¿Y por qué hunos y hotros no dejan de pelarse y se ponen a trabajar?
Cada vez son más los valencianos que se hastían viendo el grosero enfrentamiento entre quienes gobiernan
Cerca ya de los once meses en que la mediterránea gota fría hizo de las suyas, con las terribles consecuencias que supuso la muerte de 228 valencianos, cuantiosos daños que han sido reparados en parte, pero todavía es mucho, demasiado, lo que queda por reconstruir; alcantarillados todavía cegados; ascensores que ni suben ni bajan; garajes sin coches por el barro aún acumulado; talleres inservibles; empresas que han echado el cierre; maquinarias oxidadas… dramas individuales por culpa de unas ayudas que no llegan, o son escasas y cicateras. Las subvenciones del Gobierno de Sánchez tardan más en llegar porque Madrid está más lejos que la calle Caballeros, sede de la Generalitat Valenciana. La pregunta en frío, pero que me arde en las manos no es otra que esta: ¿Y por qué hunos y hotros no dejan de pelearse y se ponen a trabajar, como quiere la inmensa mayoría de valencianos que hagan todos cuantos tienen responsabilidades de gobierno?
Menos propaganda y más rapidez y efectividad
Ya han sido demasiadas las fricciones, broncas y enfrentamientos con recíprocos reproches de hunos y hotros –según la fratricida denuncia guerracivilista de don Miguel de Unamuno, que conviene recuperar para el caso de la dana—que tienen reflejo a diario en los medios de comunicación. Frente tanta pelotera, con la que se pretende ganar el relato ante la opinión pública, a base del «y tú más», cada vez son más los valencianos que se hastían viendo el grosero enfrentamiento entre quienes gobiernan –aunque en esto parece que no lo hacen – en Madrid y aquí, atribuyéndose culpas y responsabilidades, en vez de implicarse hasta el tuétano – que ese debe ser su objetivo prioritario de ambas administraciones -- para solucionar los problemas que cerca ya de los once meses de las inundaciones, todavía siguen sufriendo miles y miles de paisanos, que esperan unas ayudas, tantas veces prometidas como incumplidas a medias o que del todo han resultado ser indecente propaganda.
El adiós anunciado de Gan Pampols
¿Qué sentido tiene anunciar una crisis de gobierno con más de cincuenta días de antelación, como ha hecho esta semana el presidente Carlos Mazón? Desconozco las razones de fondo de esa remodelación, pero barrunto que puede ser con el propósito de poner las pilas a los suyos, incluido todo el equipo de gobierno, y hacer saber a la ciudadanía su decidido propósito de seguir contra viento y marea. Y, al mismo tiempo, garantizar al vicepresidente Gan Pampols que no se le va a retener en su responsabilidad como vicepresidente para la reconstrucción de los daños de la dana más allá del 5 de noviembre. El teniente general ha cumplido con el objetivo para el que fue fichado. Y nos ha indicado, como experto estratega militar, los pasos que se deben dar para alcanzar los objetivos de restauración. Intuyo que debe ser mucha su decepción viendo que su llamamiento al funcionariado de la Generalitat a colaborar en los planes de reparación de daños, mereciese tan ínfima respuesta, sólo once voluntarios entre veintitrés mil. El escaqueo generalizado de esa tropa funcionarial ha debido ser avasallador y merecedor de una expresión que un caballero como Gan Campols no dirá, pero muchos pensamos: «Que os den».
Carolina Perles tiene mucho más que contar
La presencia de la ex de José Luis Ábalos ante las cámaras de Telecinco el pasado lunes, no obtuvo la audiencia que se esperaba por el espóiler que la propia Carolina Perles estuvo haciendo en los días previos, pero fue más que suficiente para catar la catadura de quien fue pareja del ex ministro y que tanto tardó en darse cuenta de la atribulada personalidad de su ex. Carolina tiene mucho más que contar. O callar. Porque sólo con que destripase y contase para qué se hizo Fiadelso y que fines cumplió la Fundación Internacional de Apoyo al Desarrollo Local, impulsada por José Luis Ábalos, lograría interesantes cuotas de seguimiento informativo. Fiadelso fue un chiringuito que avalaba Ábalos y para el que fue consiguiendo no pocas ayudas de ayuntamientos socialistas, diputación y Gobierno Botánico, y en cuya gestión y manejos involucró a toda la familia, entre otros al que fue su suegro, Mario Perles, también policía local de Valencia, que tanto podría y debería contar antes de que otros lo cuenten y terminen poniéndole en un serio aprieto.
