Cartel del Día del Orgullo Friki en Barcelona
Barcelona
El Ayuntamiento de Barcelona destinó 50.000 euros a celebrar el Día del Orgullo Friki
Pretende el Ayuntamiento que sea un paso para su institucionalización
El Ayuntamiento de Barcelona destinó 50.000 euros a la celebración del Orgullo Friki, que tuvo lugar en la capital catalana el pasado 25 de mayo, coincidiendo con el aniversario del estreno de la primera película de Star Wars. Así se recoge en la Gaceta Municipal del 3 de septiembre, en la que se recoge la probación de un expediente de modificaciones de crédito de la prórroga de los presupuestos del consistorio, para financiar varios proyectos municipales en materia de turismo. Y uno de ellos es el Orgullo Friki.
El evento tuvo lugar en el Paseo Lluís Companys, en las inmediaciones del Arco de Triunfo, que se transformó en el epicentro de la cultura friki con la primera edición del Día del Orgullo Friki, una jornada que congregó a miles de aficionados al manga, anime, videojuegos, cómics y la ciencia ficción. Organizado por el Departamento de Juventud del Ayuntamiento de Barcelona, con la colaboración de Eix Fort Pienc y diversas entidades de la ciudad.
La fecha no fue casual. Y es que el 25 de mayo coincide con el aniversario del estreno de Star Wars: Episodio IV - Una nueva esperanza (1977), un hito que marcó un antes y un después en la cultura geek. Por ello, la jornada arrancó con una coreografía de lucha con espadas láser.
Además, durante toda la jornada se llevaron a cabo actividades, como talleres de cosplay y dibujo manga. También se llevó a cabo un desfile de cosplay con entrega de premios, o una exposición de Lego que fueron algunos de los momentos más destacados, junto con photocalls temáticos de Jurassic Park, Star Wars y personajes hinchables.
El evento lo inauguró el comisionado de Políticas de Infancia, Adolescencia, Juventud y LGTBI, Javier Rodríguez, que destacó su carácter inclusivo y su apuesta por conectar con la juventud. «Es una oportunidad generar vínculo con un público que pocas veces conecta con la administración», señaló Rodríguez, subrayando la importancia de este tipo de iniciativas para visibilizar la creatividad y la pasión de la comunidad friki. Una carpa de Joves de Barcelona ofreció información sobre actividades frikis durante todo el año, además de asesoramiento en formación, trabajo y vivienda.
Esta primera edición, concebida como una «prueba piloto» según el comisionado, se buscó consolidar el Día del Orgullo Friki como un punto de encuentro anual para los aficionados. La elección del Arco de Triunfo, un lugar icónico dentro del imaginario friki de la ciudad, también puso en valor, según el consistorio, un sector cultural que mueve a miles de personas y que, gracias al impulso del Ayuntamiento, quiere ser un paso hacia su institucionalización.
Prioridades «equivocadas»
El presidente del Grupo Municipal del PP, Daniel Sirera, considera que el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, vuelve a demostrar que gobierna de espaldas a las prioridades reales de Barcelona. «Mientras más de 3.700 familias se han quedado sin plaza de guardería y 1.500 personas duermen cada noche en la calle, el Ayuntamiento destina 50.000 euros al llamado Orgullo Friki», ha apostillado.
Según el concejal del PP, no cuestionan ni mucho menos que cada colectivo celebre lo que quiera, pero cree que este tipo de fiestas «deben financiarse con patrocinadores privados, no con dinero público. Con esos 50.000 euros podrían reforzarse becas educativas, talleres culturales, programas juveniles o proyectos vecinales que sí tienen un verdadero impacto social».
Sirera denuncia que el alcalde de Barcelona demuestra, una vez más, que tiene sus «prioridades equivocadas». Pone como ejemplo que al Banco de Alimentos se destinen apenas 100.000 euros, mientras que se «regalan 50.000 a un evento que no forma parte de la tradición cultural de la ciudad». Y no solo eso. También recuerda que Collboni «prefiere gastar más de un millón de euros en inventarse un ‘Distrito 11’ en Gaza y en subvencionar celebraciones frikis, antes que atender a los problemas reales de los barceloneses».