Imagen de Pedro Sánchez tomada en La India el 29 de octubre de 2024
De La India a votar el reparto de RTVE: qué hicieron los socialistas en los peores días de la dana de Valencia
El 29 de octubre de 2024, España sufrió las consecuencias de la peor catástrofe natural de las últimas décadas. Una dana letal, que incluso asombró a la NASA por su magnitud, llegó a descargar más de setecientos litros por metro cuadrados en localidades como Turís, en Valencia, la provincia más castigada por una riada que se cobró 229 víctimas mortales.
Castilla-La Mancha y Andalucía también sufrieron los efectos de unas precipitaciones que dejaron otros ocho muertos en ambas regiones.
Un año después, el relato de la izquierda y el de la jueza que investiga la gestión de la emergencia se centra en la actuación de la Generalitat Valenciana en general y, particularmente, en la de su presidente, Carlos Mazón.
Sin embargo, en aquellos días, altos cargos del PSOE, que ahora reclaman explicaciones al dirigente valenciano del PP, estuvieron ausentes. De hecho, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mantuvo intacta su agenda oficial en La India el día antes y la misma jornada de la dana pese a las advertencias de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y de Seguridad Nacional respecto a la dana que acabaría azotando a la provincia de Valencia.
Mientras, la entonces vicepresidenta del Gobierno y ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, se encontraba en Bruselas preparando su desembarco en la Comisión Europea. El secretario de Estado del ramo, Hugo Morán, se hallaba en Colombia, y a la directora general de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior, Virgina Barcones, le pilló la riada de Valencia en Brasil.
Más allá del paradero de altos cargos del Gobierno con competencias en materia de medio ambiente y seguridad el día de la peor dana de la historia reciente de España, el 30 de octubre, cuando en la provincia de Valencia ya habían muerto 229 personas y el agua y el barro habían arrasado más de setenta localidades, el PSOE mantuvo su hoja de ruta política, que aquel 30 de octubre tenía como prioridad celebrar el pleno del Congreso de los Diputados en el que se aprobó junto a sus socios independentistas de investidura el reparto de los cargos en el consejo de administración de Radio Televisión Española (RTVE).