

Los fotógrafos han capturado tanto su entrada –esposado, escoltado y cabizbajo, una estampa que se quiso esquivar, pero que resultaba inevitable por la configuración física de los juzgados de Martorell– como su salida. El entorno de Andic pagó el millón de euros de fianza a los pocos minutos, por lo que ha quedado en libertad. La jueza también obliga a Andic a entregar su pasaporte, a no salir de España y a comparecer cada semana ante el juzgado.

Año y medio de investigación

Terminaba así una jornada intensa que ha servido, además, como punto de inflexión a una investigación que arrancó hace un año y medio, el 14 de diciembre de 2024, día en que Isak Andic murió durante una excursión a solas con su hijo por la ruta de las Cuevas del Salnitre. Según la versión de su hijo, único testigo presente, el fundador de Mango se habría resbalado mientras atravesaba un tramo estrecho, precipitándose al vacío desde unos 150 metros.

En concreto, según consta en la sentencia, el mismo día del suceso Jonathan Andic declaró que él se adelantó «unos cuatro o cinco metros por delante de su padre», y que su progenitor se paró para hacer unas fotografías con su teléfono móvil. «Mientras caminaba escuchó un ruido de piedra cayendo, se giró únicamente vio un cuerpo rodando entre los matorrales, y escuchó un fuerte golpe y un gemido de dolor de su padre», recoge el auto.

Desde entonces, los Mossos han venido realizando sus pesquisas en secreto, de forma confidencial, dado el relevante perfil público de la víctima. Aunque se ha tratado siempre como una muerte accidental, los investigadores sospecharon de Jonathan Andic casi desde el primer momento. El caso se cerró en enero de 2025 al no apreciar indicios de delito pero se reabrió en marzo, dos meses después, a raíz de nuevas diligencias y la revisión de algunos elementos.

Los Mossos continuaron con su trabajo, y en otoño se produjo un cambio de enfoque en la investigación, ya que empezaron a contemplar seriamente la posibilidad del homicidio. El motivo no fue una única prueba concluyente, sino una suma de indicios acumulados, entre los cuales uno de los más relevantes fueron las contradicciones detectadas en las dos ocasiones en las que se le tomó declaración, una el 14 de diciembre y otra el 30.

En estas declaraciones, según consta en el auto judicial, los agentes apreciaron contradicciones en varios puntos. Uno de los más flagrantes es el hecho de que Jonathan Andic dijese que visitó la zona del suceso «dos semanas» antes, pero según consta en la sentencia, lo hizo en tres ocasiones, y en ningún caso en esas fechas, sino que fue los días 7, 8 y 10 de diciembre. Su defensa alega que se trataba de un esfuerzo por planificar la excursión con su padre.

Jonathan Andic, el hijo del fundador de Mango, a su salida del juzgado

Jonathan Andic, el hijo del fundador de Mango, a su salida del juzgadoEuropa Press / David Oller

El auto también recoge una serie de informes técnicos de los Mossos que analizan una marca encontrada en el lugar donde Isak Andic habría resbalado. La policía realizó diez simulacros, y concluyó que «la acción de refregado con la suela de las bambas del finado es necesario que se haga como mínimo por cuatro veces en los dos sentidos (delante-detrás) para llegar a conseguir una pisada similar a la reseñada el día de los hechos en la fotografía».

O, dicho de otra manera, que alguien habría imprimido «de forma deliberada» esta marca en el suelo, ya que «no se puede realizar de forma fortuita», e insiste la policía: «Realizando un solo frotamiento hacia adelante simulando un resbalón, no se puede generar una pisada como la localizada el día de los hechos». Uno de los informes, además, «pone de manifiesto que es un camino que no presenta ninguna dificultad».

Otras sospechas

Los policías también recelaron de que tras la caída, Jonathan Andic no llamase en primer lugar al 112, sino al teléfono de su padre y al de la pareja de este, la exgolfista Estefania Knuth. También es destacable que, semanas después de la caída, Jonathan pidió un móvil nuevo a la empresa, aunque tardó unos meses en recogerlo: los Mossos requisaron este teléfono y han intentado recuperar mensajes que habían sido borrados.

Además, los investigadores también se fijaron en la ausencia de heridas en las manos y antebrazos de Isak Andic, algo recogido en el informe forense. Según este, al estudiar el cuerpo del difunto no se detectaron lesiones compatibles con haber realizado un gesto instintivo de protección o amortiguación en el momento de la caída. En sexto lugar, se desprende del informe forense, determina que la caída del señor I., A. «Es como si se hubiera lanzado por un tobogán, con los pies por delante, (...) se descarta el resbalón con una piedra o caída hacia delante», concluye el informe forense

Por último, los Mossos han explorado las supuestas malas relaciones familiares entre padre e hijo. El auto constata una «mala relación» de Jonathan e Isak y «la existencia de un posible móvil económico», así como una «manipulación emocional del señor J. A. sobre su padre para conseguir sus objetivos económicos», y «haber verbalizado en sus escritos sentir odio, rencor, ideas de muerte, y culpabilizar de su situación a su padre».

La causa ya no está bajo secreto, y ahora la defensa del acusado podrá examinar su contenido, para refutar algunos de estos indicios. Portavoces de la familia Andic han insistido en que la colaboración con la policía «ha sido y será máxima», pero han defendido la inocencia de Jonathan. «No existen ni se hallarán pruebas de cargo legítimas contra él», aseguraban este martes en un comunicado.

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