Imagen de agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional en la operación para desarticular una organización criminal dedicada a la explotación sexual en las localidades alicantinas de Denia y Els Poblets
Una red de origen colombiano explotaba sexualmente a mujeres captadas en su país en locales de Alicante
La organización mantenía cautivas a las víctimas en locales de Dénia y Els Poblets, donde las obligaban a prostituirse
Una operación conjunta de la Guardia Civil y la Policía Nacional ha permitido desarticular una red criminal dedicada a la explotación sexual en las localidades alicantinas de Dénia y Els Poblets, según ha informado el Ministerio del Interior. En el operativo han sido detenidas siete personas y liberadas once mujeres que permanecían cautivas.
Durante los cinco registros practicados en ambos municipios, los agentes intervinieron cerca de 50.000 euros en efectivo, 100 gramos de cocaína, tres vehículos, así como dispositivos electrónicos y libros de contabilidad de la organización.
Imagen de uno de los libros de contabilidad encontrados durante los registros
A los arrestados se les imputan los delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual, pertenencia a grupo criminal, delitos contra la salud pública y los derechos de los trabajadores, favorecimiento de la migración irregular y blanqueo de capitales.
La investigación se inició en noviembre de 2024, tras detectarse en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas a una mujer que podría ser víctima de trata. Su denuncia permitió a los agentes identificar un grupo criminal asentado en Dénia, presuntamente responsable de captar mujeres en Colombia para su explotación en España.
Según las pesquisas, la red se aprovechaba de la vulnerabilidad y las dificultades económicas de las víctimas, a las que ofrecía viajar a España bajo promesas de trabajo. Las mujeres financiaban su desplazamiento mediante préstamos con intereses abusivos, que generaban una deuda ficticia. Ya en el país, eran obligadas a ejercer la prostitución para saldarla, en condiciones de control y sometimiento.
La operación ha sido desarrollada de forma conjunta por agentes de las Comandancias de Madrid y Alicante, de la Unidad Orgánica de Policía Judicial y la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil, junto al Grupo II de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Valencia y la Brigada Local de Extranjería y Fronteras de Dénia de la Policía Nacional.
Con esta actuación, las fuerzas de seguridad dan un nuevo golpe a las redes de trata de personas, una de las formas de delincuencia organizada más extendidas y difíciles de erradicar en Europa.