El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente catalán, Salvador Illa, hace unos días en Barcelona
El laberinto catalán
Zapatero, Huawei y Leire Díez ponen contra las cuerdas a Salvador Illa y al PSC
Illa se reunió con Huawei en China meses antes de la adjudicación de un contrato de 127 millones en el que la compañía es el principal proveedor
Salvador Illa se ha convertido en el barón socialista gobernante que está realizando una defensa más cerrada de Pedro Sánchez, y no es de extrañar, dado que las investigaciones e instrucción de los diversos casos de corrupción que afectan al presidente del Gobierno y su entorno político y personal también han llegado a Cataluña, tanto por el caso de las cloacas de Ferraz y de Leire Díez como por el de José Luis Rodríguez Zapatero. En el expediente que implica al expresidente, además, se ramifica, en dos casos diferentes.
Las últimas novedades afectan al caso cloacas, en el que el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha solicitado todas las facturas que el Grupo Iki –formado por Iki Group Communications, Iki Media Communications, Iki Media Solutions, Pavlov y Fihserman Solutions– se intercambió con el PSC, así como con el PSOE y el Grupo Crónica Libre durante los años 2024 y 2025.
El objetivo del juez con esta solicitud es determinar si un pago de 20.000 euros que recibió Leire Díez por sus gestiones de fontanera-extorsionadora socialista salió de las cuentas de la campaña electoral que llevó a Salvador Illa a la presidencia de la Generalitat.
Pedraz solicita las cuentas concretas de pago porque sospecha que el Grupo Iki fue el intermediario para dificultar la trazabilidad de los pagos a Díez, y que así no salieran directamente de la cuenta del PSC. Si dicha operativa se comprobara, se pondría de manifiesto que, si bien el PSC siempre hace gala de ser una fuerza política independiente del PSOE, en este caso habrían actuado de forma coordinada.
La Audiencia Nacional deja abierta la puerta a ampliar las diligencias de una investigación que se está llevando a cabo por delitos tipificados como organización criminal, falsedad documental, prevaricación, tráfico de influencias y otros delitos contra instituciones del Estado presuntamente cometidos para proteger al hermano y la mujer del presidente del Gobierno, investigados por diversos casos de corrupción.
Illa y Zapatero
No solo Leire tiene al PSC en una situación comprometida: el referente moral y político tanto del PSC como del independentismo, el expresidente Zapatero, también ha puesto en un aprieto a Illa y su partido por dos casos: uno vinculado a la tecnológica china Huawei y el otro por la gestión de unos terrenos donde tenía que ubicarse un complejo lúdico cerca de Tarragona.
Sobre el caso Huawei, el grupo de Junts –fuerza fundamental para la investidura de Sánchez como presidente del Gobierno– ha pedido en el parlamento catalán la comparecencia de Illa para que aclare en qué condiciones se adjudicó un contrato a una unión temporal de empresas en la que el principal proveedor de tecnología fue la empresa china Huawei, con la que tanto Zapatero como la empresa de sus hijas tuvieron relaciones.
Pedro Sánchez, Zapatero y Salvador Illa en un mitin del PSC
El caso bajo sospecha es un contrato adjudicado por valor de 127 millones sobre la red de fibra óptica de la Generalitat a la UTE SIRT-Connecta. La propuesta incluye el uso de equipos de Huawei. Junts, en su solicitud de comparecencia, pide explícitamente que Illa aclare «las presuntas actuaciones del expresidente del gobierno español [en referencia a Zapatero] con posibles afectaciones en Cataluña».
El Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de Información de la Generalitat de Cataluña sostiene que no ha realizado adjudicación alguna a Huawei tras la petición de Junts para que Illa comparezca en el Parlament. Asimismo, el gobierno catalán afirma que la legislación vigente no permite realizar exclusiones en concursos públicos, aunque sí se hicieron con empresas vinculadas a Israel, a pesar de que Bruselas ha señalado la necesidad de evitar la contratación de Huawei en la gestión de redes 5G.
También el gobierno norteamericano advirtió en julio de 2025 al ejecutivo español sobre la inconveniencia de contratar con Huawei, lo que no evitó que Yong Ying, directivo de Huawei en España, haya mantenido, según la UDEF, diversas reuniones con Rodríguez Zapatero, y que el mismísimo Salvador Illa en su viaje a China en julio del año pasado mantuviera una reunión con el responsable de relaciones internacionales institucionales de Huawei.
El encuentro fue a puerta cerrada, pero del mismo trascendió que el presidente autonómico en la reunión agradeció a Huawei su apoyo al Mobile World Congress, uno de los principales eventos económicos que se celebra anualmente en Barcelona.
La mano de Zapatero podría no estar solo detrás de la infiltración de Huawei en las comunicaciones de la Generalitat de Cataluña, sino también en el fallido proyecto del Hard Rock. La documentación conocida de la investigación realizada a Zapatero refleja que su presunto testaferro, Julio Rodríguez, firmó mediante dos empresas –llamadas Grupo Aldesa y Consuleza Strategica– sendos contratos para recibir una comisión del 3 % en el caso de que el proyecto fruto de sus gestiones, y se sobreentiende que de las Zapatero, se desatascara.
Julio Rodríguez en los mails intervenidos solicita que se quite el calificativo de comisión al 3 % a recibir. La cantidad que hubieran ingresado en caso de haber logrado que el proyecto avanzara hubiera sido de 60 millones de euros. El proyecto Hard Rock fue uno de los detonantes que llevó a Pere Aragonès a disolver el parlamento regional y a convocar elecciones, y nunca vio la luz.
En Cataluña, un manto de silencio cubre la presunta colaboración del PSC en los negocios turbios y bajos fondos del PSOE. Alejandro Fernández (PP) e Ignacio Garriga (VOX) han pedido explicaciones en las sesiones de control del parlamento, pero Illa actúa como Sánchez, acusando a todos de generar crispación y hablando de pseudomedios.
La petición de comisión de investigación de Junts no verá la luz, porque será tumbada por la sólida mayoría que forman los socialistas junto a ERC y la extrema izquierda de los Comunes -Sumar.