Centro educativo, en una imagen de archivo

Centro educativo, en una imagen de archivoIvan Terron / Europa Press

La madre de un alumno agrede a la directora de un colegio del centro de Valencia

Los hechos tuvieron lugar este lunes

La relación entre docentes y familias de alumnos ha cambiado 180º en las últimas décadas. Antiguamente el profesor era una figura respetada y con autoridad. Bastaba una queja del maestro para que el alumno cumpliera un severo castigo. Hoy en día la realidad apunta a la dirección contraria. Los profesores son un eslabón débil dentro del entramado educativo, son los que entran y salen de las aulas ante grupos de jóvenes que traspasan fronteras alcanzando hasta cota delictivas.

Periódicamente desde el cuerpo de maestros se denuncian tanto agresiones como situaciones delicadas impropias de su labor educativa. Pero ya no solo ocurre dentro del centro educativo y en esa relación profesor-alumno, sino que los problemas alcanzan ya a los familiares. Este lunes, según denuncia la Associació de Direccions d'Escola Pública del País Valencia (ADEP-PV), la madre de un alumno agredió a la directora de un colegio del centro de la ciudad de Valencia.

Sobre los hechos la Consejería de Educación, según indica Europa Press, señala que tuvieron lugar «fuera del centro educativo, a la hora de la salida de las actividades extraescolares». Se desconoce si la docente precisó atención médica o si se encuentra de baja por la agresión. El citado colectivo de Directores expresa su más «enérgica condena y repulsa» ante estos hechos ocurridos este lunes 26 de mayo en el CEIP Cervantes de Valencia.

«Los hechos son absolutamente intolerables y constituyen una vulneración grave de los valores que deben regir cualquier comunidad educativa: el respeto, la convivencia el diálogo», señalan desde la asociación.

En un comunicado, la ADEP-PV sentencian que «no podemos permitir, ni como sociedad ni como sistema educativo, que las agresiones físicas o verbales a profesionales de la educación se conviertan en situaciones normalizadas o justificadas por ningún motivo. Ante actitudes violentas como esta, se necesita una respuesta firme, contundente y unitaria. No puede haber opción a la impunidad».

Al respecto de esta agresión, el colectivo indica que «los equipos directivos, y en general el personal docente, se encuentran a menudo en una situación de desprotección alarmante delante de conflictos que, lejos de gestionarse desde la palabra, desencadenan en actitudes agresivas. Estamos indefensos. Esta realidad debe cambiar. Exigimos a la administración educativa medidas urgentes y eficaces para proteger a los docentes y garantizar entornos seguros, tanto para el alumnado como para el personal de los centros».

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