Gallos de pelea encontrados en la finca durante la inspección de la Policía Nacional
Detienen a 20 miembros de una red criminal de tráfico de drogas y peleas de gallos en Alicante
Los detenidos intercambiaban estupefacientes por objetos robados y usaban «narco salas» para el consumo
la Policía Nacional ha llevado a cabo una operación contra el tráfico de drogas al menudeo, consiguiendo desmantelar simultáneamente seis puntos de venta de cocaína y heroína repartidos entre la ciudad alicantina de Benidorm, Alfaz del Pi y una partida rural de La Nucía.
La operación culminó con la detención de 20 personas, entre hombres y mujeres de diferentes edades y nacionalidades, como presuntos responsables de los delitos de tráfico de drogas y pertenencia a grupo criminal. Además, al principal investigado se le suma un delito de maltrato animal al haberse descubierto en su vivienda un palenque de hormigón destinado a la celebración de peleas de gallos, con signos evidentes de recientes peleas, así como 15 gallos de pelea vivos y otros dos muertos, uno de los cuales aparecía colgado de un pino que había en la finca.
La investigación se inició en el mes de noviembre del año 2024, y partió de la inteligencia policial obtenida a través de pesquisas realizadas, que confirmaron la existencia de un grupo criminal jerarquizado, compuesto por 20 miembros. Este grupo dispondría de hasta seis viviendas, repartidas entre la ciudad de Benidorm y otras dos localidades próximas, Alfaz del Pi y una partida rural de La Nucía, que estarían utilizando como puntos de venta y consumo de sustancias estupefacientes, principalmente cocaína y heroína, o como «guardería» para almacenar droga.
Objetos robados a cambio de droga
Las vigilancias efectuadas sobre los objetivos revelaron que la organización se nutría de consumidores habituales de sustancias estupefacientes, que adquirían la sustancia intercambiándola por efectos provenientes de delitos contra el patrimonio. Entre estos efectos se encontraban teléfonos móviles, patinetes eléctricos y bicicletas, hasta una motocicleta y un turismo.
De hecho, la organización contaba con un escalón terciario, compuesto por unos diez miembros quienes, además de dar seguridad al grupo, trasladaban a los consumidores hasta los puntos de venta con los objetos sustraídos para trocarlos por la sustancia interesada.
Además, alguno de estos puntos de venta también tenía la función de «narco sala», donde los «clientes» podían consumir la sustancia recientemente adquirida, con el fin de evitar su posible intervención administrativa por la Policía en el caso de ser identificados.
Medidas de seguridad
La organización utilizaba fuertes medidas de contra-vigilancia en sus desplazamientos con vehículo, con el fin de detectar, evadir o dificultar la vigilancia a la que pudieran estar sometidos. En ocasiones, disponían de vehículos lanzadera para alertar sobre una posible presencia policial durante el recorrido. Incluso, en alguna de las viviendas, tenían perros guardianes para detectar y responder, en su caso, a posibles amenazas.
Tras fijarse el foco policial en quien podría tratarse del cabecilla de la trama, quien junto con su pareja sentimental controlaba dos de los domicilios principales que se venían investigando, se llegó a determinar el rol específico que cada uno de los miembros estaría desempeñando.
Había desde quienes se encargaban de cada punto de venta, hasta quienes realizaban labores de transporte de mercancía de un lugar a otro, alquiler de vehículos o de dar seguridad al entramado.
Durante la fase de explotación de la operación, se llevó a cabo el registro simultáneo de las viviendas investigadas y se detuvo a la totalidad de los miembros del entramado. El principal investigado fue interceptado y detenido por los agentes cuando se disponía a abandonar la vivienda en un vehículo junto a su pareja sentimental, llevando encima 2.485 euros en metálico en ese momento.
Peleas de gallos y plantaciones
En cuanto a la vivienda del principal investigado, contaba con un circuito cerrado de grabación, con dos pantallas de grandes dimensiones en el salón que recogían la totalidad del perímetro de la vivienda desde diferentes perspectivas.
Asimismo, en una construcción anexa de única estancia de la parcela, había una estructura de hormigón, conocida como «palenque» en el argot de las peleas de gallos, con restos de sangre animal y plumaje, así como varias jaulas metálicas de reducidas dimensiones, contabilizándose un total de 15 gallos, algunos de los cuales presentaban signos de pelea. Unido a lo anterior, también se hallaron dos gallos muertos: uno colgado de un árbol adyacente a la finca y otro en el fondo de una piscina.
Otra de las viviendas registradas, ubicada en el término municipal de Benidorm, albergaba una plantación con 101 plantas de marihuana, la cual fue completamente desmantelada.
Resultado de la operación
Finalmente, la operación se saldó con la detención de 20 personas y la incautación de 246,9 gramos de cocaína, 39,24 gramos de hachís, 101 plantas de marihuana y 3.295 euros intervenidos. Gran cantidad de efectos de procedencia ilícita fueron entregados a su propietario posteriormente.
Los cuatro principales detenidos que conformaban el primer escalón del grupo delincuencial fueron puestos a disposición judicial de los juzgados de Benidorm y Villajoyosa.