La Princesa de Gales
El pequeño defecto de Kate Middleton que le hace también humana
El próximo 9 de enero cumplirá 44 años, coronada como el miembro más popular de la Familia Real británica con un 68% de votos a favor de su labor
Proyecta una imagen de absoluta perfección. Siempre en su sitio, con un exquisito saber estar y un interés por la moda que la convierte en una de las royals mejor vestidas. Desde que Kate Middleton pasó a formar parte de la Familia Real británica, tras anunciar su compromiso con el Príncipe Guillermo en noviembre de 2010, no se le conoce desliz o error alguno. Sin duda ha sabido adaptarse a las rígidas normas que imperan en palacio, como si hubiera nacido para ser princesa. El próximo 9 de enero cumplirá 44 años, coronada como el miembro más popular de The Firm con un 68% de votos a favor de su labor, por delante de su marido, según una encuesta reciente de YouGov. Pero sí, es humana y tiene algún despiste curioso.
«La Princesa de Gales tiene la costumbre de perder su teléfono. Lo ha extraviado tantas veces por casa que se ha convertido en una broma recurrente, y sus regalos de Navidad suelen incluir diversos gadgets para tenerlo a mano», escribe Kate Mansey en The Times en base a las declaraciones de Giovanna Fletcher, quien entrevistó a la Princesa en su podcast sobre maternidad en 2020.
Aunque el Príncipe Guillermo envía mensajes de whatsapp a los trabajadores del ducado de Cornualles, incluso en fin de semana, Kate prefiere hacer una llamada o incluso mandar un email, restando protagonismo al uso constante del smartphone siempre que puede.
Los Príncipes de Gales, en el castillo de Windsor, en Berkshire
La Princesa Kate se ha pronunciado abiertamente sobre los peligros de la adicción al móvil. En octubre de 2025, habló sobre su deseo de reducir el tiempo que sus hijos pasan frente a las pantallas, a través de un ensayo titulado El poder de la conexión humana en un mundo distraído. «Si bien los dispositivos digitales prometen mantenernos conectados, con frecuencia hacen lo contrario», escribió la Princesa en el ensayo publicado en colaboración con el profesor Robert Waldinger de la Facultad de Medicina de Harvard. «Estamos físicamente presentes pero mentalmente ausentes, incapaces de conectar plenamente con las personas que tenemos delante».
Los Príncipes de Gales con sus tres hijos el Día de Navidad
Los Príncipes de Gales han llegado incluso a prohibir completamente a los Príncipes Jorge, Carlota y Luis tener teléfonos. En una entrevista con el actor Eugene Levy en su programa de Apple TV+, The Reluctant Traveler, en octubre del año pasado, el Príncipe Guillermo reveló: «Ninguno de nuestros hijos tiene teléfono, y somos muy estrictos con ello».
Respecto a los despistes de la Princesa de Gales, no cabe duda de que tras su mudanza a Forest Lodge, una mansión georgiana de ocho habitaciones dentro de Windsor Great Park, tendrá más problemas para encontrar sus enseres pues es más grande que Adelaide Cottage.
La Princesa Kate también prefiere pasar tiempo al aire libre que pegada a su móvil. Tras superar un cáncer ha experimentado una «reconexión emocional intensa y espiritual» con la naturaleza, según su entorno más cercano. «A nivel humano, si pasas por una experiencia como esta, te cambia», declara una fuente que conoce a los Príncipes de Gales desde hace décadas, en conversación con The Times. «Y puede cambiarte para bien. En el fondo, ambos son buenas personas. Aunque nunca se lo desearías, los ha fortalecido como pareja y como personas, probablemente con más sabiduría que antes. Cuando tus hijos son pequeños, avanzas a paso rápido y todo gira en torno al crecimiento de la familia. Y con esto, ya sabes, es un cliché obvio, pero en cierto modo te detiene».