El Papa León XIV recibió a Salvador Illa en octubre

El Papa León XIV recibió a Salvador Illa en octubre, y este martes volverán a reunirse, en BarcelonaVatican Media

Viaje del Papa a España

Illa intenta capitalizar la visita del Papa mientras impulsa en el Congreso un refuerzo de la ley de eutanasia

Illa considera que las contundentes sentencias del Papa sobre la defensa de la vida no van con él, pese a declararse católico

El presidente de la Generalitat, el socialista Salvador Illa, busca utilizar la visita del Papa León XIV a Barcelona como respaldo a su línea política y a la de su partido. Es la misma estrategia que está siguiendo el Gobierno, encabezado por Pedro Sánchez, pero en ambas ocasiones las pretensiones de los dirigentes del PSOE y el PSC chocan con la realidad.

Tanto Illa como Sánchez estaban presentes en el Congreso este lunes, cuando León XIV expuso con claridad prístina las líneas rojas del auténtico respeto a la dignidad de la persona: «La defensa de la vida humana –dijo– no es una cuestión parcial ni un interés confesional: es una meta de civilización», y añadió, para los duros de oído: «Toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural».

Para los mandatarios del Gobierno y de la Generalitat fue como si oyesen llover. Preguntado al respecto este martes por la mañana en TV3, Illa ha asegurado que se sintió identificado «en muchos aspectos» con el discurso del pontífice, pero señaló que, aunque él mismo se declara católico, «existe una separación clara entre lo que es el ámbito religioso, las creencias religiosas de cada uno, y lo que es el ámbito institucional, el ámbito político donde tomamos las decisiones».

Blindar la eutanasia

Y lo que dijo, lo lleva a la práctica, ya que esta misma semana, apenas tres días después de que el Papa condenase explícitamente la eutanasia en el hemiciclo, el Congreso debatirá la toma de consideración de una proposición de ley aprobada en el Parlament de Cataluña para reformar la ley de la eutanasia y reducir al máximo los plazos judiciales en los casos para intentar evitar casos como el de Noelia Castillo.

La iniciativa fue impulsada por Junts, ERC, Comunes, la CUP y, por supuesto, el PSC, y durante el proceso parlamentario cosechó también el apoyo de Aliança Catalana. «Sin complejos ni eufemismos», añadió Sílvia Orriols desde el atril del Parlament durante la votación, el pasado mes de abril. Solamente el PP y Vox se opusieron.

La propuesta pasa por modificar la ley de la eutanasia de 2021 y la ley reguladora de la jurisdicción contenciosa administrativa, para agilizar la resolución de los recursos contra las resoluciones de las comisiones de garantía y evaluación, y evitar así que los procesos se alarguen. O, en palabras de la portavoz del Govern, Sílvia Paneque, «que nadie pueda impedir a una persona mayor de edad tomar una decisión enmarcada en un marco legislativo».

Además, se propone que solamente se pueda recurrir ante la sala contenciosa administrativa del tribunal superior de justicia correspondiente territorialmente, y en un periodo de tres días. Estas tramitaciones tendrían carácter sumario y preferente, y periodos acortados e improrrogables. Por último, solamente se podría recurrir una vez ante el Tribunal Constitucional.

Cosas de los cauces parlamentarios, esta reforma absolutamente contraria a lo que reclamó León XIV en su discurso se votará, precisamente, durante las últimas horas que el Papa pase en Barcelona, el jueves 11 por la mañana, según el orden del día publicado por el Congreso.

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