La presidenta de la CCMA, Rosa Romà Monfà

La presidenta de la CCMA, Rosa Romà MonfàWikimedia

La presidenta de TV3 se disculpa por emitir una respuesta de Lamine Yamal en español

La Generalitat justifica la decisión por la escasez de preguntas en catalán durante la rueda de prensa previa a la Champions

La administración catalana ha tenido que ofrecer explicaciones públicas tras la controversia generada por la emisión de unas declaraciones del joven crack del Barça en español. La polémica surgió cuando TV3 difundió las palabras que el futbolista de 17 años pronunció durante la conferencia de prensa previa al duelo de semifinales de Champions League contra el Inter de Milán.

Rosa Romà, al frente del Consejo de Gobierno de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales, ha dado respuesta a una interpelación parlamentaria presentada por los diputados de la CUP Laura Fernández y María Pilar Castillejo. Los cupaires cuestionaron los motivos por los que se optó por emitir exclusivamente en castellano las declaraciones del prometedor delantero.

La justificación oficial reconoce que existe un compromiso ineludible con la promoción del catalán, según establece el libro de estilo de la televisión autonómica. «Los profesionales deben priorizar siempre que sea posible la lengua catalana», admiten desde la institución, aunque matizan que también se respeta la capacidad de decisión de los responsables informativos para seleccionar contenidos bajo criterios periodísticos.

Circunstancias excepcionales

El análisis de lo ocurrido durante aquella rueda de prensa del 29 de abril revela una situación particular. El corresponsal de TV3 únicamente tenía derecho a formular una pregunta y debía elegir entre dirigirse al entrenador o al jugador, optando finalmente por el técnico. De los medios catalanes presentes, apenas tres periodistas se dirigieron a Yamal en catalán.

Esta situación provocó que la mayoría de respuestas del joven internacional español fueran en castellano, generando el dilema que posteriormente desembocó en la polémica. «Cuando es posible, priorizamos estos contenidos en catalán, pero frecuentemente los protagonistas de diversos ámbitos se expresan en otras lenguas», argumentan desde la corporación mediática.

La respuesta que conquistó al público

La intervención que desató toda la controversia se produjo cuando un periodista preguntó al barcelonista sobre las críticas que recibe por mostrarse «demasiado crecidito». Con la naturalidad que le caracteriza, Yamal respondió: «Mientras gane no me pueden decir nada. Cuando me ganen, sí».

Esta contestación, cargada de personalidad y confianza, no tardó en viralizarse por redes sociales y medios de comunicación de todo el país. La frase se convirtió en tendencia y fue reproducida masivamente en programas deportivos, informativos y plataformas digitales.

Sin embargo, lo que inicialmente fue celebrado como una muestra de carácter del joven talento, terminó convirtiéndose en motivo de fricción política. La CUP elevó su protesta formal, considerando que la difusión en castellano contradecía la política lingüística de la televisión catalana.

Ante esta presión, el ejecutivo de Salvador Illa ha optado por presentar disculpas públicas, reconociendo que la situación no se ajustó a los estándares habituales de promoción del catalán en los medios autonómicos. El episodio ilustra las tensiones constantes entre la realidad mediática y las expectativas políticas en materia lingüística en Cataluña.

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