Imagen de un cartel con la indicación en castellano
ERC se sale con la suya y el Congreso aprueba borrar «Lérida» de las señales en las carreteras
La Comisión de Seguridad Vial respalda la iniciativa de los republicanos para sustituir la denominación por «Lleida» y reclama al Gobierno un inventario de todos los carteles que todavía utilizan el nombre en castellano
El Congreso ha dado luz verde a la iniciativa de Esquerra Republicana para retirar la denominación «Lérida» de la señalización viaria y sustituirla por «Lleida». La Comisión de Seguridad Vial ha aprobado la Proposición No de Ley registrada por ERC, que reclama al Gobierno revisar los carteles de su competencia que todavía mantienen la denominación en castellano.
La iniciativa, presentada por la diputada de ERC Inés Granollers y el portavoz de la formación en el Congreso, Gabriel Rufián, ha salido adelante con 17 votos a favor, 15 abstenciones y 3 votos en contra, de Vox.
Los republicanos reclaman al Ejecutivo que elabore un inventario completo de las señales en las que todavía aparece «Lérida», determine qué administración u organismo es responsable de cada una y establezca un calendario público para su sustitución.
La propuesta no se limita a una carretera concreta. ERC pide revisar la señalización de carreteras estatales, autovías, autopistas, enlaces, accesos, paneles de orientación, rotondas y señalización provisional de obras, además de los rótulos gestionados por concesionarias y otros organismos relacionados con la movilidad.
El objetivo de la formación es que toda la señalización oficial, tanto permanente como provisional, utilice exclusivamente la denominación «Lleida». ERC sostiene que la presencia de «Lérida» todavía puede encontrarse en distintos puntos de la red viaria y considera que no basta con sustituir señales de manera aislada, sino que es necesario realizar una revisión general.
La formación republicana fundamenta su iniciativa en la Ley 2/1992, de 28 de febrero, aprobada por las Cortes Generales, que estableció oficialmente las denominaciones de Girona y Lleida para las provincias que hasta entonces figuraban como Gerona y Lérida. Más de tres décadas después, ERC considera que la señalización pública debería ajustarse completamente a esa denominación oficial.
En su exposición de motivos, los republicanos sostienen que «Lleida» es el nombre oficial, histórico y jurídico de la ciudad y consideran que mantener «Lérida» en determinados carteles supone una anomalía que debe corregirse. La formación vincula además la cuestión de los topónimos con la presencia de la lengua catalana en el espacio público.
ERC introduce también una lectura histórica al afirmar que la castellanización de los topónimos formó parte de un proceso de imposición política y lingüística y que la recuperación de las formas catalanas constituyó una «reparación democrática». Se trata, en este caso, de la argumentación política utilizada por los republicanos para justificar la iniciativa.
La aprobación de la PNL no supone, eso sí, que todas las señales vayan a ser sustituidas de forma inmediata. El texto aprobado insta al Gobierno a realizar esa revisión, identificar los rótulos afectados y establecer un calendario de sustitución. También queda por determinar el número exacto de señales que habría que cambiar y el coste que supondría la operación.
Otras iniciativas
La iniciativa sobre «Lérida» no es un episodio aislado. ERC ya había trasladado al Congreso su preocupación por la señalización viaria dependiente del Estado después de denunciar cambios de rótulos en carreteras catalanas en los que, según la formación, se habían sustituido denominaciones en catalán por sus equivalentes en castellano.
El caso provocó también críticas de Junts y, tras las denuncias, el Ministerio de Transportes comenzó a corregir algunas de esas señales. Entre los ejemplos señalados figuraban la sustitución de «Alacant» por «Alicante» y modificaciones en la escritura de algunos topónimos.
ERC ha ido más allá con su ofensiva sobre Lleida. La formación planteó en agosto una iniciativa para que se retirara «Lérida» de toda la señalización viaria, también de los carteles situados fuera de Cataluña que indiquen el camino hacia la ciudad. En esa propuesta, la senadora Sara Bailac defendía que un rótulo situado en Aragón, Madrid o cualquier otro punto de España debía utilizar igualmente «Lleida».