Imagen del bañista abriendo su sombrilla a las 5:41 horas en una playa de Torrevieja.
El bañista más madrugador del verano abre su sombrilla a las 5:41 horas
Estas semanas el sol está saliendo por el horizonte pocos minutos antes de las 07 horas. Hay municipios costeros valencianos que establecen en su ordenanza municipal la prohibición de colocar una sombrilla antes de determinada hora. Lo que se buscaba con esta norma es que cuando fuera a darse la mayor avalancha de bañistas los primeros huecos en un arenal no estuvieran ya reservados. Pero este fin de semana se ha registrado el bañista más madrugador del verano y, seguramente, de los últimos años y muy previsiblemente será muy complicado que pueda haber otro que le vaya a superar.
Las cámaras han captado el momento en el que aún siendo de noche, a las 5:36 horas aparece un hombre en las inmediaciones de la playa del Cura de Torrevieja, uno de los arenales más concurridos de la ciudad alicantina. Parece que tiene claro dónde ubicarse y a las 5.39 horas ya tiene abiertas un par de sillas, pero falta acabar de tomar el arenal.
A las 5:41 horas se da el momento cumbre, el instante más esperado. Seguramente en ese momento ese buen hombre sintió un alivio, la satisfacción del trabajo bien hecho. A esa hora, según aparece reflejado en la hora de la cámara de seguridad, el bañista más madrugador abrió la sombrilla cual conquistador castellano.
Lo que se aseguró el hombre es que nadie le quitaría la primera fila ante el mar Mediterráneo, aunque cuando hizo el agujero en la arena al sol aún le faltaba casi una hora para que saliera el sol. Fue el primero en llegar, en plantar la sombrilla y así consta en las cámaras según un vídeo que se está viralizando a través de las redes sociales.
Dice el refranero español que «al que madruga, Dios le ayuda». Este bañista estaba a las 5:30 horas del sábado, 19 de julio, con todo preparado para dirigirse a la playa a conquistar la parcela más deseada. Sabía lo que hacía y actuó con premeditación y nocturnidad.
¿Le salió bien la estrategia? Pues ya solo faltaría que dándose ese madrugón estival después hubiera algún paisano que hiciera el desembarco de sombrillas, toallas y sillas justo delante.
Llegó el primero a la playa y a buen seguro se cruzaría con alguno que a esas horas aún estaba de vuelta hacia casa tras alargar la noche en Torrevieja. Cada uno el verano lo vive con diferentes prioridades. La visa es así.