El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero
Exclusiva
La Policía tiene monitorizada una reunión de Zapatero con su presunto testaferro que acredita que intervino en el rescate de Plus Ultra
Los agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional han localizado el rastro de una cita en la que participaron el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y el empresario Julio Martínez, al que los investigadores sitúan como su presunto testaferro, en la que ambos abordaron los pormenores del rescate a la aerolínea venezolana Plus Ultra. El Debate publica hoy en exclusiva parte de las nuevas pesquisas de la investigación, que se mantiene bajo secreto. Este jueves está previsto que Martínez comparezca en la comisión de investigación sobre la corrupción del Gobierno de Pedro Sánchez en el Senado, en un momento en el que los investigadores han puesto el foco en las relaciones entre el exjefe del Ejecutivo y la compañía que recibió 53 millones de euros de fondos públicos.
Tal y como ha podido saber este periódico, los investigadores sitúan el encuentro clave el 11 de octubre de 2022, cuando Martínez se desplazó hasta la finca de El Pardo donde se reunía en secreto con Zapatero. Tras esa reunión, el empresario se dirigió a La Moraleja, donde se reunió con el presidente de Plus Ultra. Ese mismo itinerario sitúa una secuencia de contactos en un mismo día que conecta directamente al expresidente con la cúpula de la aerolínea a través de su entorno más próximo. Días antes, el 5 de octubre de 2022, ya se había producido otro encuentro en Aravaca,en el marco de una cadena de reuniones que los investigadores consideran relevantes para entender los contactos mantenidos tras el rescate.
La investigación acredita un esquema de intermediación diseñado para evitar la exposición directa de Zapatero. El expresidente recurría a Martínez como persona interpuesta para canalizar comunicaciones con los responsables de Plus Ultra. De este modo, el empresario actuaba como nexo entre ambas partes, trasladando indicaciones y recabando información sin que el nombre de Zapatero figurara en los contactos. Las pesquisas apuntan a que este mecanismo se repitió en distintas ocasiones y que respondía a una pauta deliberada para no dejar rastro documental o presencial del exjefe del Ejecutivo en los contactos con la compañía beneficiaria del rescate.
Cuando se producen estos encuentros, el rescate a Plus Ultra ya había sido aprobado por el Consejo de Ministros y se había ejecutado el primer desembolso con cargo al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas. En términos prácticos, ese instrumento permite al Estado inyectar capital o conceder préstamos a empresas consideradas estratégicas, bajo determinadas condiciones. El hecho de que las reuniones se produzcan después de la concesión del rescate introduce un elemento de interés para los investigadores, ya que sitúa contactos posteriores entre el entorno del expresidente y la compañía beneficiaria en un momento en el que la operación ya estaba en marcha. Este extremo choca con la versión pública mantenida por Zapatero, que ha negado cualquier intervención en el proceso.
La investigación también ha puesto el foco en las relaciones económicas entre el entorno del expresidente y la aerolínea. Zapatero y sus hijas percibieron alrededor de 600.000 euros a través de la sociedad Análisis Relevante SL, propiedad de Martínez, cuyo principal cliente era Plus Ultra. De esa cantidad, cerca de 450.000 euros correspondían a pagos por la elaboración de informes por parte del expresidente a pesar de que ha habido una tercera persona que ha afirmado que él era el autor real de los trabajos. En el ámbito de una investigación económica, este tipo de flujos se analizan para determinar si responden a servicios reales o si pueden encubrir otro tipo de contraprestaciones. Los agentes estudian la naturaleza de esos trabajos, su contenido y su encaje temporal con el rescate.
Julio Martínez deberá comparecer este jueves en el Senado después de semanas de incertidumbre sobre su asistencia. Hace varios días presentó un informe médico en el que alegaba una dolencia de carácter psiquiátrico para justificar su ausencia. Sin embargo, a última hora de este miércoles ha comunicado que finalmente acudirá a la Cámara Alta, aunque no existe ninguna confirmación oficial. La notificación de su citación no fue sencilla, ya que durante varios días evitó recogerla sin responder al telefonillo de su domicilio hasta que un empleado del Senado logró acceder al edificio aprovechando la entrada de un repartidor y pudo entregársela en mano.
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