Pilar Alegría felicitó el nuevo año desde La Zaida (Zaragoza), el pueblo donde nació
La vivienda oficial de 320 metros cuadrados de Pilar Alegría en Madrid que nunca enseñó en sus redes sociales
Durante sus cuatro años como ministra disfrutó de una casa gratis, pero ahora como candidata socialista en Aragón muestra una modesta vivienda en el pueblo de Zaragoza en el que nació
Pilar Alegría se ahorró el alquiler de un piso en Madrid durante sus algo más de cuatro años como ministra de Educación y Deportes y portavoz del Gobierno, pues ocupó una vivienda oficial de 320 metros cuadrados. Se trata de una práctica habitual en el Ejecutivo y se acogió a este beneficio al igual que hicieron Yolanda Díaz, Fernando Grande Marlaska, Luis Planas o Diana Morant. Además del precio de la vivienda, también los gastos como luz, agua, gas y las reformas, van a cargo de los Presupuestos Generales del Estado. El pasado 16 de diciembre, Alegría dimitió de sus cargos para ser la candidata del PSOE en Aragón, cuyas elecciones se celebrarán el próximo 8 de febrero.
Durante su etapa en Madrid, Pilar Alegría nunca nos enseñó esa fabulosa vivienda de la que disfrutó de forma gratuita mientras percibía un salario de 82.181 euros al año, lo que supone una nómina mensual de algo más de 6.800 euros. Solo dos semanas después de abandonar el Gobierno de Sánchez, ha publicado un vídeo grabado desde una modesta casa en La Zaida, el pueblo de Zaragoza en el que nació y hoy no llega a los 500 habitantes.
La candidata del PSOE en Aragón felicita el año nuevo y se une a la moda de hacer un house tour como Pedro Sánchez en Moncloa. En este caso no se atisba un estilo Isabel Preysler, sino más bien parece que Pilar Alegría ha entrado en un capítulo de la serie Cuéntame. Hace un esfuerzo mayúsculo por proyectar un humildad que resulta impostada. La exministra aparece asomada detrás de una cortina que funciona como puerta y en el interior, se sienta en un ajado sofá rojo bajo un calendario clavado con chinchetas en una pared con humedades.
«Hola, os abro la puerta de mi casa, pero sobre todo os quiero agradecer que me abráis la puerta de la vuestra para que me dejéis compartir este mensaje de Año Nuevo», comienza diciendo en el vídeo. Después mientras recorre el pasillo aparece una entrada llena de macetas y plantas hasta que se sienta en ese sofá, donde ya se fotografió previamente el día de Nochebuena con su familia. Y para evitar cualquier tipo de crítica tiene desactivada la opción de que sus seguidores puedan comentar en la publicación.
Aunque ella se refiere en todo momento a su casa, en la declaración de bienes presentada en el Congreso de los Diputados, obligatoria por ley y por transparencia, no figura ninguna vivienda en La Zaida. La exministra declara dos inmuebles en Zaragoza y otro en Castellón, este último solo en un tercio por herencia. ¿De quién es la vivienda del vídeo?
La foto que subió a redes sociales Pilar Alegría en Nochebuena
Hija de un agricultor y una ama de casa, Pilar Alegría nació en La Zaida, en noviembre de 1977, en una familia humilde que nunca pudo irse de vacaciones en verano. Tampoco tenían ningún tipo de conexión política. «En mi casa no había nadie del PSOE, eran más de derechas», reconoció Alegría en alguna entrevista más personal. Diplomada en Magisterio por la Universidad de Zaragoza, se especializó en Educación Primaria y realizó un máster universitario en Estudios Avanzados en Educación Social por la Universidad Complutense de Madrid. Se afilió al PSOE cuando todavía era una veinteañera y fue escalando.
Aunque en 2017 fue una de las portavoces y coordinadoras en Aragón de Susana Díaz, supo reinsertarse en el bando vencedor junto a Pedro Sánchez. En julio de 2021, el presidente llevó a cabo una remodelación de su Ejecutivo y nombró a Pilar Alegría ministra de Educación y Formación Profesional, sucediendo en el puesto a Isabel Celaá.
Alegría es madre de un único hijo que estudió en el Liceo Francés Molière de Zaragoza, un centro privado, internacional y bilingüe, con el consiguiente precio elevado que esto implica. Seguía los pasos de Isabel Celaá que también llevó a sus hijas a un colegio concertado -gestión privada con financiación pública-, religioso y segregado. Una vez más, el socialismo procurando para sus familias la educación que luego se afanan en atacar.