Mapa que explica la importancia de Groenlandia
El mapa que explica la importancia de Groenlandia para Trump
La obsesión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por hacerse con Groenlandia no ha dejado de crecer desde que volvió a convertirse en el inquilino de la Casa Blanca el pasado 20 de enero. Sin embargo, en los últimos días, empujado por la euforia generada por el éxito de la captura del dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, en su fortaleza de Caracas por parte de las fuerzas de élite estadounidenses, Trump ha llegado a la conclusión de que puede hacer lo que quiera, incluso anexionarse un territorio que forma parte de un aliado de la OTAN, el Reino de Dinamarca.
El mandatario estadounidense ha deslizado en múltiples ocasiones la opción de comprar la isla ártica, que justifica como una necesidad de «seguridad nacional», pero este martes fue un paso más allá. A través de un comunicado, la Casa Blanca advirtió de que tanto el presidente como su equipo de seguridad nacional debatían distintas alternativas, entre las que se incluye la intervención militar. «El presidente Trump ha sido muy claro en que la adquisición de Groenlandia es una prioridad de seguridad nacional de Estados Unidos y es vital para disuadir a nuestros adversarios en la región ártica», subrayó también la secretaria de prensa norteamericana, Karoline Leavitt.
Vista de Nuuk, capital de Groenlandia
En los últimos días y horas, una por una, las grandes figuras de la Administración Trump se han manifestado en esta misma línea, desde el vicepresidente, J. D. Vance, hasta el secretario de Guerra –antes Defensa–, Pete Hegseth, pasando por el secretario de Estado, Marco Rubio. De hecho, este miércoles Rubio anunció que tenía previsto reunirse la próxima semana con el Gobierno de Dinamarca para hablar sobre Groenlandia, aunque no ofreció más detalles. Paralelamente, la portavoz de la Casa Blanca, en una rueda de prensa rutinaria, insistía en que el presidente estadounidense contempla varios escenarios con respecto a la isla ártica, entre ellos una acción militar, aunque a continuación aclaró que la diplomacia sigue siendo, por ahora, su principal apuesta.
Sin embargo, las continuas amenazas del republicano, cada vez más agresivas, han puesto en alerta a Europa, y varios países del Viejo Continente, como Francia, Polonia, Alemania o España, han mostrado su total respaldo a Dinamarca. París ha advertido de que está preparando un plan para «responder» de forma conjunta con el resto de socios europeos ante cualquier forma de «intimidación» por parte de Washington. Pero la gran pregunta es por qué esta isla ártica obsesiona tanto a Trump. Existen principalmente dos razones: las rutas comerciales y sus enormes recursos naturales y de tierras raras. Groenlandia cuenta con una superficie de aproximadamente 2,1 millones de kilómetros cuadrados y una población de alrededor de 56.000 habitantes, en su mayoría perteneciente a la etnia inuit.
Mapa que explica la importancia de Groenlandia
A pesar de que cerca del 80 % de su territorio está helado de manera permanente y no es habitable, el progresivo deshielo del Ártico ha dejado al descubierto nuevas rutas marítimas que acortarían significativamente los trayectos y, por tanto, supondrían mayores beneficios económicos para aquellos países que las controlen. Es aquí donde Trump quiere que Washington juegue un papel principal. La Organización Mundial del Comercio (OMC) calcula que para 2035 se habrá multiplicado por más de siete el volumen de mercancías que cruzan el Ártico por la Ruta Marítima del Norte, que actualmente controlan sobre todo Rusia y China.
Por su parte, Estados Unidos tiene acceso al Ártico a través del estado de Alaska, un territorio que compró a Rusia en 1867, y ya entonces se planteó hacer lo propio con Groenlandia. Además de la posición geoestratégica en la que se ubica, la isla ártica cuenta con grandes reservas de tierras raras, como el neodimio, de las que China –principal competidor de Estados Unidos– controla aproximadamente el 90 %. Asimismo, Groenlandia podría albergar importantes reservas de hasta 31 minerales diferentes, entre ellos litio y grafito. Ambos componentes necesarios para fabricar baterías para vehículos eléctricos y una amplia gama de otras tecnologías. A todo ello hay que sumar grandes reservas de petróleo y gas natural que se esconden bajo su helado y vasto territorio.