Imagen del balcón de la casa de Eugeni Zuriaga, en la calle Bolsería de Valencia

Imagen del balcón de la casa de Eugeni Zuriaga, en la calle Bolsería de ValenciaCarlos Latorre

El balcón más disparatado del centro de Valencia

El barrio del Carmen de Valencia es uno de los más céntricos, si no el que más, de la ciudad de Valencia. En concreto, está ubicado entre las Torres de Quart y las de Serranos. Una de sus calles, no precisamente ni mucho menos la más larga es la de Bolsería. Con apenas un centenar de metros y tras dejar atrás edificios emblemáticos de la capital del Turia como la Lonja o el Mercado Central, cuenta con una de las estampas más llamativas de la zona, cuando no de la capital en general.

Está a simple vista, pero no porque se encuentre a la altura de los ojos, sino porque conforme uno encara la vía, sobre todo si es en dirección de subida, y alza, aunque sea ligeramente, la mirada puede ver que hay un balcón con un sinfín de objetos en él, algunos, incluso, fuera de lo que es la estructura en sí.

Frente al portal, una imagen que se repite sea la hora que sea y el día que sea es la de turistas, pero también valencianos, levantando la cabeza con gesto de asombro. En este sentido, al ver artilugios de todo tipo entremezclado sin aparente sentido como un cartel con imágenes de pizzas, un sombrero de cow boy de color rosa, un maniquí, platos o varios capazos la frase más repetida es que el propietario pudiera tener síndrome de Diógenes o algo similar, aunque, según ha podido saber El Debate, no sería este el caso.

De este modo, un comerciante de la zona indica que el dueño del inmueble que tanto llama la atención a pie de acera es Eugeni Zuriaga, «un profesor o exprofesor de Historia» que es «un tipo normal» aunque por la 'decoración' de su balcón «quizás no lo parezca». «Cuando baja a por el pan, te saluda y puedes hablar con él de manera normal, no es alguien raro por mucho que se pueda decir al ver el balcón. Él dice que todo está atado correctamente», insiste, haciendo referencia a la fachada principal, sino también a otros dos ventanales que presentan el mismo aspecto.

Imagen de un ventanal lateral de la casa de Eugeni Zuriaga en la calle Bolsería de Valencia

Imagen de un ventanal lateral de la casa de Eugeni Zuriaga en la calle Bolsería de ValenciaCarlos Latorre

Sin embargo, esa opinión no es compartida por otro vecino, que señala que dos años atrás aproximadamente desde la terraza de Zuriaga «cayó un trozo de madera en forma de ele hasta la calle» de aproximadamente un metro. Cabe resaltar que el aludido vive en un cuarto piso, razón por la que «habría podido matar a alguien si le llega a dar».

Preguntado al respecto, el vecino señala que cuando ha intentado hablar con Zuriaga para llegar a una solución, este le han contestado que decora su balcón como lo tiene «porque es su mundo». «De ahí no hay quien le saque», lamenta, al mismo tiempo que recuerda que el edificio en cuestión está «protegido» y que todo el aparataje que tiene montado «es un peligro» para cualquier persona que pasa. Finalmente, este periódico se ha acercado hasta el portal donde vive el protagonista de esta historia para conocer su versión, pero no ha habido respuesta por su parte.

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