Un vendedor prepara carne durante el festival de la carne «Meugang», celebrado para dar la bienvenida al Ramadán, en Banda Aceh, Indonesia
Barcelona pide a los colegios que «revisen su funcionamiento» para adaptarse a los alumnos musulmanes
Vox acusa a Collboni de «entregarse al islamismo» por una guía municipal sobre el Ramadán en las escuelas
Una guía de la Oficina de Asuntos Religiosos del Ayuntamiento de Barcelona insta a los centros educativos a ajustar menús, actividades, exámenes y horarios a las necesidades del alumnado musulmán durante el Ramadán. Vox denuncia que el gobierno de Jaume Collboni se «entrega al islamismo» y otorga un trato preferente al islam frente a la Cuaresma y las tradiciones cristianas.
El Ayuntamiento de Barcelona, a través de la Oficina d’Afers Religiosos (OAR) y del Programa BCN Interculturalitat, ha difundido entre las escuelas la guía «Orientacions per a centres educatius durant el Ramadà», en la que se pide a los centros que «revisen su funcionamiento» para adaptarlo a la realidad religiosa del alumnado musulmán. El documento, enmarcado en el Pla Barcelona Interculturalitat 2021-2030, plantea ajustes en comedor, actividades físicas, calendario de exámenes y organización interna de las escuelas durante el mes sagrado islámico
La guía municipal reclama adaptar la vida escolar al Ramadán
La guía explica qué es el Ramadán, describe el ayuno diario y la fiesta del Aïd al-Fitr y subraya que este mes tiene en la ciudad una «dimensión social y comunitaria» más allá de la práctica individual. Para 2026, sitúa el Ramadán aproximadamente entre el 18 de febrero y el 20 de marzo, periodo en el que propone ajustar la vida escolar para «favorecer un clima escolar inclusivo» y evitar situaciones de discriminación.
En este marco, el Ayuntamiento urge a los centros a conocer la diversidad religiosa del alumnado y a «revisar el su funcionamiento durante todo el curso» para asegurarse de que responde «de una manera coherente a la realidad cultural y religiosa» de los estudiantes. Esta revisión puede incluir, según el propio documento, el calendario de festividades y su visibilización, los contenidos del currículum, la alimentación ofrecida o el respeto a símbolos religiosos como el velo.
Las orientaciones concretan cómo deben actuar los colegios ante alumnos que ayunan, especialmente en el comedor escolar. El texto establece que el alumnado que practique el ayuno tiene derecho a ser atendido en el espacio de mediodía y que «no es correcto enviarlo hacia casa» por no comer, recomendando que, en la medida de lo posible, se ubiquen en un espacio diferente al comedor mientras sus compañeros almuerzan.
La guía recuerda que no existe normativa que permita obligar a un menor a comer o beber por motivos religiosos, salvo riesgo inmediato para su salud, y remite al derecho al respeto de las convicciones recogido en la legislación catalana. En el terreno de las asignaturas, señala que no hay ninguna norma que exima al alumnado musulmán de materias como música o educación física, «tampoco durant el mes del Ramadán», pero admite que algunas interpretaciones del islam consideran la música o la danza «no adecuados» en este periodo y recomienda tener en cuenta esta sensibilidad y, si procede, ofrecer actividades alternativas.
El documento también pide a los centros que ajusten, siempre que sea posible, la programación de excursiones, actividades deportivas intensas y exámenes para facilitar que los alumnos que ayunan puedan participar con normalidad en la vida escolar. De forma específica, aconseja no fijar pruebas importantes en los días del Aïd al-Fitr, fiesta que marca el final del Ramadán, y recuerda que la legislación permite al alumnado musulmán ausentarse los viernes de 13.30 a 16.30 horas para la oración comunitaria.
La difusión de esta guía ha provocado la reacción inmediata de Vox, que denuncia que el Ayuntamiento convierte la Oficina de Asuntos Religiosos en una «Oficina de asuntos islámicos» al priorizar el Ramadán en su acción sobre las escuelas. En un mensaje en X, el líder municipal de Vox, Gonzalo de Oro, resume el contenido como «una guía para tener un Ramadán sin ofensas» y critica que en ese contexto «la música y el baile, entre otras cosas, son ofensivos».
De Oro acusa al alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, de haberse «entregado al Islam a pelo. Con todo. Ha perdido el norte», al asumir y promover desde el consistorio ajustes específicos para el alumnado musulmán en los centros educativos. Para Vox, el Ayuntamiento está impulsando una agenda que favorece al islam en la escuela pública mientras relega la presencia de la tradición cristiana en el calendario y en la vida escolar.
La formación subraya que el consistorio elabora una guía detallada para el Ramadán, con instrucciones sobre ausencias, menús, actividades y evaluaciones, mientras no existe un instrumento equivalente para acompañar la Cuaresma, la Semana Santa u otras celebraciones cristianas relevantes para muchas familias. Vox en Barcelona ya había denunciado anteriormente que más del 80 % de los centros del distrito de Sant Martí sirven menú halal o sin cerdo para alumnos musulmanes, pero no ofrecen un menú específico para alumnos católicos durante la Cuaresma, lo que califica como «discriminación de la religión cristiana» y «trato preferencial» al islam.
En este contexto, la nueva guía sobre el Ramadán se interpreta desde Vox como un paso más en una política municipal que, a su juicio, refuerza la visibilidad y los derechos del alumnado musulmán mientras reduce el peso simbólico y práctico de las raíces cristianas de la ciudad en la escuela pública. El Ayuntamiento, por su parte, presenta el documento como una herramienta técnica para garantizar la libertad religiosa y prevenir la islamofobia, dentro de una estrategia de educación intercultural y de «revisió del funcionament» de los centros para adaptarse a la diversidad.