Las Torres de Serranos, en Valencia, con el antiguo cauce del río Turia a sus pies
Los inversores del lujo buscan «villas de grandes dimensiones» en Alicante y «pisos señoriales» en Valencia
El sector inmobiliario valenciano vive en una dicotomía imperfecta. Mientras la vivienda es un problema para la población local, los extranjeros llegan en busca de la casa de sus sueños al coste que sea. La realidad de los datos indica que entre «el 28 % y el 33 %» de las operaciones de compra-venta en la Comunidad Valenciana están formalizadas por extranjeros. En Alicante la demanda se centra en la zona de la Marina Alta, mientras que en el caso de Valencia y Castellón se registra «en barrios y zonas muy concretas». El objetivo principal: «villas de grandes dimensiones» y «pisos señoriales».
Así lo indica Ángel Sánchez, socio y abogado de Golden Partners, despacho de abogados especializado en real estate de lujo, a preguntas de El Debate, quien describe al comprador extranjero como un «un motor esencial del mercado» inmobiliario valenciano.
El extranjero que llega a la región en busca de vivienda o se ubica al norte de Alicante o lo hace en la ciudad de Valencia. Y lo más importante es que su capacidad económica, a tenor de los datos, es más elevada que la que puede tener un valenciano en busca de vivienda en estas zonas.
Alicante, tierra de lujo europeo
Comenta Sánchez que «los británicos, alemanes, neerlandeses, franceses e italianos siguen encabezando el ranking de nacionalidades compradoras en la Comunidad. Sin embargo, el perfil está evolucionando». Pese a ese cambio, los europeos siguen siendo la pieza más codiciada.
«Dénia es muy popular entre los alemanes por su puerto, playas y ambiente mediterráneo. Jávea es uno de los preferidos tanto por neerlandeses como por alemanes, gracias a sus calas y urbanizaciones tranquilas. Calpe atrae especialmente a los alemanes por sus playas y el emblemático Peñón de Ifach. Benissa, sobre todo en su zona costera, es muy valorada por quienes buscan un entorno más recogido. Moraira es uno de los lugares favoritos de los neerlandeses, con un ambiente familiar y residencial. En el interior, Jalón y Llíber cuentan con una notable comunidad de residentes alemanes y holandeses por sus viñedos, tranquilidad y estilo de vida rural. También Parcent y Orba atraen a quienes buscan calma en los valles de la comarca», expone Ángel Sánchez.
Qué buscan en cada lugar
El inversor extranjero se gasta ahora de media 198.000 euros para comprar una vivienda, «lo que representa un crecimiento interanual del 12 %». En cuanto al interés de cada zona, Sánchez explica que en Jávea « villas exclusivas, situadas en urbanizaciones como La Corona o Portitxol; en Dénia, chalets con terreno; en Calpe y Altea encontramos un equilibrio entre segundas residencias y villas contemporáneas con vistas espectaculares, mientras que en Benidorm destacan los proyectos verticales de nueva construcción, muy enfocados en el comprador extranjero que quiere lujo moderno con servicios comunitarios».
Ante esta realidad alicantina, el abogado explica que «cada vez más urbanizaciones están diseñadas pensando en seniors retirados de alto poder adquisitivo, con servicios comunitarios de bienestar y asistencia, lo que convierte a Jávea en un destino perfecto para jubilados que buscan calidad de vida».
En Valencia, el lujo va por barrios
Pero los extranjeros no se centran únicamente en tener una casa ante el Mediterráneo alicantino, ahí aparece la ciudad de Valencia por su oferta de «lujo urbano» como polo de atracción.
En este sentido, Ángel Sánchez indica que «en Valencia capital crece la demanda de estadounidenses y franceses, atraídos por barrios céntricos y de alto valor patrimonial. Los suizos, belgas y alemanes tienden a apostar por el segmento de lujo, con operaciones por encima de los 500.000 euros y, en muchos casos, enfocadas a vivienda principal o semipermanente. Esto refleja una tendencia clara: no hablamos únicamente de segunda residencia vacacional, sino de proyectos de vida de medio y largo plazo».
Hasta dentro de la propia ciudad hay barrios marcados en rojo para el inversor extranjero, lugares. Así, el socio de Golden Partners señala que «Pla del Remei y Gran Vía son referentes por sus pisos señoriales de techos altos y terrazas amplias. Ciutat Vella atrae por su valor histórico y patrimonial, ideal para extranjeros que valoran vivir en edificios rehabilitados con encanto. La zona de Colón se ha convertido en un polo de lujo comercial y residencial. Además, Valencia se está consolidando como uno de los grandes destinos mundiales para pensionistas de alto standing, que encuentran en la ciudad una oferta sanitaria de calidad, un coste de vida competitivo y un estilo de vida mediterráneo cosmopolita».
Previsiones para final de 2025
El cierre de 2025 se presenta «estable y con tendencia al alza en el producto más exclusivo», según Ángel Sánchez. En la costa, el interés irá por las casas en Jávea «con grandes parcelas y vistas panorámicas al mar, así como los chalets de primera línea completamente rehabilitados. Dénia experimentará un aumento de demanda en propiedades cercanas al puerto deportivo, especialmente aquellas con terreno y piscina. En Benidorm y Altea, las promociones verticales de lujo mantendrán su atractivo gracias a la combinación de servicios premium y ubicación estratégica y en Valencia ciudad, el mercado prime seguirá consolidándose».