¿Y por qué Sánchez lo volvió a poner en las listas?
A la pública ratificación de lo mucho que ya se sabía del ex ministro, si bien a la UCO le queda por averiguar lo más mollar, como la cuantía obtenida con sus múltiples trapacerías y el destino del dinero exportado, cabe añadir la pregunta del millón: ¿Por qué sabiendo lo que sabía Pedro Sánchez de los chanchullos adjudicatarios de obras en el Ministerio de Transportes, con Koldo García como partícipe y cómplice, y de los muchos líos de bragueta del viagrero, que al presidente le llegaron vía CNI, Adriana Lastra, Carmen Calvo, entre otras confidentes hasta por su propia mujer, Begoña Gómez, volvió a colocar a José Luis Ábalos Meco como número dos de la candidatura al Congreso de los Diputados por Valencia? Esa es la pregunta que repetidamente se planteada a Sánchez y a la que no da respuesta, como suele hacer cada vez que se le interroga. Ni la dará porque no puede, so pena de verse arrastrado –que todo puede ser – en el turbión que terminará levantándose con los informes que quedan por conocerse de la Guardia Civil… y por la voz cantarina de quien no quieren verse solo en el cadalso.
Se acaba ‘in albis’ el año de Franco
A partir de mañana lunes, 15 de septiembre, festividad de la Virgen de los Dolores, al 2025 le quedarán 108 días. Si restamos los quince domingos y otros tantos sábados, serán sólo 78 días. Réstenseles también el día 9 d’octubre, que no será festivo en el Congreso de los Diputados –como lo fue el 11 de este mes por la Diada catalana -- más la fiesta de la Inmaculada, los días de la Navidad y ya quedarán hábiles setenta días como mucho para conmemorar, recordar, festejar, celebrar, ponderar, historiar, condenar, exaltar los cincuenta años de la muerte del dictador según hunos, caudillo según hotros, Francisco Franco, según anunció quien todavía sigue siendo presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Una conmemoración para la que decidió nombrar a la historiadora zaragozana, Carmina Gustrán Loscos (72.600 euros de sueldo más complementos e incentivos por productividad) de la que se dijo iba a organiza, gestionar y coordinar los cien eventos conmemorativos del aniversario de la muerte Franco, de los que nada se ha sabido. Poco cobrará la señora Gustrán por productividad.
Una medalla para el ministro Albares
En estos días, a menos de un mes del 9 d’ Octubre, Día de la Comunidad Valenciana –que no será festivo en el Congreso -- en que la Generalitat Valenciana premia a quienes considera deben ser galardonados, puede que sea buena cosa incluir entre éstos al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, otorgándole una vistosa condecoración que pueda lucir en su pechera, en la que tantos huecos observa con pesadumbre frente las superpobladas de otros colegas reconocidos por los gobiernos de medio mundo. Nuestro ministro de Exteriores anda mohíno tanto por falta de grandes cruces, como por no conseguir el reconocimiento del catalán como lengua oficial de la Unión Europea, única obligación que le ha puesto Sánchez por imposición, a su vez, del prófugo Puigdemont. Si se premia a Albares vendrá a Valencia por su galardón y será el momento de hacerle ver y entender que el valenciano es lengua cooficial en la Comunidad Valenciana, al mismo nivel que el catalán en Cataluña, y que debe dejar de hacerse el enterado en filología como se ha hecho menospreciando nuestra lengua.
José Luis Torró es periodista