El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, este miércoles en el Parlament
Defensa de la vida
El 100 % de los partidos nacionalistas catalanes se unen a Illa para defender la eutanasia: «Sin complejos»
Junts y Aliança Catalana abandonan la ambigüedad y se suman a ERC y la CUP
De la CUP a Aliança Catalana: todos los partidos nacionalistas del arco parlamentario catalán dieron ayer una contundente lección de unidad al aparcar sus rencillas y votar como un solo hombre. ¿Para apoyar una moción a favor de la secesión de Cataluña? No: para defender el «derecho» a la eutanasia. «Sin complejos ni eufemismos», añadió Sílvia Orriols desde el atril del Parlament.
La realidad es que ninguno de los actuales partidos nacionalistas con representación parlamentaria defiende los postulados provida, algo que se evidenció este miércoles durante la votación en la que se aprobó tramitar por lectura única la propuesta para presentar a la Mesa del Congreso una proposición de ley de reforma de la ley de eutanasia.
El objetivo final es reducir los plazos judiciales y dificultar los recursos de los familiares en casos como el de Noelia Castillo. La propuesta –que se debatirá como tal en el próximo pleno, entre el 28 y el 30 de abril– pasa por modificar la ley de la eutanasia de 2021 y la ley reguladora de la jurisdicción contenciosa administrativa, para agilizar la resolución de los recursos contra las resoluciones de las comisiones de garantía y evaluación, y evitar así que los procesos se alarguen.
Además, se propone que solamente se pueda recurrir ante la sala contenciosa administrativa del tribunal superior de justicia correspondiente territorialmente, y en un periodo de tres días. Estas tramitaciones tendrían carácter sumario y preferente, y periodos acortados e improrrogables. Por último, solamente se podría recurrir una vez ante el Tribunal Constitucional.
En resumen, lo que pretenden los partidos impulsores de la medida –que son el PSC, Junts, ERC, los Comunes y la CUP– es «que nadie pueda impedir a una persona mayor de edad tomar una decisión enmarcada en un marco legislativo», tal y como defendió este martes la portavoz del gobierno de la Generalitat, Sílvia Paneque, en respuesta a una pregunta de El Debate.
De Puigdemont a Orriols
Aunque lo que se votó este miércoles no fue más que un trámite, el debate llevado a cabo en el Parlament permitió dejar clara la postura de los diferentes partidos. Solamente Vox y el PP votaron en contra, mientras que el PSC, Junts, ERC, los Comunes, la CUP y Aliança Catalana (AC) lo hicieron a favor… con la imagen insólita de que uno de los consejeros del gobierno de Salvador Illa, Ramon Espadaler –ex de Unió Democràtica de Catalunya–, votó en contra, así como uno de los diputados de su formación, Guillem Mateo.
Es habitual que ERC, los Comunes y la CUP defiendan de forma entusiasta la eutanasia y el aborto, pero tanto Junts como AC han sido históricamente más ambiguos en los temas referidos a la defensa de la vida. En el caso de Junts, una de las cinco formaciones que presentan la propuesta, su diputado Jordi Fàbrega defendió en su intervención que se la han «hecho suya» porque la cosa va de «dignidad, libertad y respeto a las decisiones más íntimas».
Fàbrega ha defendido que «la eutanasia es uno de los procedimientos más garantistas de nuestro ordenamiento jurídico y nuestro sistema sanitario», y que la reforma pretende «garantizar que un derecho reconocido se pueda ejercer de forma efectiva». Por su parte, la líder de AC, Sílvia Orriols, ha defendido «sin complejos ni eufemismos» el «derecho» a la eutanasia, amparándose en la «libertad individual», aunque ha exigido sacarse de encima tutelas «forasteras», en referencia al marco normativo español.
Las críticas de PP y Vox
La diputada del PP Belén Pajares criticó que el resto de grupos pretendan «ventilarse» el trámite parlamentario con un procedimiento abreviado, y señaló la contradicción de que Cataluña sea, a la vez, la comunidad autónoma líder en número de eutanasias y en la que hay más personas que mueren esperando la ayuda de la dependencia.
Sobre la reforma propuesta, Pajares incidió en que «una cosa es reducir plazos y otra, reducir garantías», y lamentó que los cambios previstos «incrementan la presión sobre los jueces». La diputada popular exigió más inversión de recursos «para que nadie se vea empujado a decidir morir porque no dispone de ayuda y medios para poder vivir».
Por su parte, la diputada de Vox y portavoz nacional de salud de la formación, María García Fuster, criticó la respuesta de la Generalitat al caso de Noelia Castillo, y afeó a los impulsores de la media llamar a la eutanasia «muerte digna», señalando que «es como si al cambiar el nombre [las eutanasias] fuesen a dejar de ser ejecuciones políticas al servicio de su agenda ideológica globalista, como lo son los abortos».
En una rueda de prensa posterior, García Fuster anunció que Vox ha pedido las comparecencias en el Senado de los 19 miembros de la Comisión de Garantías y Evaluación de Cataluña que autorizó la eutanasia de Noelia, al considerar que existe «un manifiesto conflicto de intereses y una falta completa de neutralidad en la toma de decisiones».