Una manta morellana de 400.000 euros para Puig
Jesús Lecha, portavoz del Partido Popular en el ayuntamiento de Morella, con una paciencia que ni el santo Job a prueba de desfallecimientos y zancadillas, se dedicó a revisar como quien trata de leer un jeroglífico egipcio, los pagos municipales efectuados durante el periodo de Ximo Puig como alcalde
¿Puede costar ese dineral una manta morellana? Por muy artesanal que sean las que todavía se tejen en el histórico municipio -que vio nacer entre otras celebridades a Francesc de Vinatea en el siglo XIII, y a los hermanos Puig Ferrer en el XX- nada justificaría ese precio. Otra cosa es que la manta sea en realidad una metáfora referida a las ayudas obtenidas por la empresa de comunicación de Francis Puig, hermano del que fue president de la Generalitat entre los años 2015 y 2023, Ximo Puig Ferrer, y con anterioridad alcalde de Morella desde el año 1995 hasta 2012. Tres décadas prodigiosas para los hermanos. Uno, presto a la dádiva con fondos municipales y autonómicos, que para algo era el alcalde y president. El otro, con ambas manos tendidas para recibirlos en cantidades que sobrepasan en mucho los 400.000 euros, que ya han sido contabilizados en el minucioso recuento efectuado por la oposición. Pero hay más cuentas pendientes que podrían incrementar notablemente esa cantidad.
Una exhaustiva investigación
Jesús Lecha, portavoz del Partido Popular en el ayuntamiento de Morella, con una paciencia que ni el santo Job a prueba de desfallecimientos y zancadillas, se dedicó a revisar como quien trata de leer un jeroglífico egipcio, los pagos municipales efectuados durante el periodo de Ximo Puig como alcalde. Llegó a sumar ayudas a las empresas de su hermano Francis: Más de 400.000 mil euros. Y que fueron donados con tanta magnanimidad y prepotencia que no se creyó necesaria la firma de contratos, ni hacerlo con licitación pública que los justificase. Se trataba de adaptar al modo morellano el consejo del padre Peyton: «Familia que reza unida permanece unida», solo que cambiando los rezos por subvenciones. Y así se entenderá el sentido y alcance de tan fraternal cohesión, puesto de manifiesto en las 629 facturas que presentó Puig, Francis en nombre de la empresa Comunicació dels Ports SA a Puig, Ximo, que se tradujeron en esos cuatrocientos mil euros. O alguno más.
Anticorrupción valida la denuncia
La Agencia de Prevención y Lucha contra el Fraude y la Corrupción de la Comunitat Valenciana, después de dos años de analizar las denuncias que le fueron presentadas sobre el peculiar modus operandi del Ayuntamiento de Morella desde el año 2015, acaba de darle la razón al Partido Popular de Morella, confirmando la contratación irregular del consistorio con la empresa de Francis Puig, por medio de gastos en publicidad institucional y patrocinios sin justificación alguna. En su día, Francis Puig presentó una querella por injurias y calumnias contra Jesús Lecha, portavoz del PP en Morella. Antaño, ese tipo de denuncias para tratar de desviar la atención o torpedear la acción de la justicia, se conocía como «querella catalana». Y que quedó en nada tras el acto previo de conciliación en la que se ratificaron las partes y la Justicia determinó que no había lugar a seguir adelante contra Jesús Lecha.
Nacer y morir en Morella
La que en otros tiempos era sección habitual en periódicos y emisoras locales o provinciales, conocida como «ecos de sociedad», se mantenía en Morella y la comarca de Els Ports, pero de un modo bien peculiar. Allí, un nacimiento se convertía en noticia y la bienvenida municipal suponía un ingreso de 60 euros en la cuenta de Comunicació dels Ports, lo mismo si se trataba de una defunción y de dar cuenta de la hora del sepelio, comunicaciones que, salvo en el feudo de los Puig, en que su alcalde corría con el costo del anuncio, solían hacerlo los familiares del recién nacido o del finado, abonando de sus bolsillos el importe de esos avisos.
Más problemas con la Justicia
No terminan en Antifraude los problemas para Francis Puig, porque a los ya resueltos de modo bien desfavorable para sus intereses, por haber sido condenado en firme por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, tiene pendiente Francis Puig y su socio Juan Adell Bellver, que hacer frente a la vista oral de la que ya se conoce la petición de la Fiscalía: Cuatro años de prisión por un delito continuado de falsedad en documento mercantil e irregular cobro de ayudas y subvenciones públicas. Hace un mes, el director de la Ser en la Comunidad Valenciana, Bernardo Guzmán, entrevistó al ex presidente del Consell y actual embajador de España en la OCDE. Antes de terminar la conversación ante un centenar de invitados vips, respondió sobre la situación procesal de su hermano y cómo le afectaba. Puig hizo un quiebro cuando aseguró que la Justicia ya había dictaminado que la Generalitat no había actuado «de forma incorrecta», sin embargo todavía hay tela que cortar en los tribunales y sobre la que podía haber sido más explícito, pero prefirió recurrir a «espero que la justicia actúe y que finalmente la resolución sea favorable». Difícil lo tienen Francis Puig y su socio Juan Adell Bover, que han recurrido el auto de incoación de procedimiento abreviado.
Ximo Puig debería decir algo de su hermano
Observé a obstinados y persistentes ministros y periodistas que, con sus malas lenguas, insistían en plena canícula con que el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, debía hablar del «caso Cristóbal Montoro», a pesar de que no fue quien lo nombró ministro de Hacienda. ¿No sería más lógico y coherente que los cintoras y ekaizers que instan a Feijóo a hablar exigiesen que fuese el ex presidente del Consell, Ximo Puig, el que se pronunciase sobre el caso de su hermano Francis? No, no lo harán. Y eso que para Francis Puig y su socio Juan Adell Bover la fiscalía y la Abogacía de la Generalitat, piden cuatro años de cárcel por falsedad documental y estafa en la obtención de subvenciones. Ximo Puig, con mayor motivo tendría que decir algo más «que la Justicia actúa», dado que muchas de esas subvenciones -- además de las comentadas en líneas anteriores referidas al Ayuntamiento de Morella -- han sido consideradas fraudulentas. (Continuará).