'La Adoración de los Magos', de Rubens, es la obra del maestro flamenco de mayor tamaño del Museo del Prado
Santoral
¿Qué santo celebramos hoy, 6 de enero?
Hoy conmemoramos la festividad de la Epifanía
Los pastores cuidaban de sus rebaños, cumpliendo con su rudo oficio, cuando vieron una tan extraña como clara visión de ángeles que les decían cosas al principio incomprensibles y, al poco rato, comprobadas. Sí, allí, en una casuca, estaba el Niño del que se les habló, con su madre y un varón. Hicieron lo que pudieron en su tosquedad y carencia, según mandaban las circunstancias. Como les habían asegurado que era la «Luz que iluminaba al pueblo que habitaba en sombras de muerte», de lo que tenían dieron para ayudar y para quedar bien con aquella familia que, al parecer, era más pobre que ellos. No les costó trabajo aceptar el milagro que era tan claro. Lo que dijeron los ángeles, pues... tenían razón.
Vinieron unos Reyes. Fueron los últimos en llegar a ver a aquel Niño y, si se entretienen un poco más..., pues ¡que no lo encuentran! Viajaron mucho por los caminos del mundo. Venían desde muy lejos. Pasaron miedo, frío y calor. Hasta estuvieron perdidos pero, preguntando e inquiriendo, sacaron fruto de su investigación. Aquello fue un consuelo, porque pasaron por el susto de pensar que habían perdido el tiempo y de verse obligados a tener que regresar a los comienzos con el fracaso en sus reales frentes. Pero no: sabían que aquella estrella era capaz de llevarles adonde estaba Dios. También las circunstancias mandaban: adoraron, y ¡cómo no! ofrecieron dones al Niño-Creador.
Los dos son caminos, la fe y la razón. Uno es sencillo, basta con que hable Dios. El otro es costoso, búsqueda constante y sincera con peligros de equivocación. La Verdad está en su sitio. Sencillez es condición. Los pastores la aprehenden y los sabios la descubren. Entrambos la sirven y entrambos son de Dios.
Otros santos del día
Reyes Melchor, Gaspar y Baltasar; Melanio, Dimas, Pedro Tomás, obispos; Nilamón, confesor; Anastasio; Anatolio, Pompeyano, mártires; Liceria, virgen; Erminoldo, abad.
Pasos para la canonización
- Postulación: es el proceso por el cual se presenta y se da a conocer la intención de proponer a una persona como santo. Este proceso requiere de datos biográficos y testimonios.
- Siervo de Dios: iniciación del postulado dentro de proceso de beatificación y declaración como persona vinculada a la Iglesia católica.
- Venerable: equivale a persona digna de estima y de honor. Asociado a una vida ejemplar y previo a la beatificación.
- Beatificación: si se prueba la existencia de un milagro relacionado con el venerable se procede a la beatificación.
- Canonización: si al beato puede atribuirse un segundo (o más) milagros se procede a canonizarle